Una borrasca mediterránea de considerables dimensiones se está gestando para los próximos días, lo que provocará un episodio de temporal marítimo intenso acompañado de precipitaciones localmente muy fuertes y vientos con rachas que podrían alcanzar velocidades muy elevadas. Este fenómeno meteorológico afectará principalmente a las regiones del levante peninsular, incluyendo zonas del este y sur de Cataluña y de la Comunidad Valenciana, según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en su último comunicado de aviso especial.
El desarrollo de esta situación meteorológica adversa tiene su origen en la configuración sinóptica a gran escala que se está estableciendo sobre el continente europeo. Los expertos meteorológicos han identificado un patrón de bloqueo atmosférico que se instalará sobre Europa durante los próximos días, una situación que favorecerá la elongación de una vaguada en altura sobre la Península Ibérica.
Este patrón meteorológico propiciará el descuelgue de una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), también conocida popularmente como "gota fría", sobre territorio peninsular. La DANA será el elemento desencadenante que acabará formando la borrasca mediterránea prevista para la semana entrante.
La combinación de esta baja en altura con el anticiclón europeo establecido más al norte generará un intenso flujo de levante muy húmedo que afectará a la mitad norte del área mediterránea peninsular y al archipiélago balear. Este flujo del este transportará grandes cantidades de humedad desde el Mediterráneo hacia la costa, creando las condiciones ideales para el desarrollo de precipitaciones intensas y persistentes.
La situación se agravará debido a la orografía característica del levante español, donde las sierras litorales y prelitorales actúan como barrera, forzando el ascenso de las masas de aire húmedo y propiciando la formación de precipitaciones orográficas que pueden alcanzar acumulados muy significativos en pocas horas.
Evolución prevista del episodio temporal
Fin de semana: primeras precipitaciones
Durante el sábado y domingo, las primeras manifestaciones del episodio comenzarán a dejarse sentir en forma de precipitaciones en el nordeste peninsular y Baleares. Aunque inicialmente estas lluvias serán de carácter intermitente, no se descarta que localmente puedan adquirir intensidad notable y mostrar cierta persistencia.
Un aspecto relevante de estas primeras precipitaciones será su límite de nieve, que se situará en cotas de montaña relativamente bajas para estas fechas, entre los 1.200 y 1.400 metros de altitud. Esto significa que las zonas de alta montaña de los Pirineos y sistemas montañosos del interior catalán podrían ver cómo las precipitaciones caen en forma de nieve, acumulándose en las cimas más elevadas.
Lunes y martes: días álgidos del temporal
Los días 19 y 20 de mayo (lunes y martes) se perfilan como las jornadas más críticas del episodio, cuando se espera que el fenómeno alcance su máxima intensidad. Durante estas fechas, el viento húmedo del este y nordeste se intensificará notablemente en el entorno del mar Balear, afectando de lleno a toda la fachada mediterránea peninsular y al archipiélago.
Las condiciones marítimas se deteriorarán significativamente, con un temporal marítimo considerable que generará oleaje de gran altura y mar de fondo. Las rachas de viento muy fuertes serán probables en zonas litorales, pudiendo superar umbrales de aviso por temporal costero.
El lunes será especialmente complicado para Cataluña, donde se esperan las precipitaciones más intensas y persistentes, particularmente en áreas del este de la comunidad. Las comarcas costeras y prelitorales catalanas, desde el Maresme hasta el Baix Camp, deberán extremar las precauciones ante la posibilidad de acumulados de precipitación muy significativos en intervalos cortos de tiempo.
A lo largo del martes, el núcleo de precipitaciones más intensas se desplazará progresivamente hacia el sur, afectando con mayor virulencia a zonas del valle del Ebro, la Comunidad Valenciana y Baleares. Este desplazamiento del núcleo de máximas precipitaciones es característico de este tipo de episodios mediterráneos y obedece a la propia evolución de la borrasca.
Los mayores acumulados pluviométricos se registrarán, previsiblemente, en las zonas situadas a barlovento de las sierras litorales y prelitorales, es decir, en las vertientes de las montañas orientadas hacia el este, donde el aire húmedo se ve forzado a ascender. Esta circunstancia es especialmente preocupante porque muchas de estas zonas coinciden con cabeceras de ríos y ramblas, aumentando significativamente el riesgo de crecidas fluviales.
Miércoles: remisión gradual del temporal
A partir del miércoles 21, la evolución prevista indica que las precipitaciones perderán intensidad y comenzarán a remitir en el área mediterránea. Paralelamente, el temporal marítimo tenderá a amainar, aunque las condiciones de mar aún podrían permanecer adversas durante varias horas más.
Riesgos y recomendaciones ante el temporal
Impactos en zonas costeras
El temporal marítimo generará un oleaje muy significativo que puede ocasionar daños en paseos marítimos, puertos deportivos y zonas litorales. Los embates del mar podrán provocar inundaciones en áreas costeras bajas, especialmente durante las pleamares, cuando coincidan las mareas altas con el oleaje más intenso.
Las infraestructuras costeras vulnerables deberán ser especialmente vigiladas, y se recomienda a la ciudadanía evitar paseos por zonas de dique, espigones y paseos marítimos durante las horas de mayor intensidad del temporal.
Riesgo de caídas de árboles y elementos urbanos
Las rachas de viento muy fuertes previstas pueden provocar la caída de ramas o árboles completos, especialmente aquellos que presenten mal estado fitosanitario o enraizamiento deficiente. Asimismo, existe riesgo de desprendimiento de elementos arquitectónicos vulnerables o en mal estado, como tejas, vallas publicitarias, andamios o elementos de fachada.
Se aconseja revisar y asegurar todos los elementos susceptibles de ser desplazados por el viento, prestando especial atención a mobiliario urbano, toldos, macetas y objetos en terrazas y balcones.
Peligro de inundaciones y crecidas
Las precipitaciones intensas y persistentes pueden provocar crecidas fluviales e inundaciones locales, especialmente en zonas bajas, barrancos, ramblas y áreas próximas a cauces. La rápida respuesta hidrológica de las cuencas mediterráneas, junto con la posibilidad de que se registren acumulados muy elevados en poco tiempo, incrementa notablemente este riesgo.
Es fundamental evitar atravesar vados, puentes bajos o zonas inundables durante el episodio de lluvias intensas, y alejarse de los cauces de ríos y barrancos ante cualquier señal de crecida.
Incertidumbre en las predicciones
Dada la naturaleza compleja de este tipo de episodios mediterráneos, existe una elevada incertidumbre sobre las áreas concretas que resultarán más afectadas por las precipitaciones. Los fenómenos convectivos pueden desarrollarse de forma localizada, generando acumulados muy dispares en zonas relativamente cercanas.
Por este motivo, resulta imprescindible prestar especial atención a las actualizaciones de los pronósticos meteorológicos en los próximos días, consultando regularmente las predicciones y avisos emitidos por AEMET y los servicios meteorológicos autonómicos.
Medidas de prevención y autoprotección
Ante la llegada de este episodio de tiempo adverso, es fundamental que la población adopte medidas de prevención y autoprotección:
- Mantente informado: consulta regularmente los avisos meteorológicos y sigue las indicaciones de las autoridades.
- Evita desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor intensidad del temporal.
- Asegura elementos susceptibles de ser arrastrados por el viento.
- No te acerques a zonas costeras expuestas al oleaje ni a cauces de ríos.
- Extrema la precaución al volante, especialmente en zonas con riesgo de inundación o viento fuerte.
- Revisa los sistemas de drenaje de viviendas y locales.
- Prepara un kit de emergencia con linternas, radio y elementos básicos.
La colaboración ciudadana y el cumplimiento de las recomendaciones de las autoridades resultan esenciales para minimizar los posibles impactos de este temporal mediterráneo que se avecina.







