James Howells lleva 12 años buscando 8.000 bitcoin en la basura y ahora quiere lanzar su propia criptomoneda

El disco duro lleva desde 2013 enterrado bajo 350.000 toneladas de basura en un vertedero de Newport, y los tribunales ya le han cerrado la puerta. Su nuevo plan se llama Ceiniog Coin.

James Howells tiró a la basura un disco duro con 8.000 bitcoin en 2013. Doce años después, la broma le sigue costando casi 600 millones de euros.

El disco acabó en un vertedero municipal de Newport, cerca de Cardiff, enterrado bajo 350.000 toneladas de residuos. Y ahí sigue. El británico ha propuesto peinar el terreno con perros robóticos, con inteligencia artificial y con cualquier idea que se le pasara por la cabeza, pero el ayuntamiento le ha dicho no una y otra vez. El argumento oficial: remover esa montaña de basura liberaría sustancias peligrosas para el medioambiente.

Doce años de negativas: qué ha pasado realmente con los 8.000 bitcoin

En 2025 confirmó a Forbes Australia que renunciaba a seguir intentándolo: ni comprar el vertedero, ni excavarlo, ni continuar negociando con el consistorio. Antes, a principios de ese mismo año, la justicia británica desestimó sus demandas contra el Ayuntamiento de Newport.

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El fallo se ratificó en marzo al rechazar su apelación, y los jueces fueron claros: al deshacerse del disco, perdió la propiedad del dispositivo conforme a la ley de control de la contaminación de 1974. Y había otro problema. El plazo de prescripción de seis años venció en 2019, pero las acciones legales no llegaron hasta 2024. La mayoría de los que siguieron el caso de cerca piensa que el dinero ya es lo de menos.

Fin del capítulo. O no.

Del vertedero a Ceiniog Coin: su plan para inventarse otra moneda

Howells anunció en X su intención de lanzar Ceiniog Coin. La idea: crear 800.000 millones de tokens INI, uno por cada satoshi de los 8.000 bitcoin que duermen en el vertedero, y usarlos como respaldo simbólico de un nuevo ecosistema de pagos sobre Bitcoin. Dicho de otro modo, convertir una fortuna inaccesible en el aval de un proyecto nuevo.

Hay una diferencia enorme entre perder una fortuna y convertir esa pérdida en el escaparate perfecto para seguir siendo noticia doce años después.

El lanzamiento estaba anunciado para finales de 2025. Spoiler: no apareció. Sí existen criptomonedas llamadas Ceiniog Coin (INI) que pueden comprarse hoy, pero no tienen nada que ver con lo prometido: algunas están construidas sobre Solana o Ethereum y manejan cantidades de tokens muy distintas de las previstas.

Por qué la historia sigue funcionando y qué le queda por contar

El caso de James Howells es la versión británica de un clásico de internet: la de gente que perdió las claves de su cartera y se quedó mirando cómo su dinero virtual se revalorizaba sin poder tocarlo. Lo que hace especial a este no es el dinero, sino el circo. Perros robóticos, demandas, inteligencia artificial y una moneda que nació en 2009 y que aquí funciona como el agujero negro perfecto para una obsesión de doce años.

Sobre Ceiniog Coin, mi opinión: humo con fecha de caducidad. Si el respaldo de un proyecto es un disco duro que nadie puede desenterrar, el activo vale exactamente lo que vale la anécdota. Las INI que sí se pueden comprar no coinciden con lo prometido, así que quien compre una esperando su proyecto se está comprando otra cosa.

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Queda un último detalle. El ayuntamiento mantiene sus planes de clausurar el vertedero y convertirlo en un parque solar, aunque el proyecto sigue sin arrancar. Cuando eso pase, recuperar algo legible bajo 350.000 toneladas de basura será todavía más remoto. Y la historia perderá su escenario. Cosas de internet. La peripecia ya ha dado para un videojuego, One Man's Trash, que es la prueba de que internet convierte cualquier desgracia ajena en contenido.

📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: James Howells, el británico que tiró a la basura 8.000 bitcoin en 2013.
  • 📲 En qué red social ha pasado: X, donde anunció su proyecto Ceiniog Coin, y los tribunales británicos que le dieron la espalda.
  • 🔥 Por qué es viral: Doce años buscando una fortuna de casi 600 millones de euros bajo 350.000 toneladas de basura.