Tripic, acosado en redes tras la roja a Olise en el Bayern-Viking: "Niñita llorona"

El capitán del Viking admite que jugó con los nervios del extremo francés hasta que este le estampó el balón en la cara. Su cuenta de Instagram se ha convertido en un muro de insultos en apenas unas horas.

Tripic provocó la roja de Olise en el Bayern-Viking y su Instagram ha ardido: le llueven los insultos.

Un 3-3 de Champions, una doble amarilla y un minuto 73 que lo cambió todo

El Viking hizo lo que nadie esperaba en la máxima competición europea: rascar un punto ante el Bayern. Se puso 2-0, los alemanes le dieron la vuelta y el equipo noruego tiró de corazón para firmar el 3-3 final. El empate llegó con el Bayern ya jugando con diez, porque Olise se había marchado antes a la ducha.

La secuencia es de manual del antijuego: el extremo francés vio la amarilla en el minuto 73 por una falta clara y, acto seguido, se llevó la segunda al estampar el balón en el rostro de Tripic. Doble amarilla, expulsión, y partido abierto para el Viking.

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El capitán noruego no escondió absolutamente nada. 'Es genial que un jugador así, que probablemente algún día gane el Balón de Oro, se moleste. Cuando logré distraerlo de lo que hace excepcionalmente bien, perdió los nervios y me lanzó el balón a la cara. Siento que gané ese duelo con él', explicó, en declaraciones recogidas por Mundo Deportivo.

Traducido: le jugó la cabeza al rival y le salió redondo. Lo admitió sin pestañear, con la tranquilidad del que sabe que la noche le ha salido perfecta.

El antijuego tiene público: se aplaude cuando funciona y se convierte en escrache cuando el provocado es el favorito.

Su Instagram, en llamas: 'niñita llorona' y bastante peor

Y llegó el chaparrón. Su cuenta se ha llenado de mensajes de odio en cuestión de horas: 'Qué personaje tan repugnante', 'no eres nadie, quédate en tu sitio, vaya actitud antideportiva', 'imagina estar tan por debajo en talento que tengas que recurrir a trucos sucios', 'niñita llorona, intentando hacerte la dura'. Todo eso el mismo día en que él contaba su versión de los hechos sin esconder una sola palabra.

Aquí hay dos cosas distintas y conviene no mezclarlas. Una es la pillería: buscó la reacción, la encontró y su equipo sacó provecho de jugar contra diez. Eso es fútbol, es viejo como el fútbol y no hace falta dramatizarlo. La otra es el acoso: cientos de cuentas insultando a un futbolista de 33 años porque una estrella picó. El acoso no es afición, es una turba con wifi.

Y ojo con el detalle que se ha saltado medio timeline: el Bayern no perdió, empató. Nadie se llevó tres puntos de allí gracias a la expulsión de Olise. La rabia no va de resultados, va de que a un ídolo del gigante bávaro le bailó un rival del norte.

Provocar no es nuevo: del Mundial de 2006 al escrache digital

El fútbol lleva décadas discutiendo dónde está la línea entre el juego y la trampa. En la final del Mundial de 2006, Materazzi hizo saltar a Zidane a base de verborrea y el francés acabó expulsado entre el aplauso de unos y el lamento de otros. La diferencia es que entonces el provocador no tenía notificaciones: hoy cualquiera puede insultarle directamente, sin cara, sin contexto y sin coste.

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Lo que cambia es la escala, no el fondo. El duelo de nervios en un córner a los 80 minutos ha existido siempre, y los cuerpos técnicos llevan años entrenando la gestión emocional tanto como el primer toque. Lo nuevo es que ese pulso se cobra una segunda parte en las redes: el castigo en internet no lo firma ningún comité, lo firma una masa que ve el clip de ocho segundos y opina en otros ocho.

Por delante queda lo de siempre. La próxima jornada europea le pondrá otro escaparate de nivel a Tripic, y el Bayern querrá pasar página cuanto antes. Si el noruego vuelve a las andadas, el personaje crecerá. Y si se queda quieto, esto se habrá olvidado en tres días, porque el calendario no tiene piedad con nadie.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Tripic provocó la doble amarilla de Olise en el 3-3 entre el Viking y el Bayern.
  • 🔥 Por qué arde: Su Instagram se ha llenado de insultos como 'niñita llorona' en cuestión de horas.
  • 📲 Lo que viene: La próxima jornada europea dirá si el noruego repite su papel de villano.