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Tomate frito picante: esta es la cantidad justa para que esté ‘de muerte’

Una buena salsa de tomate frito es sin duda una excelente aliada que debemos tener presente en la cocina para utilizarla en los más variados platillos. En el caso de hacerla con un toque de picante, la salsa de tomate frito escala hasta una máxima posición de placer para el paladar.

Con esta rica salsa puedes dar un toque de sabor maravilloso a unas buenas brochetas de cordero y para prepararla no requieres de excesivos ingredientes. El aliado más importante para obtener una delicia de tomate frito picante es la paciencia. Es importante no estar apurados mientras la hacemos, y si haces una buena cantidad, el resultado valdrá la pena.

Con el método de conserva puedes contar con tomate frito picante para todo el año.

Para calcular el toque de picor justo, basta que calcules usar una guindilla por cada kilogramo de tomate, de esta forma obtendrás un toque exacto de alegría picantona que realzará magníficamente el sabor de cada una de tus preparaciones sin hacer excesivamente picante el plato.

Tomate frito picante, el toque justo de alegría para tus comidas

Tomate frito picante: esta es la cantidad justa para que esté 'de muerte'

Dale un toque de alegría picantosa al tomate frito tradicional con esta salsa que deja todo en el punto justo de sabor. 

Ingredientes

Ingredientes
  • 3 Kg de tomates bien maduros
  • 3 pimientos rojos grandes
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 3 guindillas
  • Sal 
  • Pimienta negra recién molida
  • 1 cucharada de azúcar
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5 cebollas grandes

Preparación

preparación

1.- Es importante que elijas una buena calidad de tomate para estos tomates fritos, unos perita bien maduros y carnosos caen de maravilla. Lava muy bien los tomates y los pimientos.

2.- Pela y corta en julianas las cebollas y en dos trocitos los dientes de ajo. Resérvalos.

3.- En una cazuela grande vierte una buena cantidad de aceite de oliva extra virgen, cuando el aceite esté suficientemente caliente añade las cebollas y las 3 guindillas. (Te recomiendo añadir las guindillas de a una en una y que vayas verificando el toque picantón que va adquiriendo el sofrito, así vas “calibrando” hasta dar en el toque exacto de picor que te guste)

4.- Baja el fuego a medio y cocina la cebolla durante 12 minutos, notarás que la cebolla comienza a tomar color, a caramelizarse.

5.- Mientras que la cebolla continúa caramelizándose, pica los pimientos y retira el rabillo de los tomates.

6.- Corta los tomates en cuartos y añádelos a la cazuela junto a los pimientos y el ajo, sube el fuego al máximo. Remueve con suavidad e integra todo para que los sabores se integren a la perfección.

7.- En el momento en que notes que ya el tomate está liberando suficiente líquido y comienza a burbujear baja el fuego a medio. Añade una hoja de laurel y deja que todo se siga cocinando por aproximadamente 30 minutos.

8.- Una vez transcurridos los 30 minutos, retira la hoja de laurel y pasa toda la preparación por un pasapurés. (es importante pasarla por un pasapurés para que la piel de los tomates se retire perfectamente, si lo licúas la salsa quedará anaranjada)

9.-  El resultado será una salsa semilíquida de un tono bellamente rojizo. En este momento verifica el nivel de sal y añade también el azúcar para equilibrar la acidez del tomate.

Reducción de la salsa de tomate frito

reducción

10.- Ya para ir finalizando, coloca el fuego a temperatura media y deja reducir la salsa.

11.- Verifica muy bien el nivel de azúcar, ya que la cebolla añade muy buen dulzor, si consideras necesario añadir un poco más, es el momento de hacerlo. Agrega también la pimienta negra recién molida.

12.- Permite que la salsa se vaya reduciendo por lo menos durante una hora a hora y media. Remuévela por lo menos cada 15 minutos, de esta manera podrás evitar que se pegue o queme en el fondo de la olla.

13.- Déjala enfriar completamente y envásala en envases de cristal que puedes llevar a baño maría para extender la duración de la salsa.

Prepara una buena conserva con el tomate frito

conserva

Con este tomate frito picante tienes una excelente salsa para acompañar tu comida favorita en todo momento. La mejor forma de conservarla por un largo tiempo y así garantizar que la puedas disfrutar cuantas veces quieras es hacer unas prácticas conservas, para ello solo sigue los siguientes pasos.

1.- Coloca las tapas de los frascos de cristal en los que conservarás la salsa en una olla con agua y llévalas al fuego. Cuando notes que comienza a hervir, retira las tapas.

2.- Estando aun calientes, ve tapando cada uno de los envases contentivos de la salsa de tomate frito y colócalos en una olla lo suficientemente grande que permita cubrir los envases hasta 5 centímetros por encima.

3.- Cuece al baño maría por un tiempo mínimo de 10 minutos.

4.- Transcurridos los 10 minutos, apaga el fuego y deja que los envases se enfríen completamente.

5.- Cuando estén bien fríos, seca los envases y  guárdalos con la tapa hacia abajo en un sitio limpio, seco y en el que no reciban luz directa. Transcurrida una semana voltea los frascos y colócalos al derecho. 

6.- Manteniendo estas conservas de tomate frito picante guardadas y selladas, pueden durar todo un año.

Contarás con una rica salsa de tomate frito para que la uses cuando quieras. Añade un toque de sabor a tus huevos rellenos gratinados.

Guardar la salsa de tomate frito picante sin conserva

Tomate frito
Foto/Archivo

Si haces salsa de tomate frito picante, pero no quieres hacer conserva, es importante que ajustes las cantidades. Las salsas de tomate frito que se guardan en la nevera solo durarán unos pocos días. Evita dejarla por muchas horas sin refrigeración, se estropea fácilmente ante las altas temperaturas. 


Otra opción es congelarla, en este caso piensa bien la cantidad que deseas congelar y hazlo en pequeños envases con tapa. Al momento de consumirla, solo coloca en la nevera el envase contentivo de la salsa y que se descongele poco a poco. También puedes descongelarla directamente en el microondas, para ello recuerda taparla para que no se haga un desastre dentro.