Estás destrozando el motor de tu coche cometiendo un error al conducir

Muchos conductores, en un intento por ahorrar dinero ante el constante aumento del precio de la gasolina, han optado por conducir a bajas revoluciones del motor. Si bien esto puede generar un pequeño ahorro de combustible a corto plazo, mantener esta práctica puede causar graves daños y averías en el motor del coche. Conducir de forma prolongada a bajas RPM puede provocar un desgaste prematuro, sobrecalentamiento, pérdida de potencia e incluso daños completos del propulsor. En este artículo explicaremos en detalle por qué debes evitar manejar de esta forma si quieres preservar la salud mecánica y prolongar la vida útil del motor de tu auto.

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Daños en la gestión térmica y anticontaminación

Daños en la gestión térmica y anticontaminación

Los sistemas de control de emisiones y filtros de partículas del coche tampoco trabajan bien si el motor gira muy despacio de forma mantenida. No generan el calor necesario (usualmente por encima de 250°C) para quemar residuos y hollín, por lo que pueden obstruirse perdiendo capacidad de filtrar gases nocivos. Esto también deriva en mayor contaminación ambiental, por no poder eliminar sustancias como óxidos de nitrógeno o azufre. Algunas de ellas contribuyen al efecto invernadero y lluvia ácida.