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Salvamento Marítimo usa drones de la EMSA contra la contaminación y para el control del tráfico

Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana utiliza, desde el pasado 22 de junio, aeronaves pilotadas a distancia de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) para mejorar la vigilancia marítima habitual, especialmente en la lucha contra la contaminación y para el control del tráfico marítimo.

Tal y como ha explicado la entidad pública, se trata de un proyecto pionero que se mantendrá hasta finales de octubre de 2021 y el uso de estos drones se coordinará desde el Centro de Salvamento en Finisterre (A Coruña).

Salvamento Marítimo ha señalado que la utilización de aeronaves no tripuladas para la vigilancia marítima se suma a los vuelos programados por el avión Sasemar 102, con base en Santiago de Compostela.

De esta forma, la vigilancia con drones también servirá a las autoridades pesqueras nacionales (Secretaría General de Pesca) para proteger los recursos pesqueros marinos y asegurar su desarrollo sostenible.

A través de un comunicado, la entidad ha indicado que la aeronave que se utiliza es un modelo CAMCOPTER S100 y está bajo contrato con EMSA. Además, destaca que tiene varias características que la hacen adecuada para este servicio, incluida la capacidad de despegar y aterrizar desde un área menor a 5m x 5m, autonomía de vuelo de más de seis horas y un alcance de más de 100 kilómetros; e indica que la información se recopila a bordo a través de cámaras ópticas e infrarrojas, así como de un receptor AIS.

VIGILANCIA ÁREA DE SALVAMENTO MARÍTIMO

El programa de vigilancia aérea de Salvamento Marítimo es una de las herramientas clave para la prevención de la contaminación marina por el cual se vigilan intensivamente los mares con sus tres aviones. Este programa de vigilancia se realiza conjuntamente con los aviones y con satélites de la Unión Europea.

El objetivo, explica la entidad, es detectar vertidos de diferente naturaleza tales como hidrocarburos o productos químicos, que puedan verter los barcos, plataformas petrolíferas u otro tipo de industria.

En este sentido, destaca el programa de vigilancia aérea que incluye, como novedad, campañas específicas para la detección de basuras marinas. Cada día se vigila una superficie marina mayor que la de todo el territorio español. En concreto en el año 2020 se vigilaron 226 millones de kilómetros (área equivalente a 447 veces el territorio nacional).

Como resultado, se vigilan más de 147.000 buques en navegación, habiéndose detectado en 2020, 140 buques sospechosos de realizar vertidos en el mar, los cuales se comunican a la Dirección General de la Marina Mercante que, si procede, abre el correspondiente expediente sancionador.