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Cojondongo: así se hace el gazpacho extremeño más fresquito del verano

Pan remojado, dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra y agua son los ingredientes tradicionales de un buen gazpacho. Sin embargo, en esta oportunidad hablaremos y prepararemos un plato que es considerado como el antecesor del conocido andaluz.

El cojondongo es muy tradicional en la región de Badajoz y su origen se remonta a muchos años, más allá de los tiempos de haber arribado el tomate a las tierras europeas. En sus inicios era preparado solamente con el pan duro, el ajo, el agua y el aceite. Posteriormente se incorporaron en su preparación las verduras que en la actualidad forman parte del gazpacho.

Los ingredientes presentes en el cojondongo, una especie de gazpacho sin procesar

gazpacho

Básicamente este plato servido con divina tradición en las fechas de verano en la región de Badajoz es un gazpacho sin procesar. La forma de preparar el cojondongo es sumamente sencilla y está repleto de sabores, colores, aromas y texturas que lo hacen irresistible.

Como norma se trabaja con el pan del día anterior y tal como sucede con otros platos envueltos en la más antigua tradición, el cojondongo nació como un plato de aprovechamiento de los alimentos que se tenían como sobrantes. Por supuesto; claro está, es necesario que los ingredientes se encuentren en perfecto estado; es decir, el pan puede ser del día anterior, pero debe encontrarse libre de moho.

Cómo se disfruta el cojondongo

Cojondongo: así se hace el gazpacho extremeño más fresquito del verano

Se pudiese decir que el cojondongo se mantiene intacto en su versión original y que solo se utiliza para acompañar una fresca ensalada; y es que, si lo pensamos bien, a diferencia del gazpacho, este plato se conserva intacto. La diferencia radica en que se utiliza como una especie de aderezo de las verduras que lo conforman.

Para disfrutar el cojondongo extremeño hay quienes lo hacen con una consistencia líquida tipo sopa fría que permite al comensal encontrar las verduras en cada bocado; sin embargo la presentación más común y que más se disfruta, es servir los vegetales frescos, cortados e impregnados de un cremoso cojondongo tradicional. 

El antecesor del gazpacho y su forma de prepararlo

Cojondongo: así se hace el gazpacho extremeño más fresquito del verano

Como te venía comentando el cojondongo se mantiene virginal en su preparación y acompaña divinamente al resto de ingredientes los cuales al licuarse junto a este resultarían en un divino gazpacho. Por tal razón el primer paso para hacer este plato tradicional es preparar el típico cojondongo.

En su definición más pura, este vendría resultando como una especie de mayonesa o aderezo preparado con miga de pan. Para prepararlo: pon en remojo 50 gramos de pan del día anterior y déjalo reposar por al menos 10 minutos. Mientras el pan se ablanda, lleva a hervir 3 huevos por unos 10 minutos, una vez hervidos pásalos por agua fría y resérvalos. Pasarlos por agua fría es uno de los trucos más virales para pelar huevos duros.

Pela 2 dientes de ajo y retírales el germen para que no amarguen la preparación. Para hacer el cojondongo tradicionalmente se emplea un mortero, sin embargo puedes usar también un batidor eléctrico o licuadora. Agrega los dientes de ajo al mortero, añade una pizca de sal y comienza a machacarlos.

Una vez que tengas los dientes de ajo machacados, escurre muy bien la miga de pan que tenías en remojo y añádela a los ajos. Mezcla muy bien hasta que hayas obtenido una pasta gruesa. Comienza a verter poco a poco, en forma de hilo 60 ml de aceite de oliva virgen extra e incorpora con movimientos circulares. El resultado debe ser una emulsión muy parecida a la mayonesa. Cuando esté en este punto añade agua a tu gusto, sal y vinagre.

El toque de color de los vegetales 

Vegetales

Al tener lista la mezcla anterior, resérvala en la nevera y comienza a picar los vegetales. Sírvete de 3 o 4 tomates maduros, firmes y brillantes, córtalos, retírale las semillas y añádelos a un bol. Realiza el mismo procedimiento con 1 pimiento verde italiano, 1 pimiento rojo italiano y une todo en un bol.

Cuando tengas los vegetales bien mezclados en el bol o ensaladera, pela los huevos duros, pícalos y añádelos. Para finalizar toma 100 gramos de pan del día anterior y trocéalo. Si lo deseas puedes cortarlo con un cuchillo, sin embargo al trocearlo con las manos quedará con un toque rústico muy atractivo. Lo importante es que no sean trozos muy grandes.

Una vez que tengas todo en el bol ha llegado el momento de añadir el toque de cremosidad. Vierte sobre la mezcla el aderezo que preparaste con ajo, pan, aceite y vinagre y revuélvelo muy bien. El punto justo se consigue dejando reposar todo en la nevera para que los trozos de pan se humedezcan y el cojondongo quede realmente fresquito y rico.

Este tipo de gazpacho extremeño resulta realmente delicioso y refrescante, no en vano lo comen con mucha frecuencia en Badajoz durante los meses de verano.

Consejos finales

Cojondongo: así se hace el gazpacho extremeño más fresquito del verano
  • El cojondongo, el gran antecesor del gazpacho, puedes consumirlo más o menos aguadito según tu gusto. En el caso de querer lograr una textura más aguada, añade un poco más de agua y retira algunos trozos de pan del bol.
  • Como buen plato veraniego se sirve fresco y frío, dale tiempo para que este perfecto dejándolo reposar en la nevera por al menos una hora.
  • Si lo deseas puedes añadirle trozos de pepino y hacer de este plato uno más refrescante.
  • Recuerda, siempre que prepares recetas con ajo crudo, retirarles el germen para evitar el sabor fuerte y amargo, de igual forma cuida de no excederte con la cantidad de este.
  • Este platillo fresco, ligero y rico es perfecto como entrada.

Si amas los platos con sabor a tradición, no puedes perderte la más rica mazamorra, el precursor del salmorejo.