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Comienzan los cursos de verano de la Hermandad Obrera de Acción Católica

Los cursos de verano de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), que se celebran desde este lunes 12 hasta el próximo sábado 17 de julio, abordarán la realidad del mundo del trabajo y los desafíos agudizados por la actual pandemia de la COVID-19, con una llamada a «fomentar la amistad social», especialmente, con quienes más sufren las consecuencias de la precariedad.

Cerca de 275 personas, entre militantes y simpatizantes de este movimiento de trabajadores y trabajadoras cristianas, participan en esta edición que, por primera vez, se va a desarrollar íntegramente de forma telemática, y que lleva por título ‘Trabajo decente y amistad social en la era poscovid’.

El objetivo, en palabras del presidente de la HOAC, Gonzalo Ruiz, es «mirar con perspectiva lo que está ocurriendo alrededor, para acompañar a las personas y promover iniciativas que ayuden a salir de la crisis y a ir construyendo una realidad social más integradora y humana».

Ruiz ha subrayado que la irrupción de la pandemia «ha empeorado la situación del mundo del trabajo golpeando mucho más a aquellos trabajadores y trabajadoras con peores empleos y situaciones de precariedad, los más pobres son los que sufren las peores consecuencias de las crisis, más aún, cuando aún no se habían recuperado de la crisis de 2008».

En opinión del presidente de la HOAC, esta situación requiere «un cambio del modelo productivo, basado en un trabajo digno, trabajo que aporte valor, sujeto a unas condiciones laborales dignas, y donde las personas estén en el centro».

Además, ha denunciado que «los empleos considerados esenciales, muchas veces ejercidos en condiciones precarias, no se han visto reconocidos en una mejora de sus condiciones».

Junto a ello, considera que las medidas de protección social diseñadas para paliar los efectos de la crisis «no han llegado a las personas que más lo necesitan, como tampoco ha sucedido con el subsidio temporal previsto para las trabajadoras del hogar o el ingreso mínimo vital», situación que se agrava, según añade, entre la población migrante en situación administrativa irregular.

«En estas circunstancias es más necesaria que nunca la cercanía, el acompañamiento y la solidaridad», apunta, al tiempo que subraya que se trata al fin y al cabo de «crecer esa amistad social de la que habla el Papa Francisco».