"Solo les recuerdo trabajando": Gabriel Rufián se sincera sobre sus padres y el abuelo que marcó su vida política

El recorrido de Gabriel Rufián desde Santa Coloma de Gramenet hasta el Congreso de los Diputados ha estado acompañado por una exposición pública que contrasta con la discreción de su vida familiar. Sus declaraciones sobre sus padres permiten reconstruir una infancia en la que el trabajo fue una constante, primero con la peletería del barrio del Fondo y después con los distintos empleos que tuvieron que desempeñar tras el cierre del negocio.

La trayectoria pública de Gabriel Rufián está ligada a sus intervenciones en el Congreso de los Diputados, donde el representante de Esquerra Republicana de Catalunya se ha hecho conocido por su estilo directo. Sin embargo, detrás de su actividad política hay una historia familiar que el propio dirigente ha compartido en distintas entrevistas. Sus recuerdos de infancia, el esfuerzo de sus padres para salir adelante y las enseñanzas de su abuelo permiten conocer aspectos menos habituales de su vida.

En una conversación publicada tiempo atrás por La Vanguardia, Rufián habló de la influencia que tuvo su familia en su forma de entender las relaciones personales y la política. Entre las ideas que conserva de su abuelo destaca una que, según explicó, escuchó desde pequeño: más allá de las diferencias ideológicas, lo esencial es actuar con decencia. También recordó las dificultades laborales de sus padres, que tuvieron una peletería en Santa Coloma de Gramenet y tuvieron que buscar otras ocupaciones cuando el negocio cerró.

La vida privada de Gabriel Rufián ha despertado interés en diferentes etapas de su carrera, aunque el diputado suele mantenerla al margen de su actividad institucional. Sus relaciones sentimentales, la paternidad y los cambios que ha vivido en el ámbito familiar han formado parte de la información publicada sobre él. Ahora bien, sus declaraciones sobre sus orígenes ofrecen una perspectiva distinta, centrada en las personas que influyeron en su educación y en los valores que afirma haber recibido en casa.

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Gabriel Rufián recuerda las dificultades de sus padres y las enseñanzas de su abuelo

Gabriel Rufián recuerda las dificultades de sus padres y las enseñanzas de su abuelo
Gabriel Rufián recuerda las dificultades de sus padres y las enseñanzas de su abuelo - Agencias

La historia familiar de Gabriel Rufián comienza en Santa Coloma de Gramenet, en Cataluña, donde creció en un entorno marcado por el trabajo de sus padres. Durante una etapa, ambos estuvieron al frente de una peletería situada en el barrio del Fondo. El cierre del establecimiento les obligó a buscar nuevas formas de ganarse la vida y a adaptarse a una situación laboral diferente.

El propio político explicó que la pérdida del negocio estuvo relacionada con los cambios que experimentó el sector. “Tenían una peletería en el barrio del Fondo de Santa Coloma de Gramenet. Cuando cerraron, porque los inmigrantes chinos se hicieron con el sector, se dedicaron a todo tipo de cosas. Durante la noche se sacaron el graduado escolar”, relató al recordar aquella época.

La madre de Gabriel Rufián contaba con formación como auxiliar administrativa y auxiliar de enfermería. Su padre, por su parte, había pasado por empleos muy distintos, entre ellos los de cocinero, camionero y recepcionista. El diputado resumió el recuerdo que conserva de ambos con una frase que muestra el peso que tuvo el trabajo en su vida familiar: “Solo les recuerdo trabajando”.

Junto a sus padres, su abuelo ocupó un lugar importante durante su infancia. Según contó, se parecía a él tanto físicamente como en su carácter. Mientras sus padres atendían sus obligaciones laborales, su abuelo lo llevaba con él y con sus amigos, con quienes compartía partidas de cartas y conversaciones sobre política. Aquellas reuniones le permitieron escuchar opiniones diferentes desde muy joven y familiarizarse con debates que después formarían parte de su vida pública.

El abuelo de Gabriel Rufián y una lección que conservó desde niño

Al hablar de su abuelo, Gabriel Rufián recordó a una persona que, según le habían contado, no necesitaba hablar demasiado para hacerse escuchar. Su muerte llegó cuando tenía 68 años, durante un baile con su abuela en una celebración de San Valentín. El político describió aquel episodio como una pérdida repentina: falleció por un infarto fulminante.

La influencia de su abuelo no se limitó a los recuerdos familiares. Rufián ha explicado que aquellas conversaciones le ayudaron a entender que las diferencias políticas no deberían impedir el respeto entre las personas. En un momento en el que su trabajo consiste precisamente en defender posiciones ideológicas y discutir con otros representantes, el diputado ha señalado que esa enseñanza forma parte de su manera de interpretar la convivencia.

“Mi abuelo tenía grandes amigos con ideas muy diferentes a las suyas. Me insistía en que se puede ser de izquierdas o de derechas, pero que lo importante es ser decente”, contó en aquella entrevista. La frase resume el mensaje que, según explicó, recibió durante su infancia y que recuerda al hablar de los valores que le transmitió su familia.

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En otra referencia a la influencia de su abuelo, Gabriel Rufián recuperó una reflexión que le repetía desde pequeño: no importa tanto la ideología como el comportamiento de cada persona. En concreto, recordaba que su abuelo le decía que, por encima de ser de derechas o de izquierdas, lo importante “es la decencia”. El dirigente ya había compartido esa idea en una entrevista con La Vanguardia, donde también habló del vínculo que mantenía con él.

El político describió además la semejanza entre ambos con una afirmación personal: “Me parezco mucho a él, en el aspecto y en el carácter”. Para Rufián, las conversaciones con su abuelo y el tiempo que pasaban juntos constituyen una parte significativa de sus recuerdos de infancia. Su relato permite entender por qué vuelve a mencionarlo cuando habla de sus raíces y de las personas que contribuyeron a su formación.

Gabriel Rufián y la atención mediática sobre su vida personal

Gabriel Rufián y la atención mediática sobre su vida personal
Gabriel Rufián y la atención mediática sobre su vida personal - RTVE

La actividad parlamentaria ha convertido a Gabriel Rufián en una figura reconocible de la política española. Sus intervenciones en el Congreso suelen generar comentarios y reacciones, pero la información sobre su vida privada es más limitada. A pesar de ello, algunos episodios de su historia sentimental han tenido una notable repercusión mediática.

Durante aproximadamente diez años mantuvo una relación con Mireia Varela, doctora en Filología Hispánica, profesora y madre de su primer hijo, Biel. La pareja puso fin a su relación a finales de 2018. La ruptura tuvo eco en la prensa y, posteriormente, Varela habló en redes sociales sobre el impacto emocional que le había causado la separación.

En 2020, la filóloga reconoció que había perdido a quien consideraba el amor de su vida y explicó que le había resultado difícil superar aquella etapa. Sus declaraciones ofrecieron una visión personal de la ruptura, mientras Gabriel Rufián continuó desarrollando su actividad política y mantuvo su vida familiar lejos de una exposición pública constante.

Biel, el hijo que tuvo con Varela, ha mostrado interés por la música. Según la información compartida en el perfil de Instagram del diputado, el adolescente toca instrumentos como la guitarra eléctrica y el teclado. También disfruta de las excursiones por el campo y la montaña, además de practicar esquí. Estos detalles han permitido conocer algunas de sus aficiones, aunque el joven permanece al margen de la actividad política de su padre.

La relación de Gabriel Rufián con Marta Pagola

Después de su separación de Mireia Varela, Gabriel Rufián inició una relación con Marta Pagola, vinculada al Partido Nacionalista Vasco en el Congreso de los Diputados. Ambos se conocieron en los pasillos de la Cámara y mantuvieron su noviazgo con discreción antes de casarse en 2022.

La ceremonia tuvo lugar en Irún, localidad natal de Pagola, y se celebró en un entorno íntimo. La pareja optó por mantener los detalles de su relación alejados de la atención mediática, aunque el diputado ha compartido alguna anécdota sobre los primeros momentos de su noviazgo.

Una de ellas tiene que ver con la ocasión en que Pagola lo presentó a sus amigos sin revelarles previamente la identidad de su pareja. La historia muestra un aspecto cotidiano de una relación que se desarrolló mientras ambos estaban vinculados al ámbito político. Tras la boda, la pareja tuvo a su hijo Leo, el segundo para el dirigente catalán.

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Desde entonces, Gabriel Rufián ha mantenido una presencia pública centrada principalmente en su trabajo político, mientras que su entorno familiar continúa ocupando un lugar más reservado. Los datos conocidos sobre su matrimonio y sus hijos proceden, en buena medida, de las informaciones que han trascendido con el paso de los años.