3Dónde está la pelea de verdad: las rutas que pasan a tener dos o tres operadores
El caso más claro de ruta que pasa de tener un solo operador a dos es Sevilla–Canarias. Tras los recortes de Ryanair, solo Vueling conectaba el aeropuerto de San Pablo con el archipiélago; el 1 de diciembre Binter estrena vuelos directos con cinco frecuencias semanales a Tenerife Norte y otras cinco a Gran Canaria, unos 44.000 asientos a lo largo de la temporada de invierno. La aerolínea canaria aterriza en Sevilla con la intención declarada de ser alternativa a las low cost, en una ciudad que ronda el 10% de su tráfico. El otro gran campo de batalla es Tenerife Norte, el aeropuerto que Ryanair abandona por completo. Allí Vueling programa su invierno más ambicioso, con casi 900.000 asientos (un 11% más y 89.000 plazas extra), mientras Iberia Express suma más de 15.000 asientos y hasta ocho frecuencias diarias con Madrid.
Binter es, en conjunto, la que más mueve: 984.349 asientos este invierno entre Canarias, la península, Baleares y destinos internacionales, un 33% más que el año anterior, con 100.000 plazas adicionales solo en Tenerife Norte. Con esos movimientos, corredores antes copados por una única compañía pasan a tener dos o tres operadores, lo que en teoría debería presionar los precios a la baja. Pero la pelea no se libra igual en todos ellos. El Gobierno canario y los cabildos avisan de lo contrario: alertan de que en algunos destinos nacionales la oferta puede quedar en manos de una sola aerolínea, lo que derivaría en monopolio y encarecimiento de los billetes. Los residentes son los más expuestos, porque dependen del avión para viajar a la península por trabajo, estudios o salud. Volotea y Wizz Air siguen estudiando si entran en las rutas que Ryanair deja libres.
