El actor y director de cine Eduardo Casanova ha reclamado una mayor implicación de las personas conocidas y con privilegios en la visibilización del VIH. El cineasta considera que quienes tienen una posición pública cuentan también con una responsabilidad para dar visibilidad a una realidad que continúa marcada por el estigma y la serofobia.
La petición de Eduardo Casanova se produjo durante la presentación de los actos de la quinta edición del Pride Positivo, una iniciativa organizada por la Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida). El actor ha defendido que la participación de personas conocidas puede contribuir a generar una movilización social, precisamente porque sus mensajes tienen capacidad para alcanzar a un público más amplio.
Durante su intervención, Eduardo Casanova también puso el foco en el temor que pueden sentir algunas personas con visibilidad pública a la hora de hablar abiertamente sobre el VIH. En su opinión, esa falta de exposición tiene consecuencias tanto para quienes necesitan referentes como para las propias personas que deciden permanecer en silencio.
Eduardo Casanova reclama que las personas conocidas den la cara

Eduardo Casanova ha defendido que las personas que cuentan con determinados privilegios deberían utilizar esa posición para contribuir a la lucha contra el VIH. El actor ha situado esta responsabilidad especialmente en quienes tienen reconocimiento público y pueden llegar a un número elevado de personas.
“Las personas que tenemos privilegios tenemos una obligación de dar la cara y salir del armario del VIH”, ha asegurado Casanova durante el acto de presentación de los eventos del V Pride Positivo. El intérprete considera que compartir las experiencias relacionadas con el VIH puede servir para impulsar una respuesta colectiva. Según ha explicado, guardar silencio no afecta únicamente a quienes atraviesan situaciones difíciles, sino también a quienes podrían utilizar su posición para ayudar a otras personas.
En este contexto, Eduardo Casanova ha señalado que el miedo a perder determinados privilegios puede convertirse en un obstáculo para dar ese paso. El actor ha calificado ese temor como “muy egoísta”, al entender que quienes tienen capacidad para hacerse visibles también pueden contribuir a quienes no disponen de las mismas posibilidades.
La petición de Eduardo Casanova pasa por recuperar la movilización
La propuesta de Eduardo Casanova no se limita a pedir más testimonios públicos. El actor considera necesario recuperar una respuesta colectiva que permita reclamar medidas concretas y generar una mayor presión social.
“La única vía es colectivizarse más, gritar más, volver a esa rebeldía, poner la cara”, ha sentenciado Casanova. Con estas palabras, el cineasta ha planteado la necesidad de recuperar una actitud reivindicativa para que las demandas relacionadas con el VIH tengan una mayor presencia pública. Para Eduardo Casanova, esa movilización también resulta necesaria para conseguir decisiones serias y determinantes. El actor ha puesto como ejemplo el ámbito sanitario, donde considera que sí se han producido avances importantes durante los últimos años.
Su valoración sobre la evolución de la respuesta al VIH distingue entre los progresos sanitarios y la situación social. Casanova ha reconocido que la sanidad es uno de los espacios donde más avances se han producido, pero ha señalado que ese progreso convive con la persistencia del odio y la serofobia.
El estigma continúa siendo uno de los grandes problemas
La intervención de Eduardo Casanova también ha abordado las consecuencias que puede tener hacerse visible públicamente en relación con el VIH. El actor ha explicado que, después de dar ese paso, la comunidad ha tenido que afrontar situaciones que considera especialmente graves.
Según ha relatado, tras su exposición pública se han producido “un maltrato, un odio irracional y una cero respuesta institucional o de seguridad”. Casanova ha explicado además que el respaldo que ha encontrado procede principalmente de su entorno personal y de las organizaciones vinculadas al VIH.
La presidenta de Cesida, Carmen Martín, ha agradecido precisamente a Eduardo Casanova que haya puesto su rostro al servicio de esta reivindicación. Según ha señalado, su participación ha permitido conseguir una mayor repercusión y también ha generado muestras de cariño hacia la comunidad. Martín, sin embargo, también ha reconocido que este proceso ha sido “duro”. La valoración coincide con la denuncia de Casanova sobre las dificultades que todavía existen fuera del ámbito sanitario y con la necesidad de seguir trabajando contra la discriminación.
Eduardo Casanova también pide más responsabilidad a los medios

El llamamiento de Eduardo Casanova se ha dirigido asimismo a los medios de comunicación. El actor considera que la prensa tiene un papel importante a la hora de ampliar la difusión de los mensajes relacionados con el VIH y de contribuir a que estas cuestiones tengan mayor presencia pública.
“Más prensa, más difusión y más responsabilidad en la prensa”. Con esta petición, Eduardo Casanova ha situado la comunicación como otra de las herramientas necesarias para combatir el silencio y la falta de visibilidad. Su reclamación se suma a la petición de una mayor implicación por parte de las instituciones y de las personas con capacidad para llegar a un público amplio.
La necesidad de ampliar la difusión está vinculada a uno de los principales mensajes de la quinta edición del Pride Positivo. La iniciativa de Cesida se celebrará durante octubre bajo el lema Ni culpa, ni silencio, con distintas actividades previstas a lo largo del mes.
El Pride Positivo prepara su quinta edición
Entre las principales citas del programa estará la V Marcha Positiva, prevista para el próximo 17 de octubre en Madrid. El encuentro ya tuvo una importante participación en su anterior edición, cuando reunió a más de cinco mil personas en 2025.
Carmen Martín ha explicado el significado de la primera parte del lema elegido para esta edición. “Ni culpa porque vivir con VIH no es una falta moral”, ha reflexionado la presidenta de Cesida. Martín también ha recordado que ninguna persona debería verse obligada a explicar cómo adquirió el virus para poder recibir respeto, atención o disfrutar de sus derechos. La reivindicación busca así separar la convivencia con el VIH de cualquier idea de culpa o responsabilidad moral.
La segunda parte del lema, “ni silencio”, responde a otra experiencia de la comunidad. Según ha explicado Martín, conocen “el precio que ha tenido callar”, una situación que, además del silencio, ha estado relacionada con abandono y discriminación.
La iniciativa también aborda vivienda, empleo y salud mental
La programación del Pride Positivo no se centrará únicamente en la visibilización del VIH. Carmen Martín ha señalado que la comunidad también afronta problemas relacionados con el acceso a la vivienda, la precariedad laboral, el coste de la vida y la salud mental, entre otras cuestiones.
Estas dificultades forman parte de una realidad más amplia que la organización pretende poner sobre la mesa durante las actividades de octubre. La intención es mostrar que las personas que viven con VIH también se encuentran con obstáculos sociales que van más allá de las cuestiones estrictamente sanitarias.
En este contexto, Eduardo Casanova ha insistido en la importancia de que la visibilidad pública no quede limitada a determinados momentos. Su petición de recuperar “esa rebeldía” está vinculada a la necesidad de mantener una respuesta colectiva frente al estigma y reclamar actuaciones concretas.
La quinta edición del Pride Positivo contará además con una nueva entrega de Arte Positivo. Esta será la quinta edición de esta iniciativa, que contará con la participación del artista Cao Kaal. El artista ha reivindicado los espacios que, según ha señalado, siempre han pertenecido a esta comunidad. De esta manera, el programa combinará las movilizaciones y actividades reivindicativas con una propuesta artística vinculada a la realidad del colectivo.
Conclusión
El actor también ha denunciado la permanencia del odio y la serofobia y ha señalado que los avances sanitarios no se han trasladado de la misma manera al ámbito social. Junto a ello, ha reclamado mayor difusión y responsabilidad por parte de los medios de comunicación.
Con el lema Ni culpa, ni silencio, Cesida prepara una programación durante octubre que incluirá la V Marcha Positiva del 17 de octubre en Madrid y una nueva edición de Arte Positivo. La iniciativa busca mantener la visibilidad de las personas con VIH y abordar también problemas como la vivienda, el empleo, el coste de la vida y la salud mental.



