2Fervenza do Toxa: el mirador y el sendero de la cascada de 100 metros (Silleda, Pontevedra)
En la parroquia de Pazos, dentro del concello de Silleda, el río Toxa se descuelga de un espolón granítico y forma la Fervenza do Toxa, la cascada de caída libre más alta de Galicia. Las cifras bailan según la fuente —el turismo oficial habla de más de 30 metros de caída libre y alrededor de 60 de altura total, mientras otras publicaciones elevan el salto hasta los 70—, pero el resultado es igual de contundente: una pared de agua en mitad de un bosque atlántico de robles, castaños, laureles y alcornoques que, tras las primeras lluvias, recupera caudal y estruendo. Frente al salto hay un mirador habilitado que lo encara de frente, y todo el conjunto forma parte del Sistema Fluvial Ulla-Deza, incluido en la Red Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria.
Lo mejor es que no hay que rascarse el bolsillo: el espacio es de entrada libre, sin horario, y dispone de aparcamiento gratuito. Se llega desde la N-525 a la altura de Bandeira, tomando la PO-204 hacia Merza y Vila de Cruces hasta dar con las señales de la fervenza. Desde el estacionamiento, con plazas limitadas, baja un sendero de aproximadamente un kilómetro que en unos 20 o 25 minutos deja al visitante en el mirador y en la base de la cascada; abajo hay un área recreativa con mesas de piedra. Quien quiera estirar la excursión puede enlazar con el Sendero do Deza (PR-G18), que en unos 6 kilómetros y dos horas de ida lleva hasta el Monasterio de San Lourenzo de Carboeiro, pasando por el puente de hierro, la ermita de San Paio y la playa fluvial de A Carixa.
