3Las plataformas digitales, la vía más rápida para conseguir el segundo ingreso (y la más opaca)
La clave está en la fricción. Un empleo convencional exige un proceso de selección, pero para empezar a facturar en una plataforma digital basta con una sesión informativa, registrarse en la aplicación y elegir qué horas se cubren. Esa inmediatez, unida a la posibilidad de encajar la actividad alrededor de la jornada principal, explica que se haya convertido en la vía más rápida para sumar un segundo ingreso. Un 17% de la población activa española realiza algún tipo de trabajo digital cada semana, aunque solo un 2,6% lo tiene como ocupación principal, según Digital Future Society. La EPA cerró 2024 con 585.800 ocupados que declaraban un segundo empleo, un 43% más que una década antes.
La contrapartida es la opacidad. Buena parte de esta actividad se mueve en los márgenes del empleo formal, y el propio sector lo refleja: los estudios sobre el reparto documentan el alquiler de cuentas a terceros, con recortes de entre el 20% y el 40% de lo facturado —el 30% es la tarifa más habitual—, y alrededor de un 12% de quienes trabajan en plataformas admite no poder facturar directamente y recurrir a interpuestos, según el seguimiento anual de la Universitat de València. A esa falta de declaración de muchos ingresos extra ha respondido Hacienda: su Plan de Control Tributario de 2026 refuerza la vigilancia del comercio electrónico, los creadores de contenido y los alquileres gestionados por plataformas, cruzando los datos que estas remiten por la directiva DAC7.
