La vuelta de Amaia Montero a los escenarios junto a La Oreja de Van Gogh ha situado de nuevo a la cantante en el centro de la actualidad. Desde que el grupo ofreció su primer concierto en Bilbao el pasado mes de mayo, su regreso ha generado numerosas reacciones entre sus seguidores. Aunque la artista ha recibido muestras de cariño y elogios, también ha tenido que hacer frente a comentarios negativos sobre sus actuaciones, su aspecto físico y la ropa que elige para salir al escenario.
La última polémica surgió después de su concierto en Zaragoza, celebrado el sábado 10 de octubre en el pabellón Príncipe Felipe, durante las Fiestas del Pilar. El vestido negro que lució durante la actuación y las botas amarillas fluorescentes que completaban el conjunto provocaron críticas en las redes sociales. Algunos usuarios cuestionaron su estilismo y otros fueron más allá, con comentarios dirigidos también a su imagen personal.
Ante esta situación, Amaia Montero ha decidido pronunciarse a través de Instagram, aunque sin señalar directamente a quienes la han criticado. La cantante compartió un selfie acompañado de unos versos de Joaquín Sabina que resumen su respuesta a la polémica: “Siempre tuve la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta”. La publicación ha recibido numerosas muestras de apoyo, tanto de sus seguidores como de personas conocidas, que han querido respaldarla públicamente.
Amaia Montero responde a las críticas con una frase contundente

La publicación de Amaia Montero ha llegado después de varios días de comentarios sobre su apariencia y sus elecciones de vestuario. La cantante ha vuelto a utilizar sus redes sociales para expresarse, esta vez con una frase que no necesita mencionar a sus detractores para dejar clara su postura. En lugar de entrar en una discusión directa, ha elegido unas palabras que parecen responder a quienes cuestionan su forma de vestir y de presentarse ante el público.
“Siempre tuve la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta”, escribió la artista en su perfil de Instagram. El mensaje pertenece a la canción 19 días y 500 noches, de Joaquín Sabina, y fue acompañado por una fotografía tomada desde la cama, en la que aparece con una prenda que parece ser un albornoz.
La elección de estos versos ha llamado la atención por su relación con el motivo de las críticas. Amaia Montero ha recibido comentarios sobre sus estilismos desde que regresó a los escenarios con La Oreja de Van Gogh, pero también sobre su físico y su manera de interpretar algunas canciones durante los conciertos. En esta ocasión, la cantante ha optado por una respuesta breve, con ironía y sin aludir expresamente a ningún usuario.
La publicación ha vuelto a colocar a Amaia Montero en el centro de la conversación en redes sociales. Su mensaje ha sido interpretado como una forma de reivindicar su libertad para vestir como quiera, sin que las opiniones ajenas determinen sus decisiones. La artista no ha añadido explicaciones sobre las críticas recientes, pero la frase elegida ha servido para expresar su posición ante una polémica que no es nueva.
El vestido negro de Zaragoza desata una nueva polémica
El concierto celebrado el sábado 10 de octubre en el pabellón Príncipe Felipe, durante las Fiestas del Pilar de Zaragoza, fue el origen de la última oleada de comentarios. Para la actuación, Amaia Montero eligió un vestido negro ajustado, con mangas abullonadas y un gran lazo en la espalda. Completó el conjunto con unas botas de color amarillo fluorescente, un elemento que destacó especialmente en su imagen sobre el escenario.
Las fotografías y los vídeos del concierto circularon por las redes sociales y dieron pie a opiniones muy diversas. Algunos usuarios centraron sus comentarios en el vestuario, mientras que otros aprovecharon las imágenes para cuestionar también el aspecto físico de la cantante. Entre los mensajes publicados en X aparecieron frases como “¿En serio no es IA?”, “La viste su peor enemiga” o “¿No tiene un espejo para verse?”.
Las reacciones reflejan que las elecciones de vestuario de Amaia Montero se han convertido en un asunto recurrente desde su regreso a los escenarios. En esta ocasión, las críticas no se limitaron al vestido negro ni a las botas fluorescentes, sino que también alcanzaron a la imagen personal de la intérprete. La artista ha optado por no responder de manera individual a esos comentarios y ha recurrido a una publicación propia para expresar su postura.
El episodio de Zaragoza vuelve a mostrar cómo cada aparición pública de Amaia Montero genera atención más allá de la música. Su regreso con La Oreja de Van Gogh ha despertado una gran expectación, pero también ha situado bajo observación sus actuaciones y su apariencia. La respuesta de la cantante llega precisamente en ese contexto, después de que las imágenes de su último concierto provocaran nuevas discusiones.
Amaia Montero ya había sido criticada por otros estilismos

La polémica por el vestido negro no es la primera que acompaña a Amaia Montero desde que volvió a actuar con La Oreja de Van Gogh. A lo largo de estos meses, distintas elecciones de vestuario han generado comentarios en redes sociales. Entre las más recordadas se encuentra el vestido blanco acolchado que llevó durante las Campanadas de RTVE, así como el body amarillo fluorescente con el que apareció en el concierto de Bilbao del pasado mes de mayo.
Estas prendas han sido objeto de opiniones encontradas. Mientras algunos seguidores defienden la personalidad de la artista y su derecho a escoger sus propios conjuntos, otros cuestionan las propuestas que luce durante sus actuaciones. La discusión sobre su ropa se ha sumado así a las reacciones que despiertan su regreso musical y las interpretaciones que ha ofrecido en los últimos conciertos.
La cantante también ha tenido que soportar comentarios relacionados con posibles fallos vocales, especialmente en algunas de sus actuaciones más recientes. Aunque su vuelta a los escenarios ha recibido numerosos elogios, las críticas han acompañado determinados momentos de esta nueva etapa profesional. En ocasiones, los comentarios han pasado de valorar una actuación concreta a dirigirse directamente contra su imagen.
En este escenario, Amaia Montero ha elegido una respuesta que no se centra en defender cada una de sus decisiones estéticas. La frase de Sabina que ha compartido en Instagram pone el foco en su actitud y en la manera en que afronta los comentarios. Sin entrar en una confrontación directa, la intérprete ha dejado claro que no necesita responder a cada crítica para expresar cómo se posiciona ante ellas.
Los seguidores de Amaia Montero llenan su publicación de mensajes de apoyo
La reacción a la fotografía no se ha limitado a las críticas que habían circulado tras el concierto de Zaragoza. En el apartado de comentarios, numerosos seguidores han expresado su apoyo a Amaia Montero y han destacado tanto su voz como su personalidad. Entre los mensajes recibidos se encuentran “Y la voz muy dulce y hermosa”, “Única callando bocas”, “Sé la mujer que te dé la gana de ser” y “Eres una reina”.
Las respuestas muestran una parte distinta de la conversación que rodea a la cantante. Frente a quienes cuestionan su aspecto o la ropa que utiliza, otros usuarios han aprovechado la publicación para defenderla y pedir que se respete su manera de expresarse. La fotografía ha servido, por tanto, para reunir mensajes de apoyo después de una nueva polémica sobre su imagen.
También han reaccionado algunas personas conocidas. Paula Echevarría y Alejandra Prat han mostrado su respaldo mediante varios corazones, mientras que Jon Kortajarena ha dejado un mensaje directo: “Bien por ti”. Estas respuestas se han sumado a las de los seguidores que han querido transmitirle cariño de forma pública.
La hermana de la artista, Idoia Montero, también ha reaccionado a la publicación con emojis de corazones y caras enamoradas. Su gesto cobra especial relevancia porque, además de ser familiar de la cantante, se encarga de sus estilismos. Algunas de las críticas recientes habían apuntado precisamente a las personas que participan en la elección de la ropa que Amaia Montero lleva durante sus actuaciones.



