Messi ya está en Rosario y la despedida de Argentina ha empezado su último baile. El capitán aterrizó este viernes a las 7.00 con la familia al completo, a cuatro días del amistoso ante Benín que bajará el telón en el Monumental de Buenos Aires.
El avión privado despegó de Estados Unidos y tocó suelo argentino en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas. A bordo, Antonela Roccuzzo, sus tres hijos —Thiago, Mateo y Ciro— y su madre, Celia Cuccittini. La postal no era la de un futbolista cualquiera: era la de un ídolo volviendo a casa justo antes de decir adiós.
Una llegada antes de lo previsto y un fin de semana en Funes
Messi se marchó a su residencia de Funes, en las afueras de Rosario, y tiene previsto quedarse allí el fin de semana antes de incorporarse a a la concentración de Lionel Scaloni. El regreso ha sido antes de lo esperado: se daba por hecho que se sumaría a la selección tras el partido de este sábado ante Burkina Faso, el segundo de los tres amistosos programados para esta ventana internacional.
No está previsto que el capitán juegue ese encuentro, aunque no se descarta que viaje a Buenos Aires para acompañar al plantel. Desde la AFA no hay confirmación sobre esa posibilidad. Y ahí, en esa puerta abierta, vive la intriga que llevan días alimentando los medios argentinos: la del detalle final que Messi podría guardarse para la despedida.
El último baile que nadie quería que llegara
El martes, ante Benín y también en el Monumental, Messi disputará su último partido con la selección argentina. Es la misma cancha donde el país se ha acostumbrado a verle firmar noches épicas, y esta vez solo toca despedirse. Las entradas se agotaron en tiempo récord, según la programación anunciada por la Asociación del Fútbol Argentino, y la jornada incluirá un homenaje al capitán.
Se anunció el pasado 31 de agosto. 'Me vacié. Ya no tengo más para dar', escribió Messi entonces. Explicó que la decisión venía de la derrota en la final del Mundial de 2026 ante España, pero que la comunicó después del fallecimiento de su padre, Jorge. Ese contexto explica el tono de estas semanas: no es un retiro cualquiera, es el cierre de algo enorme.
No es un partido cualquiera, es el cierre de una era: Argentina empieza a aprender a jugar sin Messi.
Lo que se deja atrás: 207 partidos y una identidad
Los números que deja son de otra escala. Debutó con la absoluta el 17 de agosto de 2005 en un amistoso ante Hungría y se marcha con 207 partidos, 125 goles y 68 asistencias, según los datos difundidos por la AFA. Es el máximo goleador histórico de Argentina.
En el palmarés, el Mundial de Qatar 2022, dos Copas América (2021 y 2024), y la Finalissima de 2022. El capitán se va como el jugador que rompió la sequía más larga y dolorosa de la Albiceleste. Su trayectoria completa con la Albiceleste cabe en dos décadas y una pregunta: ¿qué queda cuando se marcha el que lo cambió todo?
Argentina lleva semanas ensayando el después. La goleada por 4-0 ante Bolivia en Córdoba, el miércoles, fue el primer aviso. No es la primera vez que el país mira al futuro sin su gran bandera, pero sí la primera en la que el relevo no tiene un nombre propio: el plan de Scaloni es coral.
Reemplazar a Messi es imposible. Reconstruir un equipo sin él es obligatorio, y eso es lo que empieza a rodarse el martes en el Monumental. El fútbol argentino lleva dos décadas sin enfrentarse a un vacío así.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Messi llegó este viernes a Rosario con toda su familia, cuatro días antes de su último partido con Argentina.
- 🔥 Por qué arde: El martes ante Benín en el Monumental se consuma la despedida más esperada del año y las entradas volaron.
- 📲 Lo que viene: Sábado Burkina Faso sin él y martes el adiós ante Benín, con el recambio de Scaloni ya en marcha.

