El IVAM revive la revolución tecnológica del siglo XX

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) invita a los visitantes a revivir la revolución tecnológica del siglo XX con una gran exposición que reúne 300 piezas que «navegan» en los cambios sociales y creativos impulsados por las máquinas. Del teléfono al cíborg y del cine a la realidad virtual la muestra propone un recorrido histórico y artístico que sirve, además, para abrir la temporada expositiva de 2021.

‘Imaginarios mecánicos y técnicos en la Colección del IVAM’ es el título de esta selección, que se podrá contemplar hasta el próximo 17 de octubre y que ha sido presentada este miércoles en rueda de prensa por la directora del museo, Nuria Enguita; la comisaria, María Jesús Folch, y el director de Distribución de Red Territorial Este de Banco Sabadell, entidad que patrocina el proyecto, Ramón Satorra.

Alrededor de tres centenares de obras, de disciplinas muy diversas, integran esta exposición, que se basa en los fondos propios del IVAM, pero cuenta, además, con la colaboración de importantes colecciones públicas y privadas, entre las que figuran el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el MACBA o la Fundación Juan March.

Además, unas 90 personas han participado en el montaje de esta muestra, «a caballo» entre las direcciones del exresponsable del IVAM José Miguel G. Cortés y la actual directora, Nuria Enguita, y que ha superado la auténtica «carrera de obstáculos» que ha supuesto su elaboración en unos meses marcados por la pandemia, ha subrayado María Jesús Folch.

El resultado es un amplio recorrido estructurado en una decena de áreas temáticas que «no están concebidas como compartimentos estancos, sino que se comunican y entrelazan» a través de algunos temas transversales, como la convergencia entre la cámara de cine y la de vídeo o la interdependencia de la tecnología y la corporeidad.

El espectador se introduce en primer lugar en la sala bautizada como ‘Iconos de la era mecánica’, donde se da cuenta de las transmutación del panorama artística a principios del siglo XX. El arte cambia al tiempo que lo hacían los avances tecnológicos. La comisaria ha aseverado que todos los artistas que confluyen en esta exposición pueden considerarse «pioneros», pero ha reconocido su «apuesta especial por aquellos que en los años treinta del pasado siglo se encontraron con unos materiales y modos de hacer totalmente nuevos».

Esta irrupción de lo industrial se aprecia en las fotografías de Boris Ignatovich, los carteles de Arturo Ballester o las imágenes de las trabajadoras de una Unión Soviética que buscaba la mano de obra femenina aunque no luchó por los derechos de esas mujeres.

El cine protagoniza el siguiente espacio, donde se proyectan escenas extraídas de películas que innovaron rompiendo la narrativa tradicional con el montaje, por ejemplo.

LUZ Y MOVIMIENTO

Por su parte, ‘Luz, movimiento y otros materiales’ recuerda que en el período de entreguerras convergieron en tres grandes metrópolis –Nueva York, París y Berlín– una serie de personalidades y movimientos artísticos que persiguieron la destrucción de la obra tradicional mediante nuevos medios de expresión. Alexander Calder, Ella Bergman, Karl Steiner o Man Ray fueron algunos de los que contribuyeron a nacimiento de un nuevo concepto de arte donde la máquina adquirió una importancia inusitada.

Dos salas se centran en la ‘Geometría cibernética y movimiento’, que en España tuvieron como valedores a los colectivos Antes del Arte (con Yturralde, Teixidor, Ramón de Soto y el teórico Vicente Aguilera Cerni) y los SGAFP del Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid. La muestra ofrece la oportunidad de disfrutar las creaciones de Soledad Sevilla y Elena Asins y pone a dialogar por primera vez piezas menos conocidas de De Soto, Sempere y Alfaro.

Avanzando en el tiempo, las máquinas artísticas se vuelven visionarias y portadoras de la crítica social con ingenios ideados por Ángeles Marco, Fischli & Weiss o Nacho Criado, entre muchos otros.

También se dedica una sala a la cámara de vídeo y los nuevos usos de la imagen, una auténtica revolución que arranca en 1965, cuando Sony saca al mercado su primera cámara a un precio relativamente económico. Su aparición coincidió con un momento de transformación en el que el orden patriarcal, dominado por el hombre blanco, anglosajón y eurocéntrico o estaba siendo cuestionado. En este apartado, el IVAM pone en común obras de Dara Birnbaum o Robert Smithson.

La producción industrial y la estandarización llegaron también al arte, como lo demuestran obras firmadas por Joan Cardells, Gabriela Kraviez, Thomas Ruff o Susana Solano, mientras que en ‘Cuerpo y máquina’ se evoca el mito de Prometeo con piezas de José María Orts, Maribel Doménech o Daniel Canogar. Una proyección recuerda al ventrílocuo valenciano Francisco Sanz, quien dejó registrado en 1918 un documental, junto a Maximiliano Thous, donde explicaba los mecanismos que ponían en funcionamiento sus ‘androides’.

Finalmente, en ‘Metáforas científicas de lo social’ se abre al sigo XXI y esboza cómo el arte más reciente indaga sobre los nuevos entornos virtuales, con creaciones de Carlos Sáez e Íñigo Manglano-Ovalle.

El proyecto expositivo se completa con una muestra documental, ‘Anotaciones sobre abstracción geométrica en España, que se puede ver en la Biblioteca del IVAM, y el próximo mes de mayo se abrirá la instalación ’24 frames’ del grupo Laboratori de llum.