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La fiscal del caso de La Manada recibe con «honor» y «orgullo» la cruz de San Raimundo de Peñafort

La fiscal Elena Sarasate ha recibido este viernes la cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort en reconocimiento a su labor en el caso de la violación grupal de los Sanfermines de 2016, una distinción que acoge con «honor», ya que está «orgullosa» de ser fiscal y de pertenecer a esta carrera profesional.

«Con nuestro trabajo en mayor o menor medida intentamos conseguir una sociedad más justa y mejor y estoy muy orgullosa de pertenecer a la Fiscalía de Navarra. Es una suerte contar con los compañeros que tengo y un privilegio trabajar con ellos», ha enfatizado.

Elena Sarasate ha recibido la cruz de San Raimundo de Peñafort, concedida por el Ministerio de Justicia a propuesta de la Unión Progresista de Fiscales, de manos del fiscal superior de la Comunidad foral, José Antonio Sánchez, en un acto celebrado en el Palacio de Justicia de Pamplona.

La fiscal ha reconocido que «siempre» ha tenido ilusión por recibir este reconocimiento» al suponer «un honor». Y se ha mostrado «orgullosa» de ser fiscal, ya que «intentamos conseguir una sociedad más justa y mejor», un orgullo que también ha mostrado por pertenecer a la Fiscalía de Navarra.

«En esta fiscalía lo normal es que nos ayudemos, nos apoyamos y siempre nos felicitamos del éxito de los compañeros. Por eso, este reconocimiento os pertenece un poco a todos, muchas gracias por vuestro apoyo», le ha dicho a sus compañeros.

Un agradecimiento que ha extendido a los jueces magistrados, así como a todo el personal de la administración de Justicia, de los que «siempre» ha recibido «un trato cordial y amable». También ha tenido palabras de agradecimiento para sus amigos y sus padres, con su madre presente en el acto y su padre fallecido, y ha destacado que fueron ellos quienes le animaron a formarse y «a ser lo que quisiera en la vida».

«Ellos me inculcaron la responsabilidad y el deber de cumplir con las obligaciones de la mejor manera posible, también a disfrutar de la vida. Han sido un ejemplo de vida que ha trascendido en mi forma de ser», ha manifestado.

UNA FISCAL «INTELIGENTE Y TRABAJADORA»

Por su parte, el fiscal superior de Navarra, José Antonio Sánchez, ha dedicado unas «palabras sinceras y de corazón» a Elena Sarasate, de quien ha destacado que es una fiscal que «cualquier Fiscalía estaría encantada de tener en sus filas». «Es un placer estar contigo», le ha dicho.

Ha definido a la premiada como una persona «extraordinariamente práctica, que sabe estar en cada momento en su sitio y con un gran sentido común». «Una persona inteligente, trabajadora, rigurosa en su trabajo, una buena persona con dos cualidades especiales para una Fiscalía: el compañerismo y buen humor», ha ensalzado.

También ha destacado su «carácter vocacional», ya que vive «su profesión de forma permanente», así como la «dosis de humanismo que tiene en relación a las víctimas». En este sentido, ha afirmado que tanto la víctima del caso de La Manada como su madre acudieron a la Fiscalía Superior para dar las gracias por el trato recibido, un agradecimiento que también se ha dado en otros casos.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), Joaquín Galve, también ha tenido palabras de elogio para la fiscal Elena Sarasate, «siempre impecable, educada, elegante, siempre sonriente, con un carácter alegre innato».

«Siempre tienes una sonrisa, un comentario amable, con ironía cuando hace falta», ha resaltado Galve, que también ha valorado de Elena Sarasate que es «buena compañera, trabajadora, seria e implacable, a pesar de no aparentarlo con tu sonrisa».

Sobre el trabajo que realizó en el caso de La Manada, ha destacado que se trata de una labor por la que ha recibido «multitud de agradecimientos y reconocimientos» que también le han hecho llegar a él, no sólo por parte de la víctima, sino también por el propio abogado de la defensa.

Ha recordado que se trató de «un asunto complicado, también por lo mediático, pocos en España ha habido así» y ha puesto en valor «la forma en la que supo desenvolverse en el juicio». «Pero sería injusto centrar el reconocimiento sólo en este procedimiento, todos sabemos que tu profesionalidad está por encima de todo durante años», ha manifestado.

Elena Sarasate accedió a la carrera fiscal en 1989. Cádiz fue su primer destino, y después Pamplona, donde permanece desde 1991. Entre otras atribuciones, fue delegada de la Fiscalía de Menores, donde estuvo trabajando desde 2005 a 2015.