El hombre que atraía los rayos y otras coincidencias absolutamente increíbles

A veces ocurren cosas que llegan a ser tan sorprendentes, que nos cuesta creerlo. Ya sean coincidencias históricas, o simplemente una cosa que le sucedió a una persona un día en concreto de un año en concreto. Normalmente suelen ser reencuentros con objetos antiguos, o personas con las que te relacionaste alguna vez. En cualquier caso, verás que los casos que te vamos a contar son sorprendentes.

El Hombre Que Atraía Los Rayos Y Otras Coincidencias Absolutamente Increíbles

Vivir la misma vida

Habrá quien piense que nuestras vidas están predestinadas, y ya están escritas, aunque nosotros pensemos que tenemos libre albedrío. No sé entonces qué dirían al enterarse de esta historia. Se trata de la vida de unos gemelos, que fueron separados al nacer, y adoptados por familias distintas.

La primera de la casualidad es que tienen el mismo nombre, Jim, pero distinto apellido: uno es Jim Lewis y el otro Jim Springer. Crecieron sin saber su pasado, y acabaron del mismo modo: con la profesión de agente de orden público. A los dos, también se les daba bien la carpintería. Aunque esto puede que sea un decir.

Los dos se casaron, y las mujeres tenían el mismo nombre: Linda. Cuando tuvieron a su primer hijo, le llamaron (ambos) James Alan, y James Allan, con una sutil diferencia. Pero ambos se divorciaron, y volvieron a casarse. Las dos mujeres también compartían nombre. Betty.

¿Estaban destinados a tener la misma vida? Porque lo más probable es que si hubieran crecido juntos no habría pasado esto.