Si te van los objetos con historia, apunta el planazo: la Fira de Brocanters de Jesús Pobre vuelve el primer domingo de cada mes. Es gratis, se celebra bajo los arcos del Riurau y, te aviso, es de esos sitios donde entras a mirar y sales con una lámpara de latón que no sabías que necesitabas.
Qué vas a encontrar en la Fira de Brocanters de Jesús Pobre
La cita es en el Riurau de Jesús Pobre, en plena Marina Alta (Alicante), y el horario es de 9:00 a 14:00, tal y como detalla la organización de la feria. Traducido a lenguaje de domingo: café en mano, sol de mañana y varias horas por delante para rebuscar sin prisa entre puestos montados al aire libre. El acceso es gratuito y no hace falta reservar nada, así que vale igual para una escapada improvisada que para una salida programada con tiempo. Aquí no hay prisa.
¿Y qué se puede encontrar ahí? Muebles con más años que la mayoría de los asistentes, pinturas de esas que ya no se hacen, relojes de bolsillo, vajillas sueltas, discos, juguetes antiguos, postales y todo tipo de piezas de coleccionismo que esperan a que alguien las rescate.
Lo mejor es que no hay guion fijo: cada mes cambian los puestos y, con ellos, las sorpresas. Detrás de la organización está la Associació de Col·leccionistes i Brocanters de La Marina Alta, el colectivo que reúne a aficionados, curiosos y compradores de la comarca. Hay quien viene a buscar una ganga y hay quien viene, sencillamente, a mirar; las dos cosas valen.
El Riurau, el escenario con más de 150 años que lo cambia todo
El marco no es un detalle menor: es media feria. El Riurau se construyó entre 1848 y 1873 y está formado por dos naves y diez arcos; se trata de un riurau valenciano, la construcción típica de la Marina Alta que servía para resguardar la uva y elaborar la pasa. Pasear entre sus arcos mientras se curiosea entre antigüedades tiene algo de viaje en el tiempo que no se consigue en un pabellón de ferias.
Por eso el plan funciona tan bien en pareja como en grupo, y también con con niños: es un mercadillo manejable y sin agobios, donde puedes pararte a hablar con quien vende y preguntar la historia de cada objeto. No viene aquí solo el coleccionista de verdad. Viene quien busca una pieza para casa, quien quiere un regalo distinto y quien solo tiene ganas de dar un paseo bonito un domingo por la mañana. Y se agradece.
Los mejores planes de domingo no se reservan con antelación: se improvisan entre puestos viejos, arcos de piedra y una buena conversación con quien te vende.
Cuándo ir, cómo llegar y qué más hacer en Jesús Pobre
La feria se celebra el primer domingo de cada mes, así que la próxima edición cae el domingo 1 de noviembre, y la siguiente, el 6 de diciembre. Conviene llegar pronto: a partir de las 10 de la mañana se llena más y el aparcamiento en el entorno se complica, aunque la localidad es pequeña y se recorre andando en un momento. Y ojo, porque el mismo espacio tiene doble vida: el Mercat del Riurau ocupa este lugar los domingos restantes del mes, con producto de proximidad y ambiente de pueblo.
El acceso en coche es sencillo desde cualquier punto de la Marina Alta, y el plan se combina bien con una comida por la zona o con una ruta por los pueblos de la comarca. Calcula una hora larga de visita si te gusta rebuscar, y algo menos si vas solo a echar un vistazo y hacer fotos. La feria abre a las 9:00 y cierra a las 14:00, así que tienes toda la mañana por delante para hacerla con calma. Sin complicaciones.
Y el precio, insisto, no es una barrera: entrar no cuesta nada y lo que gastes dependerá de lo que te enamore de cada puesto. Antigüedades, vintage y coleccionismo en un mismo recinto, con la opción de volver cada mes para ver qué nuevo ha aparecido. Y si el presupuesto es cero, también: pasear, mirar y aprender no cuesta nada. Planazo redondo, y encima gratis.
🎟️ La ficha del plan
- 📍 Local o recinto: El Riurau, en Jesús Pobre (Marina Alta, Alicante).
- 🎭 Tipo de ocio: Feria de antigüedades, vintage y coleccionismo al aire libre.
- 💶 Precio medio: Gratuito; el gasto depende de las compras en los puestos.
- 👥 Para quién es: Coleccionistas, amantes del vintage, parejas, familias y curiosos.




