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El CDR pide que las zonas rurales no queden atrás en los planes de recuperación

El Comité Europeo de las Regiones (CDR, por sus siglas en inglés) ha pedido que las zonas rurales no queden atrás en los planes de recuperación puestos en marcha por la Unión Europea (UE) para hacer frente a las consecuencias socioeconómicas derivadas de la pandemia de la Covid-19.

Con motivo del inicio de la ‘Semana de la Visión Rural’, los miembros del CDR han expresado su preocupación ante la posibilidad de que las áreas rurales puedan beneficiarse menos de los citados planes de recuperación, por lo que han emitido una declaración al respecto durante la reunión de la Comisión de Recursos Naturales del CDR, con el apoyo de Intergrupo del Parlamento Europeo sobre Zonas Rurales, Montañosas y Remotas y Aldeas Inteligentes, según informa la institución en un comunicado.

Los firmantes recuerdan que la pandemia ha acrecentado «muchos de los problemas ya existentes en las zonas rurales», lo que ha puesto de relieve «una vez más» su vulnerabilidad, especialmente en términos de capacidad digital, calidad y prestación de servicios de salud, educación, acceso a banda ancha, necesidades específicas de la población, resiliencia de las cadenas de distribución y habilidades de innovación, entre otras cuestiones.

Por ello, creen que se necesita una estrategia para evitar que los planes de recuperación de la UE «agraven la brecha entre las comunidades rurales rezagadas y las áreas urbanas». De lo contrario, alertan, se corre el riesgo de perder «una oportunidad clave de crecimiento económico y social para toda la Unión, así como de perder el consenso de las generaciones futuras en la mayor parte de los territorios de la UE».

La Comisión de Recursos Naturales del CDR ha expresado su preocupación ante el hecho de que las regiones y, en particular, las regiones rurales, «no participen suficientemente en la toma de decisiones en lo que respecta a la elaboración de los planes nacionales de recuperación y resiliencia en la mayoría de los Estados miembros».

Así, advierten de que pueden recibir menos fondos «debido al marco estructural de los planes nacionales de recuperación y resiliencia y sus prioridades de acción y métodos de implementación, a pesar de que las regiones rurales se han visto particularmente afectadas por la pandemia de la Covid-19″.

También alertan de que las áreas rurales cuentan «tradicionalmente» con un apoyo técnico más débil y añaden que su delimitación actual «probablemente subestima la verdadera extensión de las áreas rurales en Europa, ya que las áreas intermedias probablemente se enfrentan a los mismos desafíos que las áreas rurales».

Por todo ello, piden a las instituciones europeas y los gobiernos nacionales involucrar a las autoridades locales y regionales en la preparación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia, al tiempo que solicitan que los Estados miembros entablen diálogos sobre políticas con todas las partes interesadas para que las regiones rurales no se queden atrasadas pues sus necesidades deben reflejarse en los planes nacionales de recuperación y resiliencia.

También solicitan que todos los agentes institucionales pertinentes supervisen atentamente el uso de los fondos de la UE de próxima generación a nivel territorial para garantizar que se distribuyan equitativamente entre las regiones; y piden a los Estados miembros y autoridades de gestión facilitar y simplificar el acceso a los fondos para las zonas rurales.