Robegrill tiene 16 millones de seguidores hablando solo de parrilla: la relevancia de los influencers ya no se mide por el número.
Qué ha cambiado en la cuenta de un creador
El debate recorre ahora mismo el sector. Durante años, la cifra de seguidores ha funcionado como la carta de presentación de cualquier creador: es lo primero que mira una marca antes de pagar una colaboración. El contador de seguidores ya no decide nada por sí solo, y cada vez menos gente del sector cree que ese dato diga gran cosa.
La palabra clave aquí es nicho, ese término que se usa mucho y se define poco. Un creador puede ser invisible fuera de su tema y a la vez ser la referencia absoluta para quien busca justo eso. Cocina, videojuegos, mecánica, finanzas o divulgación científica: hay comunidades enteras montadas alrededor de un perfil concreto.
El caso de Robegrill y sus 16 millones de seguidores en TikTok es el más sonado. Se especializó en gastronomía y parrilla hasta llegar a una audiencia masiva: según la selección de Forbes México de 2025, pasa de los 16 millones en TikTok y de los 4 millones en YouTube. El nicho no le puso techo. Le puso identidad.
Algo parecido ocurre con Moris Dieck, que ha construido su propuesta alrededor de las finanzas para públicos hispanohablantes, o con Xcaret López, Mamá Mecanic, que explica mecánica básica, conducción, y mantenimiento de coches a quien no tiene ni idea. En Argentina, Lyna Link se hizo un hueco enorme con videojuegos como Roblox y Minecraft.
La fama se mide en seguidores, pero la relevancia se mide en si alguien te busca por tu nombre cuando tiene una duda concreta.
Primero el tema, después la persona.
Y ese es el cambio de verdad. Nadie llega a un perfil por acumular seguidores: se llega buscando cómo arreglar un grifo o cómo pasarse ese jefe final que se resiste desde hace tres semanas. Si el contenido responde, el nombre se guarda.
Distintas escalas, misma jugada.
De Luisito Comunica a La Cotorrisa: dos formas de llegar a lo grande
Luisito Comunica supera los 100 millones de seguidores entre plataformas, según la entrevista que dio a WIRED y que recogió Infobae en 2026, después de más de una década construyendo una identidad pegada a los viajes, como recuerda su entrada de Wikipedia. El tema no se movió; la escala, sí.
La Cotorrisa, el formato de Ricardo Pérez y José Luis Slobotzky, hizo el camino inverso: convirtió la conversación y la comedia en un producto con millones de seguidores y con extensiones hacia los escenarios. Aquí no hay especialidad cerrada. Hay dos personas hablando y una comunidad que vuelve cada semana.
Spoiler: el nicho no garantiza nada.
Por qué el nicho no es automáticamente mejor
El matiz incómodo.
Un estudio publicado en 2024 que comparó micro y megainfluencers encontró que los pequeños ganaban en confianza, autenticidad y semejanza, mientras que los grandes destacaban en experiencia percibida y atractivo. Traducción: cada escala tiene su fuerza y ninguna gana en todo.
Otra investigación recogida por ScienceDirect analizó el contenido de 8.076 influencers analizados y detectó diferencias en la forma de participar: las publicaciones de los perfiles pequeños se guardaban más como favoritas, mientras que otros grupos se llevaban más compartidos.
Ni una cosa ni la otra.
Lo que sí queda claro es que la especialización no es un título que se pone en la bio y ya está. Hay que demostrarla en cada vídeo: profundidad, claridad, constancia y, cuando toca, fuentes que permitan comprobar lo que se afirma.
El número de seguidores sigue diciendo algo importante: habla de alcance y de capacidad de distribución. La relevancia añade otra pregunta: ¿para quién tiene valor esto y en qué contexto? Ahí se van a pelear las próximas campañas, y más de uno va a descubrir que su millón no le salva la papeleta.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 6/10. No hay beef ni indirectas cruzadas, pero el debate tiene a media industria revisando cómo contrata. Menos palomitas que un drama de Twitch y más consecuencias reales para el bolsillo de los creadores.
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: de creadores como Robegrill, Luisito Comunica, Mamá Mecanic y La Cotorrisa.
- 📲 En qué red social ha pasado: el debate corre por TikTok, YouTube, Instagram y Twitch, donde viven sus comunidades.
- 🔥 Por qué es viral: porque un millón de seguidores ya no garantiza que una marca te elija para una campaña.



