Si acabas de adoptar un cachorro, su calendario de vacunas y desparasitación es lo primero que deberías poner en orden. La primera visita al veterinario no es un simple trámite: es la hoja de ruta de su salud durante años.
¿Qué vacunas necesita un cachorro y cuándo se ponen?
El calendario arranca pronto, sobre las seis u ocho semanas de vida, cuando la protección que le pasa su madre por la leche se acaba y su sistema inmune aún no sabe defenderse solo. La primera cita llega casi con él a casa.
Las vacunas esenciales protegen frente al moquillo, el parvovirus, la hepatitis canina, la parainfluenza y la leptospirosis, una bacteria que llega sobre todo por agua contaminada. Se administran en varias dosis separadas entre dos y cuatro semanas, hasta que el cachorro ronda los tres o cuatro meses: las vacunas se escalonan según su edad.
Apunta cada dosis.
A partir de los tres meses llega la vacuna de la rabia. La antirrábica no es obligatoria en toda España: en unas comunidades sí y en otras solo se recomienda, así que pregunta en tu clínica.
También es imprescindible si vas a viajar con él a otro país de la Unión Europea, junto con el microchip y el pasaporte europeo.
Cada cachorro necesita su propia pauta: la edad, el entorno y su estado de salud cambian por completo lo que el veterinario decide poner y cuándo.
Desparasitación: el otro pilar que casi nadie mira
Los parásitos internos son los grandes olvidados de la prevención. Algunas lombrices se transmiten de la madre al cachorro a través de la placenta o de la leche, así que muchos cachorros llegan a casa ya con parásitos internos. Por eso los protocolos arrancan muy pronto.

Lo habitual es desparasitar cada dos semanas hasta los tres meses, después una vez al mes hasta los seis y, a partir de ahí, cada tres o cuatro meses. La frecuencia depende de dónde viva el perro o de si hay niños pequeños en casa: el ritmo lo marca el veterinario. Pregunta siempre.
Fuera de casa toca la desparasitación externa: pulgas, garrapatas y el mosquito que transmite la leishmaniosis, una enfermedad parasitaria grave que puede afectar a la piel, los riñones y las articulaciones. Muchos antiparasitarios no son aptos para cachorros muy pequeños, y aquí no vale improvisar con productos de personas.
Por qué el calendario no es igual para todos los cachorros
No existe un calendario universal. Dos cachorros de la misma camada pueden seguir pautas distintas según la comunidad autónoma, el entorno, y su estado de salud. Un cachorro con parásitos o con una infección activa no se vacuna ese mismo día: primero hay que resolver eso.
Las guías de prevención de AVEPA, la asociación de veterinarios especialistas en pequeños animales, y del Consejo General de Colegios Veterinarios van en esa línea: protocolos flexibles, revisados caso por caso. Son buena referencia divulgativa, pero quien decide qué se pone y cuándo es el veterinario que tiene delante al cachorro.
Y no es solo por él: un cachorro bien vacunado y desparasitado protege también a los demás perros del parque y a las personas de su casa, porque algunos parásitos internos, como el Toxocara canis, también afectan a los humanos.
Si el cachorro está decaído, vomita, tiene diarrea o deja de comer, toca acudir al veterinario cuanto antes. Y ante cualquier duda sobre dosis, productos o fechas, la respuesta está en la clínica, no en un foro: esta guía es orientativa y tu veterinario es quien conoce a tu perro.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Prevenir con vacunas y desparasitación es el mejor regalo para un cachorro que acaba de llegar.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Ante cualquier síntoma o duda con su calendario, acude siempre a tu veterinario.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Guarda la cartilla de vacunación y anota las fechas de los refuerzos para no perder ninguna cita.




