"Tengo unos ahorros": María Patiño revela cómo ha afrontado su año más complicado lejos de la televisión

La etapa de incertidumbre comienza ahora a dar paso a una nueva oportunidad. Dentro de un par de semanas, según la información facilitada, María Patiño volverá a la televisión con una colaboración en ‘Cara al show’, el espacio nocturno de Marc Giró en La Sexta. La periodista ha mostrado su entusiasmo por incorporarse a este proyecto después de tantos meses sin un trabajo estable en la pequeña pantalla.

María Patiño ha atravesado una de las etapas más difíciles de su trayectoria profesional. Después de muchos años vinculada a la televisión y de convertirse en uno de los rostros habituales de ‘Sálvame’, la periodista se ha visto obligada a afrontar varios meses sin un proyecto estable en la pequeña pantalla. La cancelación de ‘La familia de la tele’ y de su posterior continuación, ‘No somos nadie’, marcó un punto de inflexión que la dejó ante un futuro incierto.

Durante ese periodo, María Patiño tuvo que acostumbrarse a una rutina muy diferente de la que había mantenido durante años. La ausencia de trabajo no solo afectó a su actividad profesional, sino también a su bienestar personal. La propia comunicadora ha reconocido que necesitó ayuda psicológica para superar aquellos meses, en los que incluso actividades cotidianas le resultaban difíciles.

Ahora, la presentadora prepara su regreso a la televisión con una colaboración en ‘Cara al show’, el programa nocturno de Marc Giró en La Sexta. La nueva oportunidad llega después de una etapa de trabajo personal y recuperación que no ha sido sencilla. En una entrevista con ‘El País’, María Patiño ha explicado cómo ha afrontado este tiempo, qué papel han desempeñado sus ahorros y por qué su entorno familiar ha influido en su manera de gestionar las dificultades económicas.

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María Patiño explica cómo ha vivido los meses sin trabajo

La cancelación de sus últimos proyectos televisivos supuso un golpe para María Patiño, que llevaba años trabajando de manera habitual frente a las cámaras. Cuando desaparecieron de la programación ‘La familia de la tele’ y ‘No somos nadie’, la periodista se enfrentó a una etapa para la que no se sentía preparada. Ella misma describió aquel momento como “una travesía del desierto”, una expresión que refleja la incertidumbre con la que tuvo que afrontar su futuro profesional.

La comunicadora llegó a emocionarse al hablar de aquella situación, consciente de que debía comenzar de nuevo después de una larga etapa ligada a ‘Sálvame’ y a otros formatos televisivos. La falta de un proyecto inmediato le obligó a reorganizar su vida y a aceptar que no podía mantener el mismo ritmo de actividad al que estaba acostumbrada.

En su conversación con ‘El País’, María Patiño resumió el impacto que tuvo ese periodo en su estado de ánimo. “Ha sido muy complejo. Los primeros meses fueron jodidos. Recién este verano, después de mucho trabajo personal, he empezado a disfrutar de nuevo”, reconoció. Sus palabras reflejan que la recuperación no fue inmediata y que necesitó tiempo para volver a sentirse bien.

La presentadora también ha explicado que el proceso no se limitó a esperar una nueva oferta laboral. Tuvo que trabajar en su bienestar, buscar apoyo y recuperar poco a poco la capacidad de disfrutar de su día a día. Tras casi un año alejada de los focos, su regreso a la televisión supone una nueva etapa después de una experiencia que ha marcado tanto su carrera como su vida personal.

Los ahorros que han permitido a María Patiño mantener su rutina

Uno de los aspectos sobre los que se ha pronunciado María Patiño es la manera en la que ha podido afrontar económicamente los meses sin ingresos profesionales habituales. La periodista ha explicado que contaba con dinero ahorrado, una reserva que le ha permitido mantener cierta estabilidad mientras encontraba la manera de salir de aquella situación.

“Afortunadamente, tengo unos ahorros que me han permitido llegar hasta aquí. Llevo una vida normal porque me he criado en una familia de clase media, con un padre militar y una madre ama de casa, y eso me ha ayudado mucho”, ha explicado durante la entrevista.

La comunicadora relaciona esa forma de afrontar las dificultades con la educación que recibió en casa. Criada en una familia de clase media, con un padre militar y una madre dedicada al hogar, asegura que sus circunstancias familiares han influido en su manera de gestionar el dinero y de mantener una vida cotidiana sin grandes cambios durante este periodo.

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Sus ahorros le han proporcionado un margen para afrontar la incertidumbre laboral, pero eso no significa que la experiencia haya resultado fácil. La propia María Patiño ha descrito un proceso marcado por el malestar emocional, la dificultad para concentrarse y la necesidad de pedir ayuda. Tener una reserva económica le permitió sostener su rutina, aunque no evitó las consecuencias personales de permanecer alejada de su profesión.

Su testimonio pone el foco en una cuestión concreta: la diferencia entre contar con recursos para cubrir los gastos y encontrarse bien durante una etapa de incertidumbre. En su caso, disponer de ahorros fue una ayuda importante, pero la recuperación también exigió tiempo, apoyo psicológico y cambios en sus hábitos diarios.

María Patiño necesitó ayuda psicológica para superar la etapa

Durante los meses en los que permaneció fuera de la televisión, María Patiño comprobó que las actividades más sencillas podían convertirse en un esfuerzo. Intentaba leer, pero le costaba mantener la atención. También tenía problemas para dormir y llegó a sentirse incapaz de realizar un viaje en tren para visitar a su familia en Sevilla.

“Intentaba leer, pero no me concentraba. Intentaba dormir, pero no podía. Mi familia vive en Sevilla, pero no era capaz ni de coger el AVE para ir a verlos. Tuve que pedir ayuda psicológica”, ha relatado.

La periodista decidió comenzar terapia para afrontar ese malestar y encontró en el deporte otra forma de recuperar parte de su rutina. Sin embargo, también tuvo que reconocer que mantenerse ocupada durante horas no era una solución suficiente. “Pero no podía estar siete horas en el gimnasio. Tenía que volver”, ha explicado al recordar aquel proceso.

La experiencia le obligó a enfrentarse a una situación que no podía resolver únicamente mediante la actividad física o intentando llenar el tiempo con otras tareas. María Patiño necesitaba recuperar la estabilidad emocional y encontrar una manera de convivir con la incertidumbre profesional sin que esta condicionara todas las facetas de su vida.

La terapia y el trabajo personal han sido parte de ese recorrido. Según sus propias palabras, el cambio comenzó a notarse durante el verano, después de varios meses complicados. Aunque no ha presentado aquella etapa como algo sencillo de superar, sí ha señalado que ha empezado a disfrutar de nuevo y a prepararse para regresar al trabajo.

La rabia y el aislamiento durante su etapa más oscura

Más allá de las dificultades para dormir o concentrarse, María Patiño ha reconocido que también tuvo que gestionar sentimientos de rabia y resentimiento. La periodista ha explicado que le costaba comprender por qué había tenido que atravesar una situación que consideraba tan difícil después de tantos años de trabajo.

“Aceptar algo que no logro entender. No sé por qué he tenido que pagar este peaje. He tenido que trabajar mucho el resentimiento. He sentido rabia”, ha explicado a ‘El País’ al recordar cómo se encontraba durante aquellos meses. Ese malestar llegó a afectar a su relación con la televisión. La comunicadora ha contado que hubo un momento en el que ni siquiera podía encenderla porque ver sus contenidos le hacía daño. También reconoce que descargó su enfado en privado, lejos de otras personas.

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La periodista llegó a insultar en casa a quienes consideraba responsables de su situación, sin que nadie la viera. Fue una forma de exteriorizar una rabia que, según ha relatado, le costaba gestionar. El alejamiento de la pequeña pantalla no se tradujo únicamente en una pausa laboral, sino en una etapa en la que necesitó protegerse de aquello que le recordaba constantemente su situación.

María Patiño también decidió distanciarse temporalmente de algunos compañeros de profesión. “Aislarse. Me he protegido. No he querido compartir mi dolor. Por vanidad, arrogancia, protección o vulnerabilidad, durante un tiempo no cogí el teléfono a nadie de la profesión”, ha reconocido. La periodista admite que prefirió vivir ese proceso en privado antes que explicar continuamente cómo se sentía.

Por qué María Patiño prefirió vivir su dolor en privado

La comunicadora ha reconocido que su manera de afrontar los momentos difíciles consiste, en buena medida, en apartarse temporalmente de los demás. No le resulta sencillo compartir su malestar mientras lo está atravesando y suele hablar de él una vez que ha conseguido dejar atrás la etapa más complicada.

“Fui un poco egoísta, pero la gente que me quiere me ha entendido. Me conocen y saben que soy muy caracol: cuando estoy mal, me meto dentro. Cuento que estoy mal cuando ya lo he pasado. Odio el victimismo”, ha explicado.

Con estas palabras, María Patiño describe una forma de proteger su intimidad mientras intenta gestionar situaciones que le generan sufrimiento. Su decisión de no atender durante un tiempo las llamadas de personas de su entorno profesional no significa que haya roto esos vínculos, sino que necesitaba distancia para centrarse en su recuperación.

La periodista también ha reconocido que no quería compartir públicamente cada dificultad que estaba viviendo. En lugar de explicar constantemente su situación, prefirió reservarse ese proceso hasta encontrarse preparada para hablar de él. La entrevista con ‘El País’ le ha permitido abordar esa etapa con perspectiva y explicar el impacto que tuvo en su vida.

Su testimonio revela que el regreso al trabajo no ha sido el único objetivo de estos meses. Antes de aceptar un nuevo proyecto, María Patiño ha tenido que recuperar parte de la estabilidad que perdió cuando se quedó sin sus programas habituales. Esa labor personal ha sido fundamental para afrontar la nueva oportunidad profesional con otra disposición.