Pechugas de pollo rellenas: la receta sencilla con la que triunfarás seguro

Algunas recetas son especiales porque resulta muy difícil no acertar con ellas. Es el caso de las llamadas pechugas de pollo rellenas de jamón y queso. Sí, más o menos lo mismo que suele conocerse comúnmente como San Jacobo. Solo que en este caso resultan mucho más sabrosas y sanas que si se compran en forma de productos congelados, por ejemplo. Además, es un plato que vuelve loco especialmente a los pequeños de la casa.

Te contamos con detalles cómo se prepara, para que puedas ver lo fácil que resulta, siendo idóneo para una cena o un acompañamiento que no requiera complicarse demasiado la vida.

 

Primer paso para hacer pechugas de pollo rellenas

Para empezar, hay que preparar bien la carne; es decir, las pechugas. Lo más cómodo y por lo tanto recomendable es comprarlas ya en filetes, que son como las vamos a utilizar. Hoy en día se pueden encontrar preparadas ya de esta forma en bandejas en la mayoría de supermercados, pero si no siempre se le puede pedir al carnicero de turno que las haga así.

No muy gruesas, a poder ser. Más o menos como si los filetes se fuesen a freír a la plancha.