La escasez de PS5 Pro lleva a Sony a sortear por lotería en Japón el derecho a comprarla

El sistema, abierto el 28 de septiembre y cerrado el 7 de octubre, se activó porque las solicitudes superaron las unidades disponibles. Los agraciados podrán pagarla desde el 26 de octubre y habrá segunda ronda en noviembre.

La escasez de PS5 Pro ha empujado a Sony a algo insólito en Japón: un sorteo para decidir quién puede comprarla.

Qué ha pasado con la lotería de la PS5 Pro en Japón

El pasado 28 de septiembre, Sony abrió en Japón un sistema de solicitudes con sorteo para hacerse con la consola. El plazo cerró el 7 de octubre y las peticiones superaron las unidades previstas, así que el sorteo se activa de verdad. Las reglas son de concurso: solo una unidad por persona y con la reventa prohibida, y cualquier cambio en la dirección de entrega o maniobra sospechosa tumba el pedido.

Para entrar en el bombo había que residir en Japón, tener una cuenta de Sony registrada allí y unificar el inicio de sesión con My Sony ID, además de acumular al menos 60 horas de juego en PS5 o PS4 entre el 27 de septiembre de 2024 y el 27 de septiembre de 2026.

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Los agraciados podrán pagarla a partir del 26 de octubre. Si alguien no ejecuta la compra a tiempo, la web oficial prevé una segunda ronda ya en noviembre entre quienes cumplían los requisitos y se quedaron sin premio.

Por qué hay tan pocas PS5 Pro y por qué ya no bajan de precio

El culpable tiene nombre: la memoria DRAM. La fiebre de la IA ha disparado su precio, y la DRAM subió un 171,8% interanual en el tercer trimestre de 2025, según los datos de TrendForce que recogía TechSpot. Con esos costes, fabricar consolas es un ejercicio de fe. En tiendas como El Corte Inglés, Amazon o Media Markt, o no hay stock o el precio se dispara hasta casi el triple.

Y no es un problema de escaparate. 1,5 millones de PS5, casi un 50% menos que un año antes: esas fueron las ventas de Sony en su cuarto trimestre fiscal, y la compañía ya ha dejado claro que ajustará sus ventas a la memoria que pueda comprar a precios razonables. Mientras tanto, el precio de sus consolas ha subido. Y no es la única que lo ha hecho.

Cuando la consola más potente del mercado se reparte por sorteo, el problema ya no es el precio: es que ni pagando te la llevas.

Del 'espera y ahorra' al 'gana el derecho a pagar'

Hay precedente. En 2020, con el lanzamiento de la PS5, la escasez también desató reventas y colas virtuales. La diferencia es que entonces el tiempo lo arreglaba: esperabas unos meses y aparecía stock. Ahora el tiempo encarece. La misma tecnología cuesta más y hay menos inventario. Ese es el cambio de guion.

Para quien hace contenido de PlayStation, en Twitch y YouTube la consola es herramienta de trabajo, no un capricho. El filtro de las 60 horas convierte el historial de juego en una especie de currículum gamer: premia al veterano y deja fuera a quien llegó ayer. Y una parte importante de los solicitantes se quedaron con una ronda de consolación en noviembre como única salida.

Mi lectura es que la lotería es un parche, no una solución. Sirve para repartir unidades limitadas sin que acaben en manos de revendedores, pero no arregla que la industria no pueda fabricar a precios razonables, y se repetirá mientras la sequía de componentes siga ahí. Queda la duda de si el sistema cruzará fronteras y de si la PS6, que según las previsiones del sector apuntaría a superar los mil dólares, llegará ya con este racionamiento de serie.

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El Salseómetro

Nivel de salseo: 5/10. No hay dos creadores tirándose indirectas, pero sí una comunidad entera mirando precios y descubriendo que ya no basta con ahorrar. Aquí la culpa no es de ningún compañero del gremio: es de la IA y del precio de la memoria.

📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: Sony y su PS5 Pro, con la comunidad de jugadores y creadores de contenido mirando desde la barrera.
  • 📲 En qué red social ha pasado: la web oficial de Sony en Japón, con el eco repartido entre X y los foros de videojuegos.
  • 🔥 Por qué es viral: porque una consola de gama alta repartida por sorteo resume mejor que nada la crisis de componentes.