La BBC ha seguido la cadena de producción de las camisetas oficiales de varios clubes hasta dos fábricas de Camboya. Allí, según las nóminas que ha consultado, el salario base no llega a 1,20 euros la hora y los termómetros superan los 35 grados.
¿Qué ha encontrado la investigación de la BBC?
El rastro lleva hasta dos plantas que trabajan como proveedoras de Adidas: Bowker Garment Factory y Trax Apparel, que emplean juntas a unas 6.600 personas, en su mayoría mujeres. El tejido llega desde Tailandia y Vietnam, y en esas instalaciones se cose, se plancha, y se empaqueta buena parte del proceso, a miles de kilómetros de las tiendas donde después se venden las camisetas.
La cadena británica ha tenido acceso a cinco nóminas. Los empleados trabajan habitualmente seis jornadas de ocho horas a la semana y cobran salarios básicos mensuales de entre 210 y 220 dólares, entre 158 y 166 libras. Las cantidades cumplen con el salario mínimo establecido en Camboya y, con horas extraordinarias y complementos, tres de esas nóminas rondaban los 300 dólares al mes. Los datos están sobre la mesa.
Aun así, los trabajadores entrevistados aseguran que el dinero no alcanza para afrontar los gastos cotidianos. «Es difícil vivir con esta cantidad», explica una empleada de Bowker, que apenas ve dinero después de pagar el alquiler, la comida y los suministros. Otro trabajador de Trax resume el contraste: «una camiseta que compran cuesta más que dos semanas de salario de un trabajador».
Adidas, que no es propietaria de ninguna de las dos plantas pero las tiene entre sus proveedores principales, sostiene que lleva más de 25 años adoptando medidas para garantizar condiciones laborales «justas y seguras» en su cadena de suministro y asegura que realiza alrededor de 1.200 auditorías anuales. En una muestra de sus proveedores camboyanos, los salarios netos medios se sitúan un 34% por encima del umbral de salario digno que utiliza el Anker Research Institute.
El precio de las camisetas oficiales no ha dejado de subir mientras el salario base de quien las fabrica sigue por debajo de 1,20 euros la hora.
¿A quién afecta y por qué le importa al aficionado?
La investigación nació de las quejas de los aficionados por el encarecimiento de las camisetas oficiales. Las réplicas para adulto han subido un 50,7% en una década, según los datos que cita la BBC. Una camiseta del Arsenal se vende por 85 libras, mientras que la versión con las mismas especificaciones que utilizan los futbolistas alcanza las 120 libras.
Un aficionado del Aston Villa entrevistado por la BBC acababa de desembolsar 95 libras por la suya con el parche de la Champions League. «Compras tu abono. Tres camisetas, son unas 300 libras más. Es ridículo», lamentaba. El encarecimiento está llevando a algunos seguidores a recurrir a falsificaciones mucho más baratas. El contraste es enorme.
Una investigación publicada el año pasado y citada por la BBC calculaba cómo se reparte una camiseta tipo de 85 libras: 8,50 libras al tejido, la confección y el transporte; 37,45 al minorista; 16,25 al fabricante; 9,50 al marketing y 13,60 al IVA británico. Expertos del sector matizan que en el precio final también pesan los acuerdos entre las grandes marcas y los clubes y el riesgo comercial que asumen los vendedores.
Un problema que no es nuevo: lo que dicen los informes
No es la primera vez.
La organización internacional Clean Clothes Campaign considera que los hallazgos dibujan un panorama «muy sombrío», aunque recuerda que problemas como los bajos salarios o las altas temperaturas no son exclusivos de estas instalaciones. Un informe de 2024 de la Organización Internacional del Trabajo detectó problemas relacionados con el calor en el 69% de las fábricas analizadas en Camboya y deficiencias en la protección de los trabajadores en el 84%.
Por su parte, la Premier League asegura que espera de sus clubes una diligencia adecuada sobre los fabricantes y sus cadenas de suministro, es decir, que cada entidad conozca y vigile cómo se producen sus prendas. Ninguno de los clubes mencionados respondió a la BBC, según recoge la propia investigación.
El foco está ahora en las marcas. Para el aficionado, la decisión de compra se mueve entre pagar el precio de una equipación auténtica o buscar alternativas fuera del circuito oficial. Para los trabajadores, la pregunta es si las auditorías se traducen en mejoras concretas dentro de las naves de Camboya.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Una investigación de la BBC documenta salarios de menos de 1,20 euros la hora en fábricas de Camboya.
- 👥 Quiénes son los afectados: Unas 6.600 personas empleadas en dos plantas proveedoras de Adidas y los aficionados que pagan precios cada vez más altos.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más presión sobre las marcas y los clubes para auditar sus cadenas de suministro y explicar el precio final.



