La receta de enchiladas de pollo con salsa verde gratinadas que triunfa en la cena

Se preparan en unos 45 minutos con ingredientes que encuentras en cualquier supermercado. La salsa verde cremosa y el queso gratinado son la clave del éxito.

Hay una receta que nunca falla en la cena: las enchiladas de pollo con salsa verde gratinadas al horno. Un clásico mexicano que se prepara en casa sin misterio y que deja la bandeja vacía.

Y no hace falta recurrir a esos preparados que vienen casi listos: con pollo, tortillas de maíz y una buena salsa verde el resultado es otro nivel. Aquí no hay atajos, pero tampoco complicaciones.

La salsa verde mexicana y las tortillas de maíz las encuentras en la sección de productos mexicanos de la mayoría de supermercados. El resto son básicos que ya tienes por casa o que caen en cualquier compra: cebolla morada, nata, queso y caldo de pollo.

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El montaje es de lo más agradecido. Tortilla pasada por aceite, pollo deshebrado, salsa cremosa y una capa generosa de queso que se funde en el horno hasta quedar dorada y burbujeante.

El nombre del plato remite al chile, la base de su salsa, y su historia dentro de la cocina mexicana está recogida en su entrada de Wikipedia. Nada de alta cocina: cocina de casa, de las que se repiten.

Y lo mejor es que la receta perdona bastante. No necesitas un emplatado perfecto ni un queso concreto: el gratinado hace el trabajo sucio y disimula cualquier prisa.

Sale para dos personas, con ocho enchiladas, y se resuelve en unos 45 minutos: 25 de elaboración y 20 de horno. Perfecta para una cena entre semana o para quedar bien un sábado sin pasarse la tarde cocinando.

El secreto de unas enchiladas redondas está en la salsa: si la dejas espesar y la repartes bien, el resto es coser y cantar.

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • 8 tortillas de maíz
  • 1 cebolla morada
  • 200 ml de salsa verde mexicana
  • 100 ml de nata líquida
  • 200 g de queso Edam o manchego
  • 150 ml de caldo de pollo
  • 30 ml de aceite de girasol, y un poco más para engrasar la sartén
  • Sal

Cómo preparar las enchiladas de pollo con salsa verde, paso a paso

  1. Pon las pechugas a hervir en una cacerola con agua durante unos 20 minutos. Cuando estén hechas por dentro, escúrrelas, deja que templen y deshébralas con dos tenedores.
  2. Mientras se cuece el pollo, pica la cebolla morada fina y ponla a sofreír en una olla con una cucharada de aceite vegetal, a fuego medio, hasta que se ponga transparente.
  3. Vierte la salsa verde y el caldo de pollo. Remueve, ajusta de sal y deja cocinar a fuego lento unos tres minutos.
  4. Agrega la nata líquida, vuelve a remover y mantén cinco minutos más al fuego, hasta que la salsa quede cremosa y ligeramente espesa.
  5. Calienta una cucharada de aceite en una sartén. Cuando esté bien caliente, pasa las tortillas de maíz rápidamente por el aceite, un minuto como mucho, y retíralas: así se ablandan y no se rompen al enrollar.
  6. Coloca una cucharada de pollo deshebrado en el extremo de cada tortilla, enróllala y ve dejándolas en una fuente apta para horno, una junto a otra.
  7. Cubre las enchiladas con la salsa verde cremosa, sin dejar ningún hueco sin bañar.
  8. Corta el queso en lonchas finas o rállalo y repártelo por encima, hasta cubrir toda la superficie.
  9. Hornea a 200 ºC durante unos 20 minutos, hasta que el queso esté bien gratinado. Sirve inmediatamente, bien caliente.

Con qué acompañar las enchiladas de pollo

Estas enchiladas se disfrutan mucho mejor recién salidas del horno, cuando el queso todavía estira. Al lado, unos frijoles negros encajan de maravilla y redondean el plato. Como es una receta completa, no hace falta preparar ninguna guarnición más. Y si quieres rematar la faena, una cerveza clara bien fría es la mejor compañera.

Trucos para que salgan perfectas

El truco está en pasar las tortillas por aceite caliente unos segundos antes de rellenarlas: se vuelven flexibles y aguantan el enrollado sin romperse. Si te saltas ese paso, lo más probable es que acabes con un montón de tortillas partidas.

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Con la salsa, ve regulando la textura. Si te queda demasiado espesa, un chorrito de caldo de pollo la devuelve a su punto; si te sobra, guárdala en la nevera, porque al día siguiente está igual de buena.

Las enchiladas aguantan dos o tres días en un recipiente hermético en la nevera y se recalentan de maravilla en el horno. Ojo con los alérgenos: llevan lácteos (nata y queso), así que revisa las etiquetas de la salsa y de las tortillas si en casa hay alguna intolerancia.

🍽️ La ficha de la receta

  • 🍴 Plato: Enchiladas de pollo con salsa verde gratinadas.
  • 👥 Raciones: Para 2 personas (8 enchiladas).
  • ⏱️ Tiempo: Unos 45 minutos en total.
  • 📊 Dificultad: Media.