El choque entre Norris y Piastri en Singapur sigue coleando, y el veredicto de Steiner ha caído como una losa. El exjefe de Haas lo tiene claro: lo del británico en el sprint 'no es una maniobra de campeón del mundo'.
Steiner no se muerde la lengua con el toque de Singapur
Vamos por partes. El contacto llegó en la última vuelta del sprint del Gran Premio de Singapur, con Norris cuarto y Piastri quinto. El británico metió el morro por el interior para pasar a su compañero, se pasó de frenada, le tocó y los dos acabaron trompeando. El australiano se quedó fuera de carrera. Norris pudo seguir, cruzó octavo y se llevó un único punto.
Aquí entra Guenther Steiner. El exjefe de Haas, ahora voz habitual de los podcasts del paddock, se despachó a gusto en The Red Flags Podcast: 'No deberías hacer esto de verdad. Esta no fue una maniobra de campeón del mundo'.
Y no se quedó ahí. Steiner puso el foco en cómo lo gestionó Andrea Stella, jefe de McLaren: 'Andrea en estas situaciones es muy bueno. Creo que le hizo sentir un poco tonto. Le explicó que esto no pasa'.
Steiner descarta que el perdón fuera postureo: 'No creo que se disculpara por una razón política. Llegó a la conclusión de que lo que hizo fue bastante estúpido. No había necesidad, sobre todo con la reacción posterior'.
En la Fórmula 1 un toque entre compañeros se perdona, pero la rueda de prensa posterior decide si el vestuario se rompe o se refuerza.
La frase que más duele de su análisis apunta directa al carácter: 'Cuando chocas con tu compañero puede pasar. Pero su reacción, porque eso no es Lando, fue darse cuenta de que había sido demasiado gallito'.
El perdón de Norris y el botín del domingo
El propio Norris reconoció la metedura de pata, aunque primero la justificó: 'Había un hueco grande, fui a por él, tengo derecho a hacerlo'. Horas después cambió el discurso: 'No debería haberlo intentado nunca, ni aunque la maniobra estuviera ahí'.
Y remató: 'Tengo que pensar más en el equipo al que represento que en mí mismo. Fue un error por mi parte, decepcioné al equipo. Les he pedido perdón a todos'.
Ahí no acabó la historia. El domingo, en la carrera larga, Norris fue cuarto y Piastri quinto: 22 puntos entre los dos para McLaren en apenas una tarde. Del caos del sábado al botín del domingo en menos de 24 horas.
Por qué este toque pesa más de lo que parece
El precedente está en casa. McLaren ya vivió uno de los duelos internos más recordados de la historia con Senna y Prost a finales de los ochenta, y Mercedes repitió el patrón años después con Hamilton y Rosberg. Dos pilotos del mismo garaje y un muro que se resquebraja a base de roces. Cuando tu compañero es el único rival, cada centímetro pesa el doble.
Tampoco es casual que la crítica venga de Steiner. El alemán se hizo conocido precisamente por decir en voz alta lo que el resto del paddock piensa y no firma. Que un campeón como Norris se deje llevar por el impulso en la última vuelta de un sprint, donde hay muy poco en juego, es justo el gesto que ningún jefe de equipo quiere ver en su piloto estrella.
El detalle que cambia la lectura está en el reparto. Piastri se fue de Singapur sin premio y Norris sumó. En una pelea entre compañeros, que el que arriesga sea el que acaba cobrando y el que se queda quieto sea el que paga envenena cualquier vestuario.
Lo que viene ahora es lo de siempre: rueda de prensa, sonrisas forzadas, y la duda de si McLaren mantiene la libertad total o reparte órdenes. Si el equipo quiere tener los dos coches arriba, tendrá que decidir cuánto aguanta el pulso.
¿Es Norris un campeón que aprende de sus errores o un piloto al que la presión de la pelea interna le puede pasar factura? Steiner ya ha dado su veredicto. El cronómetro decidirá si tiene razón.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Steiner ha calificado de 'no es una maniobra de campeón del mundo' el toque de Norris con Piastri en el sprint de Singapur.
- 🔥 Por qué arde: Norris se disculpó por haber dejado fuera a su compañero, pero el daño al ambiente de McLaren ya está hecho.
- 📲 Lo que viene: Toca ver si el equipo mantiene la libertad entre sus pilotos o empieza a repartir órdenes.

