2Dejar el coche en doble fila aunque sea "un momento"
La creencia de que detenerse «un momento» en doble fila es inofensivo es, probablemente, el error más extendido entre los conductores. La Ley de Tráfico lo prohíbe sin matices: su artículo 40 veta estacionar en doble fila y el Reglamento General de Circulación (artículo 91) considera que los vehículos así colocados obstaculizan gravemente la circulación. Por eso la infracción se tipifica como grave (artículo 76.d) y conlleva una multa de 200 euros, sin retirada de puntos, que se reduce a 100 si se abona durante los 20 días naturales siguientes a la notificación. Que el conductor se ausente o que la detención se alargue convierte la parada en estacionamiento ilegal, de modo que la excusa de que «solo iba a ser un minuto» carece por completo de valor legal.
La única figura que permite detenerse en doble fila es la parada: menos de dos minutos y con el conductor dentro del vehículo, listo para reanudar la marcha si es necesario. Superado ese umbral, o si se abandona el coche, la situación pasa a considerarse estacionamiento prohibido. Encender las luces de emergencia no cambia nada: el artículo 109 del Reglamento reserva los warning para averías o peligros reales, no para legitimar una detención indebida, y usarlos mal puede acarrear además otra sanción. Las consecuencias van más allá del dinero: un coche en doble fila empuja a otros a invadir el carril contrario o a maniobras bruscas, y en entornos escolares genera puntos ciegos que ocultan a los menores. Las puertas de los colegios concentran cada mañana decenas de estas multas.
