Norris asume la culpa del choque con Piastri en Singapur: McLaren lo califica de inaceptable

El británico admite ante la prensa escrita que no debió intentar el adelantamiento y que falló al equipo. Andrea Stella mantiene abiertas las conversaciones internas antes del Gran Premio de Estados Unidos.

Norris asume la culpa del choque con Piastri en el sprint de Singapur y McLaren ya lo ha calificado de inaceptable.

Todo ocurrió en la última vuelta del sprint del sábado, con los dos coches de Woking peleando por la cuarta plaza. Los comisarios no sancionaron a ninguno de los dos, pero eso no cerró nada. Andrea Stella, jefe del equipo, tiró de autoridad y habló de un incidente 'no aceptable'. El sábado, Norris esquivó el asunto en la tele; el domingo, con la carrera ya terminada, se sentó delante de la prensa escrita y se comió el marrón entero.

Qué pasó en esa última vuelta del sprint

El sprint de Singapur es un formato corto, de esos en los que cada posición se paga cara y la pelea se concentra en pocos giros. Norris y Piastri llegaban con la misma urgencia y en la vuelta final se enredaron: los dos McLaren se tocaron en plena lucha por el cuarto puesto. Ninguno se fue fuera de pista, pero el toque quedó ahí, en el vídeo del equipo y en el cabreo de la fábrica. El problema para McLaren no era deportivo, era de convivencia.

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Stella lo dijo sin adornos: el choque no era aceptable. Y dejó caer que no bastaba con un punto y seguido. Norris, que el sábado había zanjado el tema con un 'como equipo ya hemos hablado de esto, me he disculpado y no necesitas saber nada más', guardó su versión larga para el día siguiente.

De 'ya lo hemos hablado' a la disculpa completa en 24 horas

El domingo, después de acabar cuarto el Gran Premio, Norris pasó por la zona mixta y no puso excusas: 'No puedo intentar lo que hice. Nunca debería haberlo intentado en primer lugar, aunque el hueco estuviera ahí. Tengo que pensar más en el equipo al que represento que en mí mismo'. Y remató: 'Fue un error por mi parte y he fallado al equipo. También me he disculpado con todos, les debo una disculpa y lo haré mejor la próxima vez'.

Hay un detalle del domingo que explica el cambio de chip mejor que cualquier comunicado. Durante las vueltas finales, Norris preguntó varias veces por radio si podía ayudar a Piastri de alguna forma. Su compañero andaba intentando cazar a Hamilton y el británico se ofrecía a frenarlo, a taparlo, a lo que hiciera falta. Al final, Piastri adelantó a Hamilton sin que nadie le pusiera el coche delante y cruzó quinto, justo por detrás de Norris. Ese gesto es el que Stella quería oír.

Un equipo no se rompe por tocar dos ruedas en la última vuelta, sino por lo que cada piloto decide hacer con la radio en la siguiente.

El jefe de McLaren dijo estar 'muy animado' por la disposición de Norris a arrimar el hombro, pero dejó claro que las conversaciones no están terminadas y que habrá más diálogo antes de Austin.

Lo que McLaren se juega antes de Austin

Stella ha convertido el episodio en una clase de doctrina. 'Estamos alineados en cómo queremos llevar este equipo hacia adelante', explicó, antes de soltar la clave: el debate no es quién tenía razón en la curva, sino 'abrazar constantemente desde dentro del cockpit el interés del equipo como algo superior a cualquier interés individual'. Stella no quiere dos pilotos mirando por el retrovisor y lo argumenta con un número que no admite discusión: las 1.000 personas que trabajan en McLaren esperan ver eso de sus pilotos.

Pocos garajes viven una situación como la de Woking: dos pilotos con el mismo coche, el mismo objetivo y la misma hambre, y la mayoría no han terminado bien. Lo que se juega ahora el equipo es un doble mensaje: hacia dentro, que las órdenes van en serio; hacia fuera, que el ruido interno no les va a distraer con las Américas a la vuelta de la esquina. La próxima parada es el Gran Premio de Estados Unidos en Austin, del 23 al 25 de octubre, primera cita de otro triplete, según el calendario oficial de la Fórmula 1. Ahí se verá si la disculpa se convierte en comportamiento o se queda en titular de tres días.

De momento, Norris ha hecho lo más difícil: decir en voz alta que se equivocó y que le debe una al equipo. A ver cuánto le dura.

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El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Norris y Piastri se tocaron en la última vuelta del sprint de Singapur y los comisarios no sancionaron a ninguno.
  • 🔥 Por qué arde: Norris pasó de esquivar el tema a admitir que falló al equipo y Stella habla de un incidente inaceptable.
  • 📲 Lo que viene: Nuevas conversaciones internas antes del Gran Premio de Estados Unidos en Austin, del 23 al 25 de octubre.