El SEPE paga la prestación por desempleo a 352.048 personas por despido individual, un 50% más que por fin de contrato

En 2019, el fin de un contrato temporal era la primera causa para cobrar el paro; hoy manda el despido individual, con 352.048 perceptores. El cambio llega después de que la reforma laboral bajara la temporalidad del 28,4% al 12,5%.

El SEPE pagó la prestación por desempleo a 352.048 personas por despido individual en agosto, un 48,9% más que por fin de contrato temporal. Es la foto inversa a la de 2019, cuando la primera causa para cobrar el paro era justo la contraria.

El motivo por el que se cobra el paro ha dado la vuelta

El paro registrado se quedó en agosto en 2.355.918 personas, su dato más bajo para ese mes desde 2007. Y, aun así, el SEPE pagaba la prestación contributiva (la ayuda que se cobra tras perder un trabajo, calculada según lo que hayas cotizado) a 1.022.053 personas: la cifra más alta de un agosto en los últimos diez años si dejamos fuera 2020, cuando los ERTE de la pandemia la empujaron hasta 1.823.988.

De todos esos perceptores, 352.048 cobraban el paro por un despido individual, frente a 236.462 que lo hacían por el fin de un contrato temporal. En agosto de 2019 la relación era justo la contraria: 398.551 beneficiarios por fin de contrato temporal (373.265 por contratos temporales y 25.286 por relaciones temporales de tipo administrativo) y 233.685 por despido individual.

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Lo que ha cambiado no es solo cuántos, sino por qué. La reforma laboral, el Real Decreto-ley 32/2021 que tocó los contratos temporales, entró en vigor a finales de marzo de 2022. Desde entonces, según la nota de afiliación de septiembre de la Seguridad Social, el peso de los temporales ha caído del 28,4% al 12,5%, y ya hay más de 15 millones de personas con contrato indefinido.

Y aquí está la clave: un contrato indefinido no tiene fecha de fin. Si la empresa quiere terminarlo, tiene que despedir. O, durante los primeros meses, alegar que no se ha superado el periodo de prueba. Cosas de la letra pequeña.

La reforma laboral no ha eliminado la precariedad: le ha cambiado la puerta de salida. Menos contratos temporales y más despidos que la empresa debe justificar.

Quién está detrás de ese aumento: los despidos objetivos

Dentro de los despidos individuales, los que más crecen son los despidos objetivos (los que se apoyan en causas económicas, técnicas, organizativas, o de producción). Pasan de 79.625 a 125.564 beneficiarios, un 57,7% más.

Este despido se indemniza con 20 días de salario por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades, según el artículo 53 del Estatuto de los Trabajadores. También suben, aunque menos, quienes cobran el paro porque la empresa cortó el contrato durante el periodo de prueba: de 21.789 a 32.005. Sube, y mucho.

La otra gran novedad son los fijos discontinuos (contrato indefinido, pero solo se trabaja una parte del año), que pueden cobrar el paro en los meses sin actividad. En agosto eran 210.262, frente a los 124.851 de 2019. Un aumento del 68,4% en siete años.

Y la cobertura (la relación entre quienes cobran prestación y los parados con experiencia laboral) llegó al 87,1%, la más alta de la serie salvo el paréntesis de la pandemia. Hace siete años era del 66,2%.

SEPE paro

Lo que este dato dice de verdad (y lo que no)

Conviene no sacar conclusiones de más. Que el despido individual adelante al fin de contrato no significa que el mercado laboral sea peor que en 2019: hay casi 710.000 parados menos que entonces, según la estadística del SEPE. Lo que ha cambiado es la puerta por la que se sale del empleo. Antes era la fecha de caducidad del contrato; ahora, una decisión de la empresa.

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Hay un detalle práctico que mucha gente desconoce: no hace falta recurrir el despido para cobrar el paro. El despido es por sí mismo una situación legal de desempleo, según el artículo 267 de la Ley General de la Seguridad Social. De las 352.048 personas que la cobran por despido individual, 220.416 no lo habían impugnado en el momento de pedirla. Recurrir sirve para pelear la indemnización, no para desbloquear el cobro.

Queda una pregunta abierta: si esta tendencia se consolida. La reforma laboral cumplirá cinco años en marzo de 2027 y los próximos datos del SEPE dirán si el despido individual se queda como primera causa o vuelve a ceder. Mientras, toca vigilar dos cosas: que la empresa justifique bien el despido y que la indemnización llegue completa. Ahí se juega el dinero.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Ya se cobra el paro más por despido individual que por fin de contrato temporal.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los indefinidos: su contrato no tiene fecha de fin y la empresa debe despedir para terminarlo.
  • ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? No hace falta recurrir el despido para cobrar el paro; sí para pelear la indemnización.