Quantcast

El CSIC desarrolla un proyecto sobre las relaciones entre el Corán y Europa

La investigadora Mercedes García-Arenal ha presentado esta semana en los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander el proyecto ‘The European Qur’an’ (El Corán Europeo), que estudia las relaciones entre el texto islámico y la población europea a lo largo de los siglos.

García-Arenal, investigadora e historiadora del Departamento de Estudios Judíos e Islámicos del CCHS-CSIC, lleva casi tres años estudiando junto a su equipo el interés suscitado por el Corán en el continente europeo desde el origen de los tiempos.

El objetivo del proyecto es descubrir el «papel que ha desempeñado el Corán a lo largo de los siglos en la vida intelectual y religiosa europea», una iniciativa con «un carácter único y sin precedentes». Por un lado por la temática, nunca antes explorada en profundidad y que puede arrojar resultados «sorprendentes y reveladores»; pero especialmente por la financiación del Consejo Europeo de Investigación, que en 2018 le otorgó una beca Sinergy, la más cuantiosa de las ayudas que este organismo concede y muy pocas veces destinada a un proyecto de Humanidades como este.

En total, la historiadora y su equipo han sido subvencionados con una partida de 10 millones de euros, una suma que en su gran mayoría han destinado a la contratación de investigadores jóvenes.

«Creo que es un buen proyecto y lo planteamos bien. Los cuatro investigadores principales que lo componemos (García-Arenal cuenta con tres socios en Italia, Francia y Dinamarca) teníamos una trayectoria que garantizaba que íbamos a poder sacarlo adelante. Además se trata de un asunto que conecta con muchos problemas actuales», ha señalado.

Con todo, la investigadora subraya que su interés no reside tanto en el estudio del Corán como texto sagrado, sino en las lecturas y aproximaciones realizadas por los europeos en diversas épocas. «Desde la perspectiva actual parece que el Corán siempre ha servido para avivar la polémica antiislámica o para asegurar el cristianismo, pero a lo largo de los siglos puede constatarse que se trata de un libro que está integrado en la vida cultural e intelectual de los europeos en diversas épocas y para diversos fines», explica.

Para ello, han orientado sus pesquisas hacia el estudio de las herramientas de las que la población árabe en Europa se servía para aprender el Corán y traducirlo a su propia lengua. «Muchos siguen unas pautas muy parecidas a las de los moriscos en España, como las traducciones del texto y la incorporación de glosas y exégesis escritas con alfabeto árabe en sus respectivos idiomas. De esta forma, van adaptándose a un nuevo entorno mientras mantienen su identidad una vez sus imperios se retiran», ha explicado.

Entre los hallazgos de estos tres años, García-Arenal destaca dos: el descubrimiento de colecciones de coranes en archivos por razones aún desconocidas y el hallazgo hace pocos días de varios libros sagrados de finales del siglo XVII escritos al revés, una rareza que cree que puede tratarse de una técnica memorística por parte de jóvenes musulmanes.

A pesar del valor ideológico que subyace a la investigación, la investigadora aclara que «nuestra visión es puramente cognoscitiva y académica». «Con esta investigación no defiendo que los musulmanes que hay ahora mismo en Europa no puedan causar conflictos serios, sino que la identidad de este pueblo no ha estado separada de la europea, y que ninguna de las dos ha permanecido inalterable», ha concluido.