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No hay mujer fea, sino mal arreglada

Puede que a alguno de vosotros os pase, pero a mí mi madre siempre me decía que «no hay una mujer fea, sino vaga». Esto que vamos a ver aquí es lo mismo, y nos demuestra que, pasando por «chapa y pintura» un poco, no creerás que eres tan fea. Y si no, mira estas imágenes.

No hay mujer fea, sino mal arreglada

La luz, importante

Una de las cosas más importantes a la hora de maquillar, es la luminosidad. Esto puede realzar partes del cuerpo, o de la cara, que no destacaban, y que pueden llegar a hacer que tengas una cara mucho más bonita, sin dejar de ser tú. Por ejemplo, esta chica, sin maquillaje, tiene una cara normal. No fea, pero tampoco destaca demasiado.

Sin embargo, con una mejor luz, quitando brillos, y con un poco de color en las partes adecuadas, esto mejora enormemente. Es una chica en la que seguro que te fijarías, si te la cruzaras por la calle.