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Los expertos insisten en que el PCR es la prueba de Covid más sensible

El Grupo de Trabajo Multidisciplinar (GTM), que asesora al Ministerio de Ciencia e Innovación y apoya al Gobierno en materias científicas relacionadas con el Covid-19 y sus consecuencias futuras, ha insistido en que el PCR es la prueba “más sensible” para detectar el coronavirus.

Y es que, el alto nivel de transmisión del virus SARS-CoV-2 ha demostrado la importancia de disponer de pruebas diagnósticas rápidas, sensibles y específicas que puedan identificar a las personas infectadas, así como a aquellos que ya han sufrido la infección y han generado protección inmunitaria.

Actualmente se puede detectar material génico del virus, a través de técnicas moleculares (PCR, Amplificación Isotérmica, CRISPR, PCR Digital y Secuenciación del virus); antígenos virales, mediante los test de antígeno; y anticuerpos generados frente al virus, utilizando para ello test de flujo lateral, ELISA o ensayos de quimioluminiscencia.

“La técnica de referencia para detectar la presencia del material génico específico del virus SARS-CoV-2 es la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Actualmente, es la técnica de diagnóstico más sensible y específica de la que se dispone en esta pandemia, ya que detecta específicamente secuencias específicas del ARN del SARS-CoV-2 desde la fase asintomática de la incubación hasta varias semanas después de la resolución del cuadro clínico”, han señalado los expertos.

Además, existen otras cuatro técnicas de detección del material génico del virus por técnicas moleculares: amplificación isotérmica, CRISPR, PCR Digital y secuenciación del virus. En este sentido, los test de antígenos, que se basan en la captura de antígenos específicos del virus mediante sus anticuerpos específicos, solo proporcionan una respuesta a la presencia de la infección y no permiten conocer cuál es el contenido de la carga viral en una muestra.

Su sensibilidad se incrementa si se realiza en los 5 primeros días desde el inicio de los síntomas o dentro de 7 días tras una exposición confirmada con un caso COVID-19, ya que deben ser muestras con alta carga viral para que el test de antígeno sea capaz de detectarla. En este sentido, los expertos han avisado de que hay pocos datos en personas asintomáticas ya que las empresas que han desarrollado estos test no las incluyen como población diana.

A su juicio, deberían usarse para el diagnóstico rápido de la infección, particularmente en circunstancias de transmisión comunitaria alta. “Hay que tener en cuenta que actualmente hay numerosos test de antígenos en el mercado, pero no todos tienen la misma fiabilidad y sensibilidad, por lo que es necesario conseguir información sobre sus validaciones antes de decantarse por unos u otros. Esta información podría obtenerse a través de los test de antígenos masivos que se están llevando a cabo en distintas poblaciones con alta prevalencia de SARS-CoV-2”, han detallado.

Por último, el GTM ha recalcado que la utilidad de los test de anticuerpos como método diagnóstico, explica el informe, es “limitada” dado que su sensibilidad en la primera semana tras el contagio es baja, pero son esenciales para los estudios de seroprevalencia e inmunización.