Norris se disculpa con Colapinto por Instagram tras pedir su sanción por el accidente de Bakú

El británico le mandó un mensaje privado al argentino antes de publicar su arrepentimiento en Instagram. Alpine también ha pedido perdón a McLaren por el clima que se instaló entre los dos garajes tras Bakú.

Lando Norris ha pedido perdón a Franco Colapinto por Instagram después de exigirle una sanción ejemplar tras el choque múltiple de Bakú. Y lo ha hecho sin una sola excusa.

Qué dijo Norris después de Bakú (y por qué se le fue la mano)

El accidente llegó en el peor momento posible: con el coche de seguridad recién metido en boxes y la carrera relanzándose, ese segundo en el que todo el mundo levanta el pie pero nadie quiere ser el primero en hacerlo. Varios coches acabaron fuera, entre ellos el McLaren de Norris, que se quedó tirado y con el garaje lleno de piezas que ya no iban a servir para nada.

Y ahí explotó. 'Si provocas un accidente en una reanudación como esta, deberías recibir, como mínimo, una suspensión de una carrera', soltó el británico nada más bajarse del coche. Siguió: 'Es una simple imprudencia. Cuesta mucho dinero; todas mis piezas están ahora en la basura. Esa forma de pilotar no merece estar en la Fórmula 1'.

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Traducido: Norris pedía la cabeza de Colapinto. No un correctivo de parrilla, no unos puntos menos en el carné. Una carrera entera fuera. Lo dijo con el casco recién quitado y el abandono escociéndole, y ese vídeo sigue circulando por X sin apenas contexto.

Lo incómodo es que Colapinto no tardó nada en asumir la culpa. El argentino reconoció el error y la dirección de carrera le cayó encima con cinco puestos de sanción en la parrilla para el próximo Gran Premio de Bahréin.

Un perdón en Instagram no borra lo que se dice con el casco puesto, pero en la F1 moderna la reputación se juega exactamente donde se pierde.

El 'mea culpa' de Instagram y el incendio en redes

Norris no esperó al comunicado oficial de McLaren ni a la rueda de prensa del jueves. Lo hizo en su propio perfil, con la carrera todavía caliente en la memoria. El perdón llegó antes que cualquier nota de prensa del equipo. 'Después de la carrera, le envié un mensaje a Franco disculpándome por los comentarios que hice y que, sencillamente, no debería haber dicho', escribió.

Y añadió la frase que le honra: 'No es excusa que los ánimos estaban muy caldeados. Actué mal. Yo mismo he cometido errores a lo largo de los años y sé que esto forma parte, en gran medida, de las carreras y de competir al límite'.

El cierre fue el de un piloto que quiere pasar página cuanto antes: 'Franco y yo hemos llegado a un buen entendimiento, seguimos siendo buenos amigos y ambos estamos deseando volver a correr este fin de semana'.

Por si la semana no tuviera ya suficiente drama, el segundo equipo implicado también ha movido ficha. Alpine ha pedido disculpas a McLaren por el ambiente del fin de semana, con Flavio Briatore metido en la conversación, después de que los dos garajes se cruzaran más de lo razonable tras Bakú.

La clave está en lo que vino después, cuando el timeline dejó de hablar de neumáticos y compuestos para hablar de linchamientos. Norris recibió una avalancha de comentarios ofensivos, en su mayoría de seguidores de Colapinto que le convirtieron la cuenta en un muro de recados. De la crítica deportiva al acoso en cuestión de horas, y ahí quedó claro que había que desactivar la bomba antes de Bahréin.

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Lo que este perdón dice del Norris campeón

La Fórmula 1 lleva décadas produciendo exabruptos de radio que se corrigen al día siguiente, y casi siempre con el mismo guion: primero el calentón, después la nota de prensa, y al final la foto de los dos pilotos saludándose en el paddock. Lo llamativo aquí no es que Norris rectificara, sino dónde y cuándo lo hizo. Sin filtro del equipo, sin esperar al jueves, con el rival ya sancionado y con sus propios aficionados señalándole.

También hay lectura deportiva. El abandono de Bakú dejó al campeón del mundo a 116 puntos del liderato de Kimi Antonelli, y a estas alturas de temporada cada carrera pesa el doble. El campeón no puede permitirse una semana de guerra en redes, por mucho que su cabreo fuera legítimo. Y tampoco lo era menos el de Colapinto: aceptó la culpa, cumplió castigo y aun así vio cómo su nombre se convertía en munición contra otro piloto.

Quien sale mejor parado es el argentino, que además se lleva el respaldo público de un campeón del mundo. Quien también gana es McLaren, que se ahorra el lunes incómodo y una semana de preguntas en cada comparecencia.

El que pierde, aunque sea un rato, es el Norris que habló en caliente: ese discurso de 'esa forma de pilotar no merece estar en la F1' es justo lo que no se espera de un campeón, y él lo sabe. La próxima vez que el coche de seguridad se meta en boxes, la radio de Bakú le va a sonar en la cabeza. La respuesta se verá este mismo fin de semana en Bahréin, con los dos compartiendo parrilla y medio paddock mirando de reojo.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Norris pidió una suspensión dura para Colapinto tras el choque de Bakú y ha acabado disculpándose con él por Instagram.
  • 🔥 Por qué arde: La bronca en redes fue tan bestia que Alpine también ha pedido perdón a McLaren para rebajar el clima.
  • 📲 Lo que viene: Los dos comparten parrilla este fin de semana en Bahréin, con Colapinto cumpliendo cinco puestos de sanción.