Cinco años después de Espacios Infinitos, Lori Meyers regresan con Disonancia, un disco que apuesta de lleno por la experimentación sonora.
La banda granadina vuelve con su primer disco en cinco años y confirma su voluntad de seguir avanzando. La experimentación, el paso del tiempo y las experiencias personales atraviesan un álbum grabado entre su estudio Hostal Pimodán y El Cobertizo. Aquí nadie tiene prisa: la idea era cuidar el disco, no cumplir con el calendario.
Noni, líder y voz del grupo, lo explicaba estos días: para una banda que vive de gira, el concepto del tiempo es relativo. Te metes en la espiral de festivales y, cuando te das cuenta, han pasado cinco años. Entre camerinos, grabaciones caseras en pijama y una industria que va a su ritmo, el regreso se hizo esperar.
Lo que trae Disonancia: más capas, más electrónica y cero prisa
El álbum está plagado de texturas electrónicas y capas que entran y salen de la mezcla. Las guitarras siguen teniendo peso, pero con un tratamiento más sucio y juguetón. Nada de saturar: cogieron solo lo necesario para que todo quedara limpio.
Ferran Gisbert, el productor que casi acaba siendo un miembro más
Ferran Gisbert firma la producción y no es un nombre menor: en su currículum aparecen Alizzz, Amaia, Rigoberta Bandini y Arde Bogotá. Lo que empezó como una grabación un poco extraña acabó siendo año y medio de trabajo entre el salón de casa y el sótano.
La dinámica era de lo más casera: desayuno arriba, guitarra española para arrancar la idea y bajada al sótano para darle cuerpo. De todo el material previo, unas ocho canciones, no sobrevivió ninguna. Noni ha confesado que es uno de los discos que más ha disfrutado. Y se nota.
Hay regresos que suenan a recopilatorio y otros que suenan a grupo con hambre: este va claramente por el segundo camino.
Los dos adelantos ya dieron pistas de por dónde iba el disco. En lo total llegó como un single implacable, y Malafollá sorprendió por su corte post-punk y su tono furioso. Es una canción de rabia, en el concepto y en la música, con un videoclip de boxeo como válvula de escape. Aquí no hay amor ni desamor: se suelta todo y se respira mejor.
Por qué Disonancia va más allá del hype del regreso
Lori Meyers llevan más de dos décadas de trayectoria expandiendo su sonido: del power pop clásico de sus inicios a un indie-rock sintético y bailable, más cercano a MGMT, Phoenix, o los últimos Strokes.
El propio Noni lo resume con una comparación que lo dice todo: prefiere las canciones de Teenage Fanclub, pero reivindica a Radiohead como el ejemplo perfecto de evolución artística. Ese es, exactamente, el camino que ha elegido la banda.
Hay otro detalle que pesa mucho: es el primer disco tras el fallecimiento de Paco Méndez, padre de Julián y figura imprescindible para entender los orígenes del grupo. Noni lo tiene claro: sin él, este proyecto no existiría. Esa carga emocional atraviesa el álbum y le da un peso que va más allá del ruido promocional.
El hype está justificado, y no por marketing: dos adelantos que no se parecen en nada, un productor en estado de gracia y una banda que lleva más de veinte años sin repetir fórmula. Falta saber las cifras oficiales, que aún no se han publicado, y las fechas de la gira. Apunta el nombre: cuando se anuncien, van a volar.
Medidor de hype
Nivel de hype: 8/10. Un regreso cinco años después del disco anterior, dos adelantos que no se parecen en nada y un productor convertido en un miembro más de facto. Sin cifras oficiales todavía, pero con argumentos de sobra. Cuando haya gira anunciada, esto sube.
🎧 El backstage de la noticia
- 🔑 ¿Qué tienes que saber sí o sí?: Lori Meyers vuelven con Disonancia, su primer álbum en cinco años, con Ferran Gisbert en la producción.
- 📅 Fechas y nombres a tener en cuenta: Noni, Julián y Ferran Gisbert. Las fechas de la gira aún no se han anunciado.
- 🎵 Una canción para esta noticia: 'Malafollá' - Lori Meyers.



