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La consejera Mollà descarta que la Comunitat Valenciana vaya a sufrir restricciones de agua

La consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, ha asegurado este jueves que la Comunitat Valenciana no sufrirá restricciones de agua, como está ocurriendo en otras autonomías, aunque ha hecho un llamamiento a que los sectores y la sociedad hagan un uso “racional” porque “el derroche no es una opción”.

Así se ha pronunciado en declaraciones a los medios en la Diputación de Alicante tras reunirse con el presidente de la institución, Carlos Mazón, para abordar, entre otros asuntos, el Plan Director de Xorret de Catí. Preguntada por la situación hídrica en la Comunitat y por posibles restricciones, Mollà ha señalado que “a día de hoy, no estamos en ese escenario”.

No obstante, ha insistido en que “nadie pierda de vista que la energía, el agua, las materias primas varias son servicios públicos básicos y bienes de primera necesidad, por lo que cualquier medida de racionalidad, de tener un buen uso de estos elementos, es imprescindible porque el derroche no es una opción”.

Igualmente seguimos hablando de que hay que hacer un buen uso del agua, racionalizarla y saber cómo lo vamos a hacer. Por ello, hagamos entre todos un uso preciso de abastecimiento, industriales y agrarios, del agua que necesitamos. Ni más ni menos”, ha sostenido la consellera. De esta forma, asegura que así “estaremos tranquilos de que no habrá que aplicar ninguna restricción”.

También se ha referido a la situación y abastecimiento de los pantanos, sobre los que ha señalado que “lo noticiable este año es cómo están las cuencas del norte”. “Eso está llamando la atención y está poniendo de relieve que el agua es un bien preciado y que vamos a sufrir mucho y que tenemos que activar la racionalidad y otras fuentes de recursos”, ha dicho.

Aún así, sostiene que “a día de hoy podemos felicitarnos de estar en unas condiciones mucho mejores, pero no son unas condiciones óptimas, también tenemos unas capacidades limitadas”. Podemos estar tranquilos y podríamos estar tranquilos con lo que tenemos durante dos o tres años, pero no es suficiente”, ha agregado.

“Tenemos que aplicar racionalidad, tenemos que aplicar recursos reutilizables, tenemos que ser capaces de combinar, todos los recursos agrarios e industriales tienen que adaptarse a las circunstancias y tener una planificación hidrológica que ahora está en revisión y esperemos que responda a las necesidades”, ha indicado.

“NO SON MEDIDAS MARCIANAS”

En la misma línea, consultada por la aplicación de medidas restrictivas en otras comunidades autónomas, Mollà ha defendido su puesta en marcha y ha señalado que, al igual que ocurre con las acciones propuestas para el control energético, “no son ni marcianas ni alocadas”.

“Este debate llega en un momento de choques energéticos, en una situación convulsa, después de dos o tres años muy duros, con una crisis climática en la que no hemos avanzado en los últimos años lo que debiéramos. Entonces parecen medidas extraordinarias, pero no lo son. Y no deberían serlo”, ha justificado.

Asimismo, ha subrayado que son medidas “de sociedades maduras”, que deberían haberse aplicado “hace mucho tiempo de forma más profesional” y con “una transición amable”, aunque “nunca es tarde si la dicha es buena”.

“Me parece razonable, porque no es normal ir por una calle comercial y que te llegue un aire acondicionado congelado porque se tienen las puertas abiertas, porque el que está dentro está pagando una factura insoportable y es un derroche de energía increíble”, ha defendido.

Del mismo modo, considera que “no es normal que los alumbrados públicos hayan estado supeditados a los comerciales”. “Son medidas que está aplicando el resto de Europa y el debate deberíamos situarlo en lo que es lógico. Deberían haberse impuesto de alguna manera más racional y puede que haya alguna matizable, seguro, pero no son marcianas ni alocadas”, ha zanjado.

TAJO-SEGURA

Paralelamente, Mollà ha defendido que el trasvase Tajo-Segura “es el más controlado que hay en España” y que “no se trasvasa una gota de agua si no hay un caudal mínimo en cabecera”. Así se ha pronunciado para criticar la postura del Gobierno central en relación a los trasvases y ha recordado al Ejecutivo que “hay unas reglas en las que se trasvasa cuando hay agua y que nadie discute que se trasvase cuando no hay”.

“El trasvase Tajo-Segura no se trasvasa si no hay sobrante de un límite que se estableció. La única discusión que tenemos con el Ministerio es la de qué agua tiene que pasar en el río. Aquí estuvimos once meses sin recibir una sola gota de agua porque no se cumplía el caudal mínimo en cabecera”, ha reafirmado la consellera.

Igualmente, ha remarcado que en la Comunitat Valenciana “estamos acostumbrados a que de dónde no hay agua, en un momento dado, no puedes llevártela a dónde hay menos agua”.