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La increíble razón por la que un orgasmo podría matarte

Es habitual referirse al corazón cuando se habla de amor, pasión y deseo. Al fin y al cabo, ¿quién no ha escuchado alguna vez eso de “quedarse con el corazón roto” después de una ruptura o algo por el estilo? Pero esta es la primera vez, al menos de la que se tenga constancia mediáticamente, en la que un orgasmo realmente ha podido causar la muerte a una mujer.

El caso, realmente excepcional según la opinión de los propios expertos médicos, se ha dado a conocer en el medio American Journal of Case Reports, una revista de Estados Unidos, y no ha tardado en no dejar indiferente a nadie.

Placer y dolor en el orgasmo

Al parecer el asunto se dio a conocer en el momento en que la mujer que ha sufrido este problema ingresó en el hospital Merit Health Wesley en Hattiesburg. Cuando los médicos acudieron para conocer cuál era el motivo por el que había acudido a las emergencias sanitarias, se dieron cuenta de que su principal síntoma consistía en un fuerte y prolongado dolor en el pecho. Se podría decir que daba la impresión de que la mujer estuviese padeciendo un episodio cardíaco.

Lo que nadie podía suponer, eso sí, es de qué forma se había originado la dolencia, aunque no tardaron en descubrirlo.

Una cuestión de edad

La mujer protagonista de este sorprendente suceso cuenta con 45 años, por lo que se encuentra muy lejos de contar con la edad con la que se producen la mayoría de crisis cardíacas. Eso fue lo primero que desconcertó a los profesionales que han estado relacionados con el tema.

En realidad, la mayoría de ellos coinciden que se acostumbran a ser hombre, y por lo generales mayores de sesenta, quienes han parecido estados similares.

Un orgasmo puede ser peligroso

Una vez la protagonista de esta crónica entró en las urgencias del hospital, fue sincera con los profesionales que la asistieron, y no dudó en reconocer que se encontraba manteniendo relaciones sexuales con su pareja, y justo en el momento de llegar al orgasmo sintió un profundo “estallido” dentro de ella.

Dadas las circunstancias, es evidente que la mujer no había disfrutado del placer sexual convencional, sino que se trataba de otra cosa, debido al dolor que prosiguió después del acto en sí.

Apunto de perder la vida

Después de las pruebas pertinentes que se suelen realizar en los hospitales en estos casos, los doctores no tardaron en llegar a una conclusión y determinar qué le había sucedido a la mujer después del orgasmo: había sufrido un síndrome aórtico agudo.

O lo que viene a ser lo mismo, una crisis de salud que pone realmente en peligro la vida de los pacientes que la sufren, más aún si no es tratada a tiempo. Por ejemplo, si uno se encuentra de viaje o en un lugar remoto en el que no tenga un acceso rápido a un centro hospitalario. Además, los especialistas hablan de que el problema se da cuando se produce un esfuerzo importante, si bien no suele tener relación alguna con la práctica de relaciones sexuales, por mucho que este caso haya sido así. Por ese motivo se trata de un suceso excepcional.

Los cardiólogos al rescate

Después de alcanzar el orgasmo, por lo tanto, la paciente se vio sorprendida por lo que se define como un sangrado de los vasos sanguíneos situados en la pared aórtica. No es el más letal de los problemas de este tipo, pero sí verdaderamente peligroso si, como comentábamos, no hay un especialista cerca que pueda ayudar a superar el episodio.

En este caso concreto, como la mujer pudo acudir a un hospital con todo tipo de doctores, los cardiólogos intervinieron en seguida. De lo contrario, es difícil determinar si hubiese podido sobrevivir a su crisis o, por el contrario, hubiese terminado por fallecer.

No fue solo el orgasmo

Aunque lo anecdótico de todo esto radica sobre todo en las circunstancias en las que la mujer sufrió el ataque (mientras mantenía relaciones sexuales con su pareja), lo cierto es que todo tiene una explicación, y no fue el orgasmo en sí mismo lo que provocó que terminara en una sala de urgencias. De hecho, la cosa venía desde bastante más atrás, como después informaron los médicos que atendieron a la paciente.

Para empezar, la chica, a pesar de su relativamente joven edad (al menos para sufrir estos problemas, aunque nunca se sabe…), tenía algunas enfermedades que, si bien no pueden considerarse graves, necesitan un seguimiento. Por ejemplo, era hipertensa. De hecho, en el momento de llegar al hospital tras el orgasmo y el posterior dolor en el pecho, la mujer avisó a los doctores de su patología.

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Un caso… ¿realmente excepcional?

Una de las claves que parecen haber conducido a que la paciente estuviera a punto de morir, más allá del sexo, cuyo esfuerzo quizá influyese, se encuentra en su salud previa. Aunque era hipertensa y seguía un tratamiento para contrarrestar este mal, hacía doce meses que no lo tomaba.

Esa pudo ser una de las causas del susto que experimentó, sumada a otras como el hecho de que la mujer fuese fumadora. Aunque, por supuesto, la salud nunca es una cierta exacta, sino más bien una especie de lotería que puede “tocar” a cualquiera.  Por suerte, en este caso todo tuvo un final feliz y, tras un tratamiento a base de antihipertensivos, la mujer pudo recibir el alta poco después.