Infantino habría cobrado un segundo salario de la FIFA: el pago de 1,3 millones sin declarar y la oficina fantasma en Trump Tower

Los documentos fiscales de EEUU sitúan el pago extra en 1,3 millones de libras procedentes de la sociedad que organizó el Mundial de 2026. Este jueves se ve las caras con el Consejo en Zúrich y la UEFA ya le ha retirado el apoyo.

Infantino cobró un segundo salario de 1,3 millones de libras que la FIFA nunca declaró. Y la pelota sigue bajando.

El segundo salario que no salió en el informe anual

La investigación la firma Sky Sports y el dato es incómodo: el presidente de la FIFA recibió en 2024 un pago extra de 1,3 millones de libras, unos 1,76 millones de dólares, procedente de FWC2026, la sociedad creada para organizar y explotar el Mundial celebrado este verano. No es que el pago sea ilegal por sí solo. Es que el pago extra no apareció en el informe anual de la FIFA, justo el documento que la federación prometió publicar cada año desde 2016 con salario, bonus y dietas de su presidente.

Los papeles que lo destapan son declaraciones fiscales ante el IRS, el fisco estadounidense, y los adelantó en primicia The Times. En el informe oficial de 2024, Infantino declaró 3,88 millones de libras, 5,1 millones de dólares, de salario. Los 1,3 millones extra viajaron por otra vía. Preguntada por el asunto, la FIFA responde que la retribución del presidente la decide su subcomité de compensación y que la federación aporta cargas sociales, plan de pensiones y otros beneficios contractuales que se reportan a las autoridades estadounidenses según lo que exige la normativa.

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El segundo frente es menos contable y más de imagen. Le Monde cifra en casi cuatro millones el alquiler de una oficina que la FIFA mantiene en la Trump Tower de Nueva York y que el diario francés describe como fantasma: casi cuatro millones en alquileres de un espacio sin uso claro. La federación no ha confirmado la cifra, pero el relato ya está montado y en redes corre más rápido que cualquier comunicado.

Y hay un detalle que complica la defensa. El artículo 43, apartado 13, de los estatutos de la FIFA es bastante explícito: la retribución individual del presidente, de los miembros del Consejo y del secretario general se hace pública. Además, Grafstrom y Montagliani no cobraron ningún pago extra: el secretario general de la FIFA no recibió nada de FWC2026, y tampoco el presidente de la CONCACAF, Victor Montagliani, aunque presidía el consejo de esa misma sociedad. Solo uno cobró de más. Solo uno no lo contó.

El problema no es el dinero. Es que el recibo lo ha acabado publicando el fisco de otro país y no la propia FIFA.

Zúrich, el jueves: 37 personas en una sala y muy mal ambiente

El calendario aprieta. Este jueves, Infantino se sienta en Zúrich con los otros 36 miembros del Consejo de la FIFA por primera vez desde que intentó privatizar en parte competiciones del organismo, Mundial incluido, a espaldas de todos ellos. Traducción: la primera reunión de trabajo después de que media federación se enterara de que su presidente negociaba con inversores privados sin avisar a nadie.

El respaldo se le ha ido cayendo. La UEFA ya no está y parte de Asia tampoco, y varias federaciones de Norteamérica le han soltado la mano. Él sostiene que tiene votos suficientes para revalidar el cargo en marzo de 2027, sobre todo en África y Sudamérica, y ha confirmado que se presentará. De momento, ningún rival con opciones reales ha dado el paso. Otra cosa es lo que se escucha en los pasillos: la palabra dimisión ha dejado de ser tabú.

Tres mandatos, un asterisco y el precedente que nadie quiere repetir

Aquí viene el detalle que más chirría, y no es nuevo. Los presidentes de la FIFA no pueden encadenar más de tres mandatos. Infantino lleva tres si contamos el tramo de 2016 a 2019. La federación sostiene que ese primer tramo no cuenta para el límite y por eso le deja presentarse otra vez. Es exactamente el tipo de interpretación creativa que en 2016, cuando llegó prometiendo limpiar la casa tras el escándalo de corrupción que se llevó por delante a su predecesor, se vendía como imposible. Una década después, las grietas siguen en el mismo sitio.

Los números de la carrera electoral, mientras tanto, son los del manual. El exfutbolista suizo Ramon Vega, con pasado en el Tottenham, quiere presentarse, pero necesita el aval de cinco federaciones y ahora mismo no parece tenerlo. Los candidatos tienen hasta el 18 de noviembre para declarar su intención. Infantino ganó sin rival en 2019 y en 2023, y en 2016 se impuso a otros cuatro aspirantes. Ahí queda su recorrido al frente de la FIFA para quien quiera repasarlo.

Lo que viene: una reunión de Consejo el jueves con la prensa contando sillas, un plazo electoral que expira en noviembre y una oficina en la Trump Tower que se ha convertido en el símbolo perfecto del lío. Si aparece alguien capaz de reunir avales de verdad, este otoño se pone interesante. Si no, toca otro mandato con el mismo hombre y las mismas preguntas sin responder.

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El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Infantino cobró 1,3 millones de libras extra en 2024 que no figuran en el informe anual de la FIFA.
  • 🔥 Por qué arde: Le Monde suma una oficina fantasma en la Trump Tower y el Consejo se reúne el jueves en Zúrich.
  • 📲 Lo que viene: Plazo para declararse candidato hasta el 18 de noviembre y elección en marzo de 2027 sin rival claro.