La Bienal de Burgos 'Afluente Panorama' llega al CAB: el arte contemporáneo celebra el centenario de Caja de Burgos

La Fundación Caja de Burgos celebra su centenario con una cita que reparte 38 artistas de veintiún países entre el CAB, varios museos y espacios urbanos de la ciudad. Las obras, casi todas creadas para la ocasión, permanecerán expuestas tres meses.

La primera Bienal de Burgos convierte la ciudad en un gran escaparate de arte contemporáneo. Bajo el título Afluente Panorama, reúne a 38 artistas de veintiún países en el Centro de Arte Caja de Burgos (CAB) y en otros museos y espacios urbanos.

Qué es la Bienal de Burgos y qué vas a ver en el CAB

Conviene saber desde el principio que no es una bienal al uso. No hay un discurso único que ate las piezas ni un recorrido obligatorio. Hay un panorama: Burgos entera se convierte en sala de exposiciones.

El título tiene su lógica. El Arlanzón es afluente del Arlanza, que a su vez lo es del Pisuerga, y ese encadenado de cursos de agua funciona como metáfora de una cita que no impone un relato. Casi todas las obras se han creado para la ocasión.

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La dirección es de Emilio Navarro, galerista, director y comisario independiente (quien selecciona y ordena las piezas de una muestra) que estuvo muchos años al frente del CAB. Emilio Navarro dirige esta primera edición y ha huido de la bienal comisariada, esa en la que un único discurso ordena el conjunto, para buscar un eclecticismo que deje a cada visitante sacar sus conclusiones.

El Centro de Arte Caja de Burgos es el corazón de la bienal y el gran referente del arte contemporáneo en la ciudad. En sus salas pueden verse las animaciones analógicas de Fernando Martín Godoy, Fernando Renes y el colectivo Shynola, autor de videoclips para Radiohead, además de las fotografías de Kim Dorland y las pinturas de incendios de Anni Leppala.

Aquí no hay un único relato que seguir, sino muchas obras esperando a que cada visitante saque sus propias conclusiones.

Las obras que merece la pena buscar, sede por sede

Buena parte del recorrido se sale del museo y se adentra en las calles de Burgos. En los jardines del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Inés Santamaría ha plantado sus Gotas de Aire, grandes esculturas multicolores hechas con flotadores y colchonetas hinchables. En el interior, Fausto Amundarain fusiona sus tallas en madera con collages de historietas gráficas.

Junto al Puente de Castilla, Ona Trepat ha suspendido un anillo de mimbre trenzado que evoca las artes de pesca y la fragilidad de la naturaleza. Más allá, en el Paseo de la Quinta, Xavier Mañosa ha colocado decenas de cabezas de cerámica sobre los pilares de la balaustrada. Conviene ir sin prisa.

En el Museo de la Evolución Humana, Santiago Escobar Jaramillo aborda la pesca de fardos de cocaína en El pez muere por la boca. En el Museo de Burgos, Ieva Epnere retrata al personal del centro, mientras Diego Movilla dedica una serie a los arrepentimientos, esos elementos que el pintor corrige y que reaparecen con el tiempo.

El Museo del Retablo acoge una instalación (una obra que se despliega en el espacio) de Sunah Choi, que reinterpreta el retablo barroco en clave minimalista. En la Sala Venerables, Zhanna Kadyrova firma una pieza espectacular: un órgano intervenido que debe tocarse siguiendo un guion alusivo a la guerra. Una sorpresa en cada sala.

En el Salón del Trono del Palacio de Capitanía, Meiro Koizumi ha situado una de las obras más sobrecogedoras del conjunto. En el vídeo In the state of amnesia aborda, a través de un enfermo de amnesia, un episodio que la sociedad japonesa prefiere no recordar: el asesinato de un niño a manos de un soldado durante la invasión de China.

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Otra sede singular es el Silo de Burgos, un espacio industrial hoy en desuso. En una nave aneja exponen Iván Pérez, con una jaula de mobiliario escolar y una vieja araña rota en su interior; Lucy & Jorge Orta, con una jaima de telas tejidas por máquinas de última generación; Pilar Millán, que evoca el destino industrial del lugar; y Zilla Leutenegger, con un dedo fantasmagórico que dibuja cuentas tras una puerta de cristal.

El programa se completa con una muestra de videojuego de autor en la capilla del Instituto Cardenal López de Mendoza, con seis estudios participantes, y con las piezas repartidas por la Quinta de San Agustín, donde firman Eduardo Barco, Joaquín Gilabert, Alicia Larrain, Honey & Bunny y César Moncaut.

Por qué esta bienal importa más allá de Burgos

Las bienales se han convertido en el termómetro del pulso cultural de muchas ciudades. La Fundación Caja de Burgos cumple cien años y ha decidido celebrarlo mirando al presente en lugar de al archivo.

La bienal aprovecha además la arquitectura que ya existe. Un silo industrial, una capilla, un salón del trono o un museo de evolución humana no son espacios neutros, y las obras dialogan con ellos en vez de ignorarlos. Ese diálogo entre entre lo íntimo y lo monumental es lo que separa a esta cita de una feria: aquí el visitante camina, cruza puentes y descubre piezas que solo existen en este contexto.

Para quien no esté familiarizado con el arte actual, la bienal funciona como una puerta de entrada sin jerarquías ni orden obligatorio. El recorrido seguirá teniendo sentido.

Cómo organizar la visita a la Bienal de Burgos

Las obras permanecerán expuestas tres meses, según la organización, así que lo razonable es repartir la bienal en dos o tres rutas: una por el CAB y los museos, otra por la ribera del Arlanzón y los espacios urbanos, y una tercera por las sedes menos habituales, como el Silo o el Palacio de Capitanía.

Los horarios, los días de apertura de cada sede y las entradas conviene confirmarlos en la web oficial de la Fundación Caja de Burgos y del CAB, porque no todos los espacios comparten el mismo calendario. Mejor dos visitas que una.

Ficha técnica

  • Título: 'Afluente Panorama', I Bienal de Burgos.
  • Autor o autora: 38 artistas de veintiún países, con dirección de Emilio Navarro.
  • Qué puedes ver: 18 conjuntos de obras, casi todas creadas para la ocasión, repartidas entre museos, iglesias, espacios urbanos y edificios industriales.
  • Recinto y ciudad: Centro de Arte Caja de Burgos (CAB), con otras sedes repartidas por la ciudad de Burgos.