El intérprete turco, Can Yaman, no solo cautivó al público con su carisma, sino que sorprendió a propios y extraños con un dominio del español aprendido en tiempo récord. Pero más allá del idioma, Yaman desveló en el programa de Antena 3 los entresijos de un proyecto que casi se cancela, y cómo su firma fue decisiva para que hoy podamos ver la primera producción turca grabada en inglés.
Desde el momento en que pisó el plató de ‘El Hormiguero’, Can Yaman dejó claro su afecto por nuestro país. Explicó que la semilla de este amor se plantó hace cinco años, durante el rodaje de ‘Sandokan’ en Italia. Fue entonces cuando tomó una decisión crucial: quería vivir y trabajar en España. Para ello, se puso manos a la obra con el idioma, un desafío que afrontó con una disciplina férrea. Durante un año completo, estudió con una profesora particular cinco días a la semana, dedicando cuatro horas diarias.
“Era mi sueño”, confesó el actor sobre aprender español. Pero su método no se limitó a las clases formales. Para sumergirse en el idioma, recurrió a un aliado moderno: las plataformas de streaming. Mientras estaba en Italia, ya buscaba series en español. Sin embargo, reconoce que no fue hasta que se instaló en la península Ibérica cuando empezó a consumir ficciones televisivas locales, citando como ejemplo ‘La que se avecina’.
El desafío de ‘El Turco’ y una condición de contrato histórica

La razón principal de su visita a España es ‘El Turco’, una serie que representa para él la oportunidad que llevaba años esperando. Con entusiasmo, Yaman contó que la productora detrás del proyecto siempre había sido su favorita en Turquía, pero cuando él se dedicaba a las comedias románticas, ellos no trabajaban en ese género. Aquella “espinilla clavada” por no poder colaborar con ellos se ha quitado por fin con este drama de acción.
El dato más relevante, y del que habló con evidente orgullo, es que ‘El Turco’ es la primera serie turca que se graba íntegramente en inglés. Y aquí es donde su intervención fue crucial. Reveló que cuando firmó el contrato, la serie era originalmente para Disney Plus Turquía, una plataforma cuyas normas prohibían hacer ficciones en un idioma que no fuera el turco. Ante ese muro, Yaman fue firme. “Me emperré en que el contrato debería ser solo en italiano o en inglés”, reveló. “Ellos aceptaron, hicieron una excepción solo para mí”.
Pero la historia no terminó ahí. “A lo largo del rodaje, la administración de Disney cambió, los nuevos entendieron que se rodaba en inglés, salió una crisis, estaban a punto de cancelar y se solucionó. Por primera vez en Turquía, Disney permitió rodar en inglés, mi contrato salvó el futuro de la serie”, relató. Sin su insistencia inicial y esa cláusula en el contrato, el proyecto probablemente habría tomado otro rumbo o se habría cancelado.
Caballos, espadas y un rodaje extremo
Uno de los mayores atractivos de ‘El Turco’ son sus escenas de acción y lucha. Para prepararse, Can Yaman no escatimó esfuerzos. Aunque ya tenía cierta base por su trabajo previo como ‘Sandokan’, llegó a Hungría, donde se filmó la serie, con la mentalidad de empezar desde cero. Su preparación fue tan física como mental, y destacó la severidad del entrenamiento. “Tenía un jefe de los dobles que me hablaba solo una semana de cómo hablar con el caballo, barrer la mierda...”, contó sobre el proceso para aprender a montar.
Las condiciones de rodaje fueron durísimas, con grabaciones en plena madrugada y en completa oscuridad. Esa experiencia, asegura, lo transformó. “Después de rodar ‘El Turco’, puedo rodar cualquier cosa, me hizo crecer muchísimo”, señaló. El físico pagó un precio alto. “Sufrí daños, seguía adelante porque no podíamos aplazar, un día importaba muchísimo. Tenía lesiones. No les decía mucho porque parecía que me quejaba. Era un milagro poder terminar a tiempo”, añadió con honestidad.
Pablo Motos le mostró un vídeo de un ensayo con espadas para la nueva versión de ‘Sandokan’, donde se veía su precisión con el arma. “No hice daño a nadie, la precisión importa, tiene que parecer real”, comentó al respecto. Este control es vital en escenas de tal complejidad.
Improvisar ante la adversidad y una vida de anécdotas
La charla en ‘El Hormiguero’ también derivó hacia su método actoral. Can Yaman confesó que la improvisación es una de sus formas predilectas de trabajar, algo que aplicaba a menudo en las telenovelas turcas. Puso un ejemplo revelador: hubo un período en el que, por un problema real, perdió la vista. En lugar de parar el rodaje de ‘Pájaro Soñador’, integró esa dificultad en la trama. “Mis fans reales se acordarán, tenía gafas de sol, estaba ciego, no veía nada, era un sufrimiento total. Insertamos ese problema real en el personaje, funcionó, cuando vi los capítulos me asombré”, explicó.
De su vida personal, bromeó sobre su aspecto, admitiendo con humor: “Siempre he sido guapo salvo cuando nací. Estaba lleno de pelos, nací con mucho pelo. Me han traído a la peluquería nada más nacer”. Este momento de desenfado mostró al personaje cercano y con autocrítica que tanto gusta a sus seguidores.
Alusión a un episodio complicado en Estambul
En el contexto de su promoción en España, Can Yaman también se refirió brevemente al reciente episodio de su detención en una redada antidroga en Estambul, donde fue puesto en libertad sin cargos. En declaraciones recogidas, explicó que fue a Turquía de vacaciones para visitar a su madre. “Turquía es un país que te regala muchas emociones contradictorias, pero ese caos, ese jaleo, me gusta muchísimo, es una parte de mi carácter también”, dijo.
Sobre lo ocurrido, comentó: “Al final elegí Estambul porque lo echaba de menos, pero me advirtieron de que las cosas estaban complicadas y que si me gusta salir de noche, de fiesta, había un problema”. Aun así, tomó la decisión de ir. “Decidí ir igualmente porque no tenía nada que ocultar. Pasé tres semanas maravillosas, me divertí muchísimo, lo echaba de menos, pero al final tenía que pasar algo, si no, casi me habría convencido de volver”, añadió con cierta filosofía.






