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Qué es el juramento hipocrático

Hipócrates fue un griego del siglo V, antes de Cristo, y ya desde esa época escribió una serie de postulados que debían regir la conducta de todos aquellos que ejercían la medicina como profesión, lo que posteriormente se convirtió en lo que hoy conocemos como juramento hipocrático. ¿Quieres conocer su contenido y sus razones de ser? Te invitamos a que sigas leyendo.

¿Qué es el juramento hipocrático?

¿Qué es el juramento hipocrático?

Es el juramento que deben prestar todos los que se gradúan en medicina, y se firma en el momento en que terminan sus estudios y reciben su titulación. Aunque con algunas modificaciones, sus principios básicos se encuentran en los postulados que Hipócrates escribió hace más de veinticinco siglos.

¿En qué se basaron los postulados de Hipócrates?

Su base fundamental es la noción hipocrática de “no llevar otro propósito que el bien y la salud de los enfermos”, y eso fue lo que Hipócrates hizo que sus discípulos juraran, como una forma de comportamiento que debía regir su conducta profesional, mientras ejercieran la medicina y esta sigue siendo la concepción en la que se basa la ética médica en el mundo.

¿Cómo se estudiaba la medicina en los antiguos días?

Más que una ciencia, era considerado un oficio, un conocimiento que se transmitía patriarcalmente de los padres a los hijos, para comenzar luego a transmitirse de personas experimentadas a alumnos en academias que se fundaron para formar médicos. De modo que, en un principio se trataba más de conocimientos heredados, muy parecido al ejercicio de un apostolado profesional.

Con el transcurso del tiempo, esta base del pensamiento hipocrático se fue modernizando y adaptando a los tiempos, de modo que hoy es entendida como una primera regla para el ejercicio de la medicina “non nocere”, es decir, no hacer o causar daño. Por esa razón, la eutanasia de modo implícito es contraria al juramento hipocrático. Este principio es lo que hace prevalecer la preservación de la salud del paciente y su relación de confidencialidad con su médico.

¿El juramento hipocrático consiste en una obligación legal?

No. El juramento hipocrático no está recogido como tal en una ley, no obstante si rige la ética y la deontología de la actuación de los médicos, y aquellos que lo violan pueden ser sometidos a procedimientos disciplinarios por el Colegio Profesional de Médicos, quien tiene la potestad para suspender o revocar la licencia para el ejercicio de la medicina a aquellos que no cumplan con los postulados hipocráticos en su profesión.

Ahora bien, si la conducta desarrollada por el médico en el ejercicio de su profesión llega a constituir al mismo tiempo un hecho punible que se encuentre tipificado como delito por el Código Penal, entonces también puede ser imputado por esos cargos y castigado en función de su responsabilidad en los hechos.

¿El juramento hipocrático se utiliza en todas las universidades en las que se estudia medicina?

Aunque el juramento hipocrático posee una importancia innegable, existen universidades que utilizan otra clase de juramento, como el de Maimónides o el establecido en el Código de Hammurabi.

¿Cómo es el juramento hipocrático actual?

¿Cómo es el juramento hipocrático actual?

Con bastantes adaptaciones, como la noción occidental de la existencia de un Dios que lo rige todo y de que la medicina consiste en una ciencia que avanza cada día más, con nuevos descubrimientos, podemos decir que el juramento hipocrático ha pasado por épocas de remozamiento, y el que se utiliza en la actualidad textualmente establece:

“El acto de juramento que vais a realizar y mediante el cual se os admite como miembros de la profesión médica, constituye una invocación a Dios, o a aquello que cada cual considere como más alto y sagrado en su fuero moral, como testimonio del compromiso que contraéis para siempre.

En el momento de ser admitidos entre los miembros de la profesión médica, os comprometéis solemnemente a consagrar vuestra vida al servicio de la Humanidad y JURÁIS:

Conservar el respeto y el reconocimiento a que son acreedores vuestros maestros.

Ejercer vuestro arte con conciencia y dignidad.

Hacer de la salud y de la vida de vuestros enfermos la primera de vuestras preocupaciones.

Respetar el secreto de quien se os haya confiado a vuestro cuidado.

Mantener, en la máxima medida de vuestros medios, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica.

Considerar a los colegas como hermanos.

No permitir jamás, que entre el deber y el enfermo se interpongan consideraciones de raza, religión, nacionalidad, de partido o de clase.

Tener absoluto respeto por la vida humana desde el instante de la concepción.

No utilizar, ni aún bajo amenazas, los conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad”

“Si cumpliereis íntegramente con este Juramento, que podáis gozar de vuestra vida y de vuestro arte y disfrutar de perenne estima entre los hombres. Si lo quebrantáis, que vuestra conciencia y el honor de la profesión médica en la que acabáis de ingresar os lo demanden.”

¿Cuáles son las bases actuales del juramento hipocrático?

Siguiendo la pauta de que lo primero que debe hacerse es no hacer daño, podemos observar que en el juramento hipocrático actual, las bases fundamentales consisten en que todos los médicos deben poner al máximo sus conocimientos y su experiencia para preservar la salud de sus pacientes, por lo que el ejercicio de la medicina implica que el médico tiene una obligación de medios, esto es, poner todo el empeño posible en curar a los enfermos, sin poder garantizar un resultado determinado.

Todo ello además, dentro de unos modelos éticos, deontológicos y humanistas, que pretenden que lo primero que debe ser preservado es la vida misma, pero junto con la dignidad de la persona, por eso existe lo que se llama el secreto profesional, de modo que todo aquello que llegue a conocimiento de un médico con ocasión de tratar a un paciente, debe permanecer únicamente entre el paciente y él, salvo que el propio paciente lo releve de la obligación de guardar el secreto.

Y por supuesto, tienen la obligación de poner en práctica sus conocimientos sin hacer distinciones por razones, de raza, procedencia, religión o clase social, de modo que podemos decir que aún sigue considerándose a la medicina como el ejercicio de un apostolado profesionalizado, tal como en la época de Hipócrates.