3Estampados, colores y tejidos: así son los diseños que cambian el salón
El sello de la nueva colección de cojines de Lidl está en la combinación de estampados y colores. Los diseños más reconocibles son los de inspiración otoñal, con fundas decoradas con motivos de setas y hojas, a las que se suman cojines con forma de calabaza y acabados en relieve. La paleta se mueve entre tonos tierra y neutros —beige, blanco, verde y naranja—, una selección pensada para encajar tanto en salones de estilo nórdico como en ambientes más cálidos de aire rural. Ese abanico permite jugar con el contraste sobre un sofá de color liso o combinar varias piezas entre sí, el gesto decorativo más sencillo para dar un aire nuevo a la estancia sin mover un solo mueble. Los formatos también ayudan: el set de calabazas incluye una pieza de 20 centímetros de diámetro y otra de 28, pensadas para colocarlas juntas o repartirlas por el salón.
En el apartado de tejidos, la apuesta pasa por texturas suaves y materiales con componente sostenible. El acabado estrella es el bouclé extrasuave, un tejido de tacto mullido que aporta calidez visual y al tacto y que lleva varias temporadas marcando tendencia. En el caso del set de calabazas está confeccionado con poliéster reciclado, mientras que otras propuestas de la firma recurren al algodón puro o al lino, habituales en sus fundas de cojín. El mantenimiento es sencillo: estas piezas se pueden lavar a máquina a un máximo de 30 grados y no necesitan plancha ni secado en secadora. Todo ello con precios por debajo del umbral que marca el titular: el set de dos cojines de calabaza cuesta 9,99 euros, las fundas con motivos otoñales arrancan en 2,99 euros y las de algodón y lino se encuentran desde 6,99 euros.
