Ali Smith publica 'Glifo' y reivindica el lenguaje como el bien más valioso frente al poder

'Glifo' llega en castellano con Nórdica Libros y en catalán con Raig Verd. Entre sus páginas hay un soldado aplastado, dos hermanas que se inventan un fantasma y una tesis incómoda sobre las pantallas.

Olvídense del petróleo y del dinero. Ali Smith publica 'Glifo' y coloca el lenguaje por encima de todo lo demás.

De qué va 'Glifo' y por qué no es una novela cómoda

La escritora escocesa vuelve a las librerías con una novela antibelicista que arranca con el cuerpo de un soldado aplastado por un tanque al final de la Segunda Guerra Mundial, abandonado a la intemperie. La imagen no es inventada: se la contó su amiga, la escritora Xandra Bingley, cuyo familiar se topó con aquello en una carretera francesa. Smith no ha podido quitársela de la cabeza desde entonces.

De ahí salen Petra y Patch, dos hermanas que se inventan un fantasma para digerir el horror. Treinta años después, ya distanciadas, Petra cree que un caballo fantasma irrumpe en su casa y hace lo único lógico: llamar a su hermana. 'Glifo' llega en castellano con Nórdica Libros y en catalán con Raig Verd.

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Antes existió 'Gliff', y la autora reconoce que no tuvo elección. Buscando el sentido de 'glifo' —la unidad mínima de significado que todavía no es palabra, o una marca grabada en una superficie— se topó con un homónimo sin sentido que acabó significando demasiado. Algo que parece pequeño, insignificante y sin valor, y resulta ser justo lo contrario.

Lo que de verdad la aterraba era la imagen central del libro: un ser humano al que le han arrebatado casi toda dimensión. Una persona plana.

Dentro de la novela, Petra duda de que los libros deban ser tan cercanos a la vida real ni tan abiertamente políticos. Smith responde en la entrevista que concedió a La Vanguardia por correo electrónico que todo, de una forma u otra, es político, y que la ficción se acerca a la realidad exactamente igual que el lenguaje.

Si el lenguaje se convierte en trámite, el que gana no es el que escribe rápido: es el que ya no necesita que nadie entienda nada.

Pantallas, memoria y las guerras que no terminan

Gaza y Ucrania están en las páginas, no como decorado. Smith dice que no tuvo elección: está sucediendo ante nuestros ojos, igual que la relación entre la belicosidad creciente y las industrias que lucran con ella. Glifo' habla de ciclos de guerra y de lo que le hacen a la gente: física, psicológica y metafísicamente.

El otro material es la pantalla. La palabra significa, antes que nada, separación: algo que se interpone entre nosotros y lo que hay al otro lado, ya sea en el banco o en la consulta del médico. Y ahora llevamos esa distancia en el bolsillo, en el centro de toda nuestra información íntima.

Nadie se vuelve insensible de golpe.

¿En qué momento dejamos de mirar las atrocidades que pasan por el feed? Esa es la pregunta que sobrevuela el libro. Y ahí va el dardo tecnológico: la función Recuerdos del iPhone es una broma de mal gusto al lado del poder real de la memoria, que brota cuando menos lo esperas aunque te hayas entrenado para olvidar.

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También están los hermanos, que atraviesan medio libro. Smith creció con hermanos bastante mayores que ella y admite que le enseñaron a base de rivalidades feroces, y también, a cantar en armonía. Nadie ha mirado lo suficiente esa relación, sostiene: casi toda la psicología se quedó en el conflicto entre padres e hijos.

Por qué 'Glifo' llega en el momento exacto

Ali Smith lleva años jugando con las formas —ahí está el cuarteto estacional— y aquí hace lo de siempre: partir una estructura en dos para ver qué queda dentro. Otras novelas han intentado meter la guerra en la vida doméstica y casi todas acaban convirtiéndolo en discurso. Esta aguanta porque la tesis está en la pregunta, no en la respuesta.

La propia autora reconoce que hay fuerzas trabajando para controlar nuestro uso del lenguaje y, sobre todo, nuestra escritura, para consumirla de manera mecánica y alejarla de lo humano. Petra cree que su hermana escribe cada vez peor por culpa de la inteligencia artificial. Smith no dice que hayamos perdido el control, pero deja bastante claro quién gana si lo perdemos.

Sobre la fractura social, su respuesta es casi optimista: siempre se puede avanzar y trabajar para mejorar las cosas. Poca cosa, pero menos es nada. Y al arqueólogo que dentro de quinientos años encuentre un ejemplar de 'Glifo' le deja un mensaje: lo que se escribe en los libros perdura durante siglos, contra todo pronóstico.

La novela ya está en las librerías y la pregunta se queda en el aire: cuánto de nuestro lenguaje estamos dispuestos a entregar a cambio de comodidad. Más contexto sobre la autora, en su entrada de Wikipedia.

Poca épica, mucha verdad.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Ali Smith publica 'Glifo', novela antibelicista sobre dos hermanas, un fantasma y muchas pantallas.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Porque coloca el lenguaje por encima del petróleo y del dinero, y lo argumenta sin sermones.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta: si dejas de escribir, otro escribe por ti.