La congelación de alquileres ya tiene fecha: el Gobierno prohíbe subir la renta de los pisos que superan el índice hasta 2028.
Es una de las medidas del nuevo decreto de vivienda, cuyo texto definitivo se publica este miércoles. La norma llega con la inflación disparada en el 4,9% y con el Sindicato de Inquilinas acampado frente a la Puerta del Sol. Según el Ejecutivo, puede alcanzar a los 2,5 millones de viviendas en alquiler que hay en España.
Qué cambia en tu contrato a partir de ahora
El decreto fija dos velocidades. Si tu alquiler está por encima del índice de referencia, queda congelado hasta 2028 y no podrá subir ni con el IPC. Ese índice es el IRAV, el marcador oficial que fija hasta dónde pueden subir las rentas cada año, y ahora mismo está en el 2,47%.
Los contratos que estén por debajo de esa referencia sí podrán actualizarse, pero solo un 2% y solo hasta finales de 2027. Traducido: una renta de 800 euros subiría como mucho 16 euros al mes, muy lejos del 4,9% de inflación con el que se actualizaría con el IPC.
El texto va más allá de los precios. Blinda la prórroga forzada de los alquileres: todos los contratos que terminen antes de 2028 se renovarán. Es una protección parecida a la que ya se probó como medida de emergencia, aunque aquella apenas duró un mes.
A quién alcanza y qué dicen los afectados
Según fuentes del Gobierno, la congelación no se limita a las zonas tensionadas, las áreas donde el alquiler se ha disparado, y se aplicará en todo el país. El alcance real, eso sí, dependerá de la letra pequeña del texto definitivo.
El decreto congela los alquileres por encima del índice hasta 2028, justo cuando la inflación vuelve a escalar por encima del 4%.
La norma suma otras medidas. Regula el alquiler de habitaciones bajo la Ley de Arrendamientos Urbanos, obliga a demostrar que un piso se alquila de temporada y limita hasta 2028 la compra especulativa de fondos. También refuerza el control fiscal de los pisos turísticos, convierte en irrenunciable el derecho de tanteo y retracto del inquilino y permite a los ayuntamientos elevar impuestos a la vivienda vacía y a las socimis, las grandes inmobiliarias cotizadas.
Para las familias vulnerables, el escudo contra los desahucios queda garantizado hasta 2030. El Sindicato de Inquilinas, que sigue acampado en Sol, esperará a leer la letra pequeña antes de decidir sus próximos pasos. La patronal de caseros ASVAL, liderada por la exsecretaria de Estado de Vivienda Helena Beunza, tampoco valoró el texto hasta tenerlo completo.
Lo que ya pasó la última vez que se congeló el alquiler
No es la primera vez que el Ejecutivo tira de una congelación. Durante la guerra de Irán se aprobó una prórroga exprés que estuvo vigente poco más de un mes y que dejó dudas: durante aquel periodo, ni los jueces del Supremo tenían claro a quién cubría.
La medida de ahora es más amplia, pero se enfrenta al mismo reto de aplicación. El borrador que se negociaba al inicio de la semana no incluía la congelación: fue una concesión de última hora del Sindicato de Inquilinas.
Entre el sector, la lectura es prudente. El portavoz de Pisos.com reconoce que los decretos dan más protección y estabilidad a los hogares, pero avisa de que no sustituyen la necesidad de generar más vivienda. Varias voces empresariales piden incentivar la construcción más allá de las regulaciones. La clave estará en la letra pequeña de los dos textos y en cómo lleguen al Boletín Oficial del Estado en las próximas semanas.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno publica un decreto que congela los alquileres por encima del índice de referencia hasta 2028.
- Por qué te importa: Si tu renta supera ese índice, no subirá. Si está por debajo, el tope será del 2% hasta finales de 2027.
- A quién afecta: A los inquilinos de los 2,5 millones de viviendas en alquiler, además de fondos, pisos turísticos y ayuntamientos.
- Hacia dónde vamos: El alcance dependerá de la letra pequeña y de cómo se apliquen los dos decretos en las próximas semanas.



