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¿Es legal comprar semillas de marihuana? Resolvemos todas tus dudas

A pesar de que la ley es clara al respecto, la venta de semillas de marihuana todavía despierta cierta confusión entre los amantes del coleccionismo y los aficionados a su recolección. La variedad de semillas de marihuana que se puede encontrar hace que sea un objeto muy codiciado por los fanáticos coleccionistas de este tipo de productos. Pero, ¿realmente es legal comprar semillas de marihuana en España?

¿Está permitido vender semillas de marihuana?

Aunque la marihuana es una sustancia psicotrópica y, por tanto, tanto su tenencia como su consumo están prohibidos por la ley (así como su compraventa), las semillas de marihuana sí se pueden adquirir sin mayores dificultades en comercios especializados en la venta de semillas de marihuana. Su venta está regulada desde la Convención de Viena de 1961 y la posterior enmienda de 1972, que autoriza su venta en comercios minoristas. La legislación española, eso sí, es muy restrictiva en cuanto al consumo y la tenencia de marihuana. La clave está en la composición de este producto antes de ser cultivado, ya que el componente que hace que la marihuana sea considerada como una sustancia estupefaciente es el tetrahidrocannabinol, comúnmente conocido como THC y que es el responsable de los efectos sedantes y alucinógenos que esta droga produce cuando es consumida tras su cultivo.

No obstante, las semillas de marihuana al uso están libres tanto de THC como de cualquier tipo de sustancia psicoactiva y, por tanto, su compraventa es legal en todo el territorio nacional. La cuestión está en qué uso se le va a dar a la semilla una vez ha sido vendida. “En teoría, estos productos están pensados para ser vendidos como piezas de coleccionismo, ya que existe una variedad tal de semillas de marihuana que existen ejemplares muy cotizados entre los entendidos”, explica el equipo de Linda-Seeds, comercio especializado en la venta de semillas de marihuana en línea desde hace más de diez años con gran proyección a nivel europeo. “En España, el cultivo y elaboración de estupefacientes es ilegal, a no ser que se cuente con la preceptiva autorización de la AEMPS y del Ministerio de Sanidad. La venta de nuestros productos no tiene como objetivo la promoción del cultivo, sino su comercialización únicamente como productos de coleccionismo, ornamentales o decorativos”, exponen desde la plataforma.

Qué dice la ley sobre la posesión de narcóticos y sustancias psicotrópicas

La legislación española en materia de sustancias psicotrópicas es clara al respecto: el consumo, posesión y venta de sustancias narcóticas está totalmente prohibido por la legislación vigente. El artículo 1 de la Ley 17/1967 establece que “corresponde al Estado español el derecho de intervenir, dentro de su territorio, el cultivo y producción, la fabricación y la extracción, el almacenamiento, transporte y distribución, la importación, la exportación y el tránsito de primeras materias y de productos estupefacientes, así como su prescripción, posesión, uso y consumo. Asimismo, corresponde al Estado español el derecho de prevenir, de perseguir y de sancionar los hechos que constituyen infracción o delito”. Una ley que fue extendida con la Ley Orgánica 4/2015, la denominada “ley mordaza”, que amplía las restricciones y prohibiciones por consumo y tenencia, además de penalizar el traslado de personas por motivos de acceso a sustancias ilegales, la plantación y cultivo en público, así como la tolerancia o la pasividad ante flagrantes actitudes que promuevan su cultivo o consumo en establecimientos públicos.

Sin embargo, en materia de consumo sí existe cierta permisividad con la marihuana, estableciendo una excepción para cantidades que no superen los 20 gramos de uso diario. A pesar de ello, los poseedores de este tipo de plantas sí se exponen a una sanción administrativa por tenencia de sustancias estupefacientes, que se saldaría con el pago de una multa cuyo importe ascendería en caso de reincidencia.

La legislación española, una de las más restrictivas de Europa

El concepto de “growshop”, un término que hace referencia a las tiendas de cultivo que comercializan productos para fomentar el cultivo de estas semillas, surgió en los años 80 y en la actualidad estos establecimientos están muy extendidos por países como Escocia, Bélgica, Inglaterra, Suiza, España, Italia o Irlanda.

Según la legislación española, solo está autorizada la venta de semillas de marihuana CBD, a partir de las cuales se producen plántulas con un reducido nivel de THC (normalmente inferior al 0,2 %). Sin embargo, si comparamos lo que establecen las leyes del Estado español con la legislación de nuestros vecinos de la Unión, podemos percibir la laxitud que existe en algunos de los países del viejo continente en cuanto al cultivo de semillas de marihuana.

Tanto el artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana como el artículo 368 del Código Penal establecen la permisividad en la compra de semillas de marihuana en todo el territorio nacional. Sin embargo, lo que da forma a esta legislación es el acuerdo tácito de ambas partes (comerciante y consumidor) de asumir sus respectivas responsabilidades y aceptar las pertinentes restricciones. Las tiendas de cultivo están autorizadas a encargarse de la comercialización de las semillas sin sustancias psicoactivas, pero el consumidor está aceptando con su adquisición el compromiso de no germinarlas.La legislación europea es, no obstante, muy cambiante en función del país en el que nos fijemos. Países Bajos o Suiza son los que cuentan con una normativa más laxa, ya que en el primero su consumo está despenalizado y en el segundo incluso se encuentra de venta en farmacias (eso sí, con un nivel de THC reducido a un 1%). Por el contrario, Francia o Portugal son, junto con España, los que cuentan con una normativa más estricta que condena no solo las actitudes más punibles, sino que incluso contempla penas de prisión para quienes sean pillados en medio del proceso de cultivo.