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Se contabilizan menos empresas que han sufrido un impago en los últimos 12 meses

El 43% de los empresarios ha declarado haber sufrido algún tipo de impago en los últimos doce meses, según datos del ‘Análisis del comportamiento de pago empresarial’ realizado por Informa D&B (filial de Cesce).

Este dato es considerablemente más positivo que el declarado por los empresarios en la edición del año pasado (un 61% de los encuestados confesaba tener facturas pendientes de cobro) y en la edición del 2019 (un 55% afirmaba sufrir impagos).

El estudio también destaca que el importe de estos pagos sin cobrar no supera el 5% de la facturación de las empresas en el 91% de los casos, mientras que hace un año un 29,5% declaraba que esta cantidad estaba por encima.

Por otra parte, un 40% de los empresarios ha señalado que los plazos en los que les pagan sus facturas se han alargado desde el comienzo de la crisis sanitaria causada por la Covid-19. Además, el 96% de las empresas encuestadas afirma haber recuperado por completo su actividad, mientras que algo más del 3% lo ha hecho parcialmente y cerca de un 1% ha cerrado.

El estudio también destaca que la principal causa para las empresas de estas demoras ha cambiado. Si hace un año más del 37% daba como primer motivo la intencionalidad, este año para el 44% se debe a la crisis sanitaria, casi un 40% apunta a los problemas financieros y el retraso intencional se queda en un 8%, seguido de problemas administrativos con un 7%.

Todo esto ha hecho que el plazo medio pactado para abonar las facturas y el periodo medio de pago efectivo se incrementen. El compromiso de pago crece cerca de un día desde el año anterior, quedando en 77,23 días, y el pago real en 2,60 días, hasta 93,23 días, la cifra más alta desde el primer trimestre de 2016.

En conjunto, los retrasos de las empresas suponen un coste directo para el tejido empresarial de 1.967 millones de euros en tan solo los tres últimos meses del año.

Los resultados del análisis también muestran que los pagos puntuales han ido disminuyendo en España, bajando del 55% a finales de 2017 al 44% al termino de 2020 y los pagos a más de 90 días suben a casi el 5%.

Además, más del 55% de las empresas presentaba al cierre de 2020 un riesgo alto o medio alto de pagar a más de 90 días. Hay que señalar que el 53% de las empresas que tuvieron algún impago en 2020 ya habían registrado retrasos de más de 30 días en 2019, el 69% de estos superando los 90 días de retraso.

Por último, el número de empresarios que aplica intereses de demora se reduce ligeramente, baja del 27% al 25%, pero entre los encuestados, sube dos puntos porcentuales, hasta el 42%, el porcentaje que opina que la aplicación de un régimen sancionador ayudaría a mejorar el cumplimiento de los plazos de pago, como la medida que más favorecería un cambio de comportamiento, seguida, de lejos, por mejorar las ayudas con un 16%.