El Congreso estudia incluir a los animales de compañía en la ley de violencia vicaria

Una abogada especialista en violencia de género expuso ante una comisión del Congreso que los agresores usan a las mascotas para controlar y castigar a las mujeres. La ley en tramitación todavía no las menciona.

El Congreso estudia incluir a los animales de compañía en la ley de violencia vicaria: son víctimas, no solo testigos.

Qué ha pedido CoPPA en el Congreso de los Diputados

El pasado 24 de septiembre, la abogada especialista en violencia de género María José Mata compareció ante una comisión del Congreso de los Diputados en representación de la Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos (CoPPA). La ley debe reconocer a los animales del entorno afectivo de la mujer y recoger de forma expresa en el Código Penal las agresiones y amenazas contra contra ellos.

La comparecencia forma parte de un ciclo abierto este año para escuchar a la sociedad civil sobre violencia vicaria, violencia económica, violencia digital y trata con fines de explotación sexual. El objetivo es evaluar los protocolos actuales y fundamentar las reformas que guiarán la próxima renovación del Pacto de Estado contra la violencia de género.

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Por qué el maltrato a los animales es una forma de violencia contra la mujer

Hablamos de violencia vicaria cuando el agresor sustituye a la mujer por un tercero querido por ella para doblegarla, castigarla o controlarla. El término lo acuñó en 2012 la psicóloga clínica y perita forense argentina Sonia Vaccaro, y la definición inicial hablaba solo de los hijos e hijas. Desde entonces, la literatura científica y los profesionales han comprobado que ese tercero puede ser cualquiera con un vínculo fuerte: también el perro o el gato de casa.

La clave es que el agresor recurre al animal porque sabe que funciona. Lo confirman los estudios con mujeres supervivientes y también con los propios agresores. La amenaza de hacerle daño, o de que desaparezca para siempre, genera terror y un sufrimiento profundo; en casos de aislamiento extremo, algunas mujeres han contado que perder a su animal fue quedarse sin su única compañía. No es un caso aislado.

Hay un proyecto de ley en tramitación, el de medidas en materia de violencia vicaria, que da un paso importante: reconoce esta modalidad delictiva y amplía el entorno afectivo protegido a descendientes, familiares, allegados menores de edad, ascendientes, hermanos y pareja o expareja. Pero el texto sigue sin mencionar a los animales de compañía, y esa es justo la carencia que CoPPA pide subsanar.

Reconocer a los animales en la ley no es un gesto simbólico: es cerrar una puerta por la que el agresor sigue controlando a la mujer.

El caldo de cultivo es la impunidad. Las penas por maltrato animal son sustancialmente inferiores a las de otros delitos de violencia de género, y algunas conductas ni siquiera están tipificadas: amenazar con matar al animal de la mujer o llevárselo y esconderlo. A eso se suma que casi todo pasa dentro de casa, donde el animal no puede contarlo. La mujer queda, así, invisible como víctima. Eso es clave.

Existe un precedente judicial que marca el camino: el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria dictó la primera sentencia que calificó la violencia hacia el animal de la víctima como 'violencia vicaria a través del animal de compañía'. CoPPA ha recopilado además casos en los que el agresor usaba a la mascota para forzar a la mujer a mantener relaciones sexuales o a callar. Pasa más de lo que parece.

Qué falta por cambiar (y qué puedes hacer tú)

Lo que se pide no es solo un cambio de definición. CoPPA plantea un plan de acción integral: medidas civiles para proteger a los animales, servicios de alojamiento conjunto para la mujer y su mascota, coordinación entre administraciones, detección temprana, formación de los operadores jurídicos y que los animales aparezcan también en las estadísticas oficiales. La renovación del Pacto de Estado contra la violencia de género es la ventana para meter todo esto dentro.

Queda camino, sí. Pero el debate ya está encima de la mesa del Congreso, y eso beneficia a las mujeres y a los animales que forman parte de su vida. Si conoces un caso, lo más importante es no mirar hacia otro lado: el 016 atiende las 24 horas a las víctimas de violencia de género, y actuar a tiempo puede proteger dos vidas a la vez.

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🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Reconocer al animal como víctima es reconocer el vínculo real que lo une a su familia.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: El maltrato a una mascota en casa puede ser la punta del iceberg de la violencia machista.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Sigue la tramitación del proyecto de ley para ver si incorpora por fin a los animales.