El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha vuelto a pedir mente abierta con los ovnis. Y no es la primera vez que usa exactamente esa frase.
Lo dijo en una entrevista con Blake Burman en NewsNation el pasado 25 de septiembre, cuando le preguntaron por el repunte de reportes de UAP. Su respuesta fue clara: si hay algo, la NASA debe estar. Ni son extraterrestres ni conviene mirar para otro lado.
Qué ha dicho Isaacman y por qué suena a déjà vu
Su apuesta es la misma que ya defendió en 2023, cuando Estados Unidos se comprometió en firme a estudiar estos fenómenos con presupuesto y metodología en lugar de con bromas de madrugada. Entonces también soltó el 'tengamos la mente abierta'. Nadie le hizo mucho caso.
Sus dos hipótesis favoritas no incluyen platillos volantes: fenómenos naturales mal entendidos o pruebas sigilosas de un rival geopolítico. Nada de marcianos, vaya.
Por qué hay más avistamientos (pista: los contamos mejor)
Aunque el ruido mediático apunte a una invasión, los números cuentan otra cosa. El informe preliminar de 2021 hablaba de 144 OVNIs detectados a lo largo de 17 años. Entre mayo de 2023 y junio de 2024, la cifra se disparó a 757 avistamientos en un solo año. Hay mejores sensores, menos estigma y un formulario que antes no existía.
Estados Unidos lleva desde 2021 publicando papeles sobre ovnis. Lo raro ya no es lo que sale en los vídeos, sino que alguien por fin los esté contando bien.
La iniciativa que ha desbloqueado todo esto se llama PURSUE, siglas de Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters. Trump la puso en marcha a principios de 2026 y los documentos van cayendo poco a poco en la web War.gov/ufo. Son millones de registros, muchos todavía en papel. Esto va para largo.
Conviene recordar que OVNI y UAP son lo mismo con distinto traje. Los UAP, un nombre más amplio y sin la carga pseudocientífica del viejo OVNI, engloban desde un dron perdido hasta una anomalía atmosférica que nadie sabe explicar. El cambio de siglas fue una operación de imagen, y funcionó.
Lo que ya aprendimos con el último pico de interés
El último gran pico llegó en 2023, con audiencias en el Congreso, testimonios incómodos, y la promesa de mirar los UAP en serio. Tres años después, el balance es un montón de papel desclasificado y cero confirmaciones. El patrón se repite: mucho titular y poca física nueva.
Los propios expertos avisan de que publicarlo todo no siempre ayuda. Sin contexto técnico, cualquier borrón en un radar puede leerse como una nave nodriza. El debate se contamina rápido, y no precisamente por culpa de los conspiranoicos.
Isaacman, eso sí, marca una frontera: la NASA debe participar en las decisiones sobre UAP, pero la búsqueda real de vida tiene otros destinos. Pone el ejemplo de Europa y Encélado, lunas con océanos subterráneos que aún no se han explorado a fondo, mientras la vista sigue puesta en Marte. Y razón no le falta: un solo microorganismo bajo el suelo marciano sería el mayor hallazgo de la historia espacial.
Mi lectura: la mente abierta es gratis; leer 3.000 páginas escaneadas, no. Si el repunte se sostiene y la desclasificación avanza, el titular de 2027 ya no será 'hay más ovnis', sino 'esto es lo que hemos aprendido'. Ojalá.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? El jefe de la NASA pide mente abierta y ofrece la agencia para investigar lo que aparezca.
- 🔥 ¿Por qué importa? Se han desclasificado millones de registros y los avistamientos suben porque ahora se notifican más.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Ni invasión ni cortina de humo: papeleo, sensores nuevos y una frase que Isaacman ya usó en 2023.




