Las primeras noches del cachorro en casa pueden ser agotadoras: llora, no encuentra su sitio y tú tampoco.
Es normal. Y se pasa. La clave está en entender qué le ocurre por dentro a ese pequeño que acaba de dejar a su madre y a sus hermanos.
Lo explica muy bien la educadora canina Sumara Marletta, con más de 15 años de experiencia acompañando a familias que viven con perros, en su libro Escuela de Cachorros.
¿Por qué llora el cachorro por la noche?
Su punto de partida es sencillo y cambia la forma de mirarlo todo: un cachorro no necesita que acertemos siempre, necesita sentirse seguro.
Hasta hace unos días, ese cachorro vivía pegado a su madre y a sus hermanos, con calor, olores conocidos y ruido de fondo. De pronto, una casa nueva, una habitación a oscuras y un silencio raro. No es un capricho: es pura inseguridad.
Marletta insiste en algo que la ciencia ha demostrado: los cachorros que se sienten seguros aprenden mejor. Por eso, en los primeros días, lo urgente no es enseñarle normas, sino darle seguridad.
Nadie educa a un cachorro con prisas: se educa con rutinas que le hagan sentir que el mundo es un lugar predecible.
Y el descanso es parte de esa seguridad. Lo primero que debes saber es que un cachorro recién llegado duerme muchísimo más de lo que parece y que la falta de sueño se nota en su carácter.
Cómo crear una rutina que le dé seguridad
Anticipar funciona mucho mejor que corregir. Es la regla de oro para Marletta: pasar más tiempo facilitando que el cachorro acierte que persiguiendo el error cuando lo que hace es, simplemente, comportarse como un animal inmaduro.
En la práctica se traduce en horarios estables: comidas a la misma hora, paseos al mismo ritmo, y un ritual de noche que se repita cada día. Un último paseo tranquilo, sin carreras, y a dormir.
La cama, en tu habitación o cerca de ella, ayuda muchísimo durante las primeras noches. No es un capricho: dormir cerca de ti reduce su ansiedad y la tuya.
Habrá alguna noche mala, eso sí. Paciencia, constancia y nada de prisas.

Lo que marca la diferencia a largo plazo
Hay una idea que ayuda a entender casi todo lo que ocurre en estas semanas: el periodo de socialización, esa ventana en la que el cachorro construye su idea del mundo y decide qué le resulta seguro y qué no. Por eso las bases del adiestramiento canino en positivo funcionan mucho mejor que cualquier método basado en el castigo. Lo que vive en esos días le acompaña el resto de su vida.
Marletta dedica un capítulo entero a los errores más frecuentes y merece la pena mirarlos de frente: repetir el nombre del cachorro una y otra vez, creer que acariciarle cuando tiene miedo va a reforzar ese miedo o fomentar conductas obsesivas con la pelota. Casi ninguno tiene que ver con la disciplina; casi todos, con la inmadurez biológica de un animal que aún está aprendiendo a vivir en nuestro mundo.
Y ojo con el descanso, que suele ser el gran olvidado de los primeros días. Un cachorro necesita dormir muchas horas al día y, cuando no descansa, aparecen los nervios, los mordiscos y el llanto nocturno. Eso sí, si el llanto viene acompañado de vómitos, diarrea, apatía o falta de apetito, ya no es cuestión de rutinas: toca llevarlo al veterinario. Este artículo es orientativo y no sustituye la valoración de un profesional.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Entender al cachorro evita regaños y abandonos, y construye un vínculo que dura toda la vida.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Rutinas estables, descanso y mucha seguridad; y ante cualquier síntoma, consulta siempre a tu veterinario.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: El periodo de socialización marca su carácter adulto, así que las primeras semanas cuentan doble.




